Un 8 de marzo de 1908 ocurrió un suceso que marcaría para siempre la lucha sindical por los derechos de los trabajadores: 129 mujeres murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo. En un siglo que estará plagado de guerras, autoritarismos y violencia ejercida por los hombres, comenzaba a alzarse, de a poco, una voz de tonalidad femenina que buscaba dar a conocer una serie de desventajas en diversos ámbitos sociales.

“Si seguimos así, en cuatro años habremos terminado la desigualdad definitivamente en Argentina. Les pido que no bajen los brazos, que sigan en las calles. Feliz semana de la mujer”, enfatizó en su discurso el Presidente de la República Alberto Fernández, durante el acto de apertura por la Semana de la Mujer Trabajadora en el Centro Cultural Kichner (CCK). Convencido de que las políticas que lleva a cabo son esenciales para ese logro, Alberto debe saber en su interior que no hay una sola mujer que habite hoy en Argentina que se encuentre en igualdad de condiciones frente a los sistemas patriarcales que imperan. No obstante, reconoce esa desigualdad y en su discurso promete revertir esta situación.

En la Argentina, el porcentaje de mujeres en la dirección empresarial apenas roza el 20%, de acuerdo al análisis que realiza la consultora Grant Thornton. Un estudio reciente de ONU Mujeres revela que en el país solamente 2 de cada diez empresas tienen mujeres como CEO. Además, cuanto más grande es la firma resulta menos probable que sea liderada por una mujer, revela el informe. Ante esta situación resulta conveniente expresar que las empresas deberían tomar nota de esta problemática para implementar políticas serias de igualdad de género.

En su declaración por el Día Internacional de la Mujer, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, presenta al 2020 como el año para la igualdad de género y pide que todo el mundo colabore para derribar las barreras. En este sentido, algunas de las actividades recomendadas para que las empresas trabajen sus políticas de género son:

  • Promover la igualdad de género dentro del personal.
  • Introducir estándares de equidad y apoyar los productos de inversión con temáticas de género.
  • Ofrecer asesoramiento, entrenamiento y educación a los participantes del mercado sobre la igualdad de género.
  • Incentivar el papel de la diversidad en el desempeño empresarial, alentando a que las empresas informen públicamente sobre las métricas de género relevantes.

Desde PRESENTE nos comprometemos a continuar con la difusión de planes de responsabilidad social y posicionar en forma diferencial a aquellas compañías que trabajen activamente en la igualdad de género, a través de la divulgación de sus acciones que logren empoderar a las mujeres y a la comunidad.