Según un estudio realizado por Kantar, los consumidores EcoActives, altamente comprometidos con la sostenibilidad, representan el 28% de la población y crecieron un 10% entre 2023 y 2024.
Además, uno de cada tres consumidores manifiesta molestia por la cantidad de plástico que lleva a su hogar. Esto refleja un cambio estructural porque el consumidor dejó de evaluar solo el producto y ahora también presta atención al sistema que lo rodea.
Para las empresas de la región el desafío ya no es elegir entre sostenibilidad o funcionalidad, sino integrarlas de manera inteligente, convirtiendo al empaque en una decisión estratégica de negocio.
Desde Smurfit Westrock destacan cinco tendencias que comienzan a consolidarse y marcarán el rumbo del mercado de empaques en América Latina durante 2026:
1/ Diseño inclusivo y centrado en el bienestar: La accesibilidad integrada en los empaques (aperturas intuitivas, mejor ergonomía, información clara y simple, escritura en braille o superficies antideslizantes) mejora la experiencia de uso para públicos diversos y refuerza la confianza en la marca.
2/ Empaques inteligentes y trazables: Tecnologías como códigos QR, NFC, sensores e inteligencia artificial ganan protagonismo y redefinen el rol del empaque. Ya no se trata solo de contener un producto, sino de informar, conectar y generar confianza.
3/ Ligereza, simplicidad y eficiencia en diseño: La optimización de costos, el uso de soluciones monomateriales y la aplicación de inteligencia artificial en el diseño permiten desarrollar empaques más livianos y eficientes, que mejoran la logística, reducen emisiones de CO₂ y mantienen la competitividad sin comprometer calidad ni sostenibilidad.
4/ Circularidad y materiales de fuentes renovables: Empaques reciclables, reutilizables y diseñados bajo criterios de economía circular responden a un consumidor que valora acciones concretas.
5/ Empaques listos para la venta (Shelf Ready Packaging): Diseñados para pasar directamente del pallet a la góndola sin reempaque, serán cada vez más comunes en la industria del retail. Ganan terreno en la industria al mejorar la eficiencia logística, reducir tiempos de reposición, minimizar desperdicios y comunicar sostenibilidad de forma tangible.










