Una diagonal acorta la distancia entre dos puntos que no están alineados en la misma dirección. De alguna manera, es un camino que pone en común, vincula. Ese es el concepto que estuvo en los inicios cuando la asociación civil Diagonal se planteó su propósito, que hoy está centrado en terminar con las barreras de la edad en las organizaciones mientras acompañan a los trabajadores en momentos de transición y cambio.
Según informó la Organización de las Naciones Unidas, en el mundo hay más adultos de más de 65 años que niños menores de 5. En nuestro país, 13 millones de personas superan los 45. Con más años de vida, somos activos por más tiempo y, por lo tanto, algunos decidimos seguir trabajando. Hoy, la generación llamada silver es no solamente un nuevo segmento al que las empresas apuntan como consumidora, sino también un grupo que compone más del 40 por ciento de la fuerza laboral.
PRESENTE conversó con Vanesa Marignan, Directora Ejecutiva de Diagonal, sobre la empleabilidad de los +45 y la apertura de las empresas locales a esa propuesta, contó cómo están aprovechando la inteligencia artificial para potenciar las capacitaciones y explicó por qué es importante reinventarse profesionalmente.

¿Cómo surgió Diagonal?
Nació en 2001, en plena crisis de la Argentina. La fundó un grupo de nueve personas. Es una asociación civil sin fines de lucro y desde hace quince años está enfocada en el trabajo y el desarrollo de la empleabilidad +45. Su misión es poder romper las barreras de la edad en las organizaciones y en las empresas, entendiendo que la reinvención profesional es una capacidad clave tanto para las personas como para las compañías, y articulando programas junto con ellas, contribuyendo con herramientas para que eso suceda.
¿Cuándo ingresaste a la organización?
Yo me sumé a Diagonal en enero de este año. Estuve 30 años en la industria financiera, en el Banco Santander, más específicamente en el área de Banca Responsable y Sustentabilidad, y parte de mis responsabilidades tenían que ver con la relación de los programas con distintas ONG. Después de haber estado diez días internada por COVID, todo cambió. Mis tres hijos ya estaban grandes y surgió la oportunidad de sumarme a Diagonal. Por supuesto, esto representa un superdesafío para mí, y en el corazón de lo que es Diagonal también me implica desde el lado de la reinvención, porque tiene que ver con lo que empiezo a construir yo como experiencia de acá hacia adelante.
¿Cómo se conforma el equipo?
Es multidisciplinario. Tenemos un equipo estable de Tecnología que lleva a cabo todos los proyectos de DIAGUI, nuestra inteligencia artificial humanizada de uso gratuito. En Comunicación hay una persona a cargo de los programas. También hay una psicóloga y un equipo de Desarrollo de Fondos. Están los facilitadores, que son quienes llevan adelante los programas, y también hay voluntarios que, de acuerdo con su expertise, donan sus horas para contribuir en lo que mejor saben hacer en áreas específicas. Hoy hay una persona voluntaria en Tecnología y otra en Innovación.
“La reinvención no está pensada solamente para los momentos de crisis. Se convirtió en una capacidad que tienen que desarrollar las personas”
¿Es cada vez más necesario reinventarse profesionalmente?
Para mí sí. La reinvención no está pensada solamente para los momentos de crisis. Se convirtió en una capacidad que tienen que desarrollar las personas. Y la convicción de fondo es que la transformación del trabajo no es solo tecnológica. También es cultural y humana: reinventarse no es empezar de cero, es proyectar hacia adelante el valor de lo recorrido.
¿En qué consisten los programas?
Tenemos soluciones para las personas y soluciones para las empresas. Para las personas hay programas de acceso gratuito para la comunidad, como el Programa de Reinvención Laboral (PRL), talleres de conversaciones difíciles, programas de empleabilidad, de emprendedurismo y de longevidad positiva y retiro. Este último está más orientado hacia las empresas, junto con el programa de outplacement.
¿En qué consiste el PRL?
Es el programa de orientación laboral que nació para acompañar a las y los +45 que necesitan volver a pensar su futuro laboral. Muchos llegan después de una desvinculación, otros porque sienten que el trabajo que hicieron durante años ya no los representa o porque el mercado cambió y no saben por dónde empezar. Lo que hacemos es acompañarlos en ese proceso. Trabajamos sobre herramientas socioemocionales como la confianza, los miedos y técnicas que hoy se necesitan para reinsertarse. El gran desafío no es empezar de cero, sino explorar nuevas oportunidades o emprender un proyecto propio.
En ese caso está el programa para emprendedores. ¿Qué propone?
Este programa está orientado a quienes quieren transformar un oficio, una experiencia o un conocimiento acumulado durante años en un proyecto propio. El emprendedurismo a los 45 suele aparecer por necesidad, después de una desvinculación laboral. Lo que perseguimos desde Diagonal es que pueda ser una elección: acompañamos a los interesados a evaluar sus ideas, desarrollar una mirada de negocio y construir proyectos que puedan sostenerse en el tiempo. El programa combina encuentros grupales, mentoreo y herramientas prácticas para que cada participante pase de una idea a un proyecto con mayores posibilidades de crecimiento. Y entre encuentro y encuentro está DIAGUI, que es un espacio de consulta no para reemplazar el vínculo con los profesionales, sino para que cada uno tenga un lugar adonde volver a hacer preguntas cuando lo necesite. DIAGUI complementa y acompaña los programas que llevamos adelante.
“A través de nuestro programa de orientación laboral, trabajamos sobre herramientas socioemocionales como la confianza, los miedos y técnicas que hoy se necesitan para reinsertarse”
También tienen un programa para el retiro laboral. ¿Qué herramientas ofrece?
Este programa nace de un cambio que ya estamos viendo: vivimos más años y la jubilación dejó de ser un momento que se resuelve con un trámite. Cada vez más gente se pregunta cómo quiere vivir esa nueva etapa y qué lugar tendrá el trabajo, los proyectos personales, el aprendizaje o incluso un nuevo emprendimiento. Desde Diagonal acompañamos ese proceso con talleres, espacios grupales y encuentros individuales. Trabajamos temas como qué implica dejar el trabajo, la reorganización del tiempo, el proyecto de vida, las emociones que genera la transición y la orientación previsional para tomar decisiones con información.
¿Cómo es la relación con las empresas?
Nosotros nos acercamos a las empresas y les contamos cuál es nuestro expertise. Nos avalan 25 años de historia como asociación civil. Partimos de entender que el mundo del trabajo cambió: la longevidad, la tecnología, las nuevas formas del trabajo en el contexto de la inteligencia artificial lo que hacen es transformar todo y obligan a que uno tenga que cambiar las habilidades, las trayectorias y también las oportunidades en ese mundo. Y no es solo un momento de la Argentina, es la transformación del trabajo en el mundo: las empresas están desvinculando gente y necesitan reinventarse. O se reinventan desde las habilidades nuevas que necesitan para la demanda del trabajo del futuro o uno se reinventa para emprender. Entonces nos acercamos a las empresas para que ellas puedan transformar todo este escenario en empleabilidad, desarrollo y oportunidades.
¿Diagonal tiene una bolsa de trabajo?
No contamos con una bolsa de empleo y no queremos generar expectativas sobre oportunidades que después no sucedan. Acompañamos durante el proceso de búsqueda laboral para que no transiten ese camino en soledad, brindándoles herramientas, orientación y una comunidad que acompaña. Históricamente, la función de Diagonal ha sido de vinculación. Tenemos que ser puente entre las necesidades de las personas y las necesidades de las empresas.
¿Cómo nació la idea de crear DIAGUI y qué tipo de información puede brindar?
Nació hace poquito, así que estamos aprendiendo junto con DIAGUI y lo vamos ajustando. Surgió con la idea de ofrecer materiales y recursos de valor para planificar la reinvención laboral de cada uno. Su objetivo es que complemente, es un potenciador. Si bien es cierto que la inteligencia artificial aceleró todos los procesos, no viene a reemplazar el criterio de la persona que hay detrás. Está disponible las 24 horas los siete días de la semana. Y una cosa que no es menor es que es anónimo. Quienes consultan a DIAGUI quizás no se animarían a decirle a otra persona lo que le comentan. Uno siente que le podés decir “Te equivocaste” sin ningún problema. En otro contexto probablemente tendrían más cuidado. Eso te permite ser lo más genuino posible.

¿Cuáles son los dos caminos que se pueden iniciar con DIAGUI?
Uno es el de educación financiera, que lanzamos junto con Banco Comafi, porque observamos que tampoco podés pensar en el trabajo si antes no tenés resuelto lo que sea en términos económicos. DIAGUI no te recomienda qué hacer con tu dinero. Realiza un plan de acción en función de lo que tenés para que cada persona pueda organizar sus finanzas, pero no para que ganes dinero. Funciona como un primer paso para poder pensar después en el mundo del trabajo. El otro capítulo es el de orientación laboral, que está basado en el programa presencial y brinda herramientas a nivel emocional y técnico para optimizar la empleabilidad. La ventaja que tiene DIAGUI es que te puede dar un plan de acción y no estás sujeto a esperar a que se abra una nueva edición del programa, que muchas veces depende del sustento de una empresa. En el mientras tanto encontrás en DIAGUI a alguien que puede acompañarte en ese proceso.
Mencionaste la alianza con Banco Comafi. ¿Tienen otras?
Sí, nos aliamos con la fundación Sparkassenstiftung alemana, lo que nos permitió tener presencia en Latinoamérica, porque la fundación está en México, Colombia y Argentina. Ellos contratan a DIAGUI para brindar educación financiera a su comunidad de mayores de 45 años. Nosotros desarrollamos todos los servicios y ponemos esa experiencia de conversación a disposición de otras geografías.
Para terminar, ¿qué objetivos tienen para este año y para el que viene?
Hoy, si contabilizamos a quienes interactuaron alguna vez con DIAGUI y los que fueron alcanzados a través de los programas abiertos a la comunidad y las iniciativas que desarrollamos junto con otras organizaciones, llegamos a casi 8000 personas. Queremos ser amplificadores en términos de impacto: fortalecer las alianzas, consolidar nuestras propuestas. La ventaja que tenemos es que como es un tema que ya está en la agenda, es un poco más fácil. También queremos hacer crecer a DIAGUI. Y mientras, seguiremos poniendo nuestro granito de arena.

Un poco de historia
- 1999: Drew Henry crea Diagonal con el apoyo del Servicio Interparroquial de Ayuda Mutua (SIPAM), una organización sin fines de lucro que brinda asistencia, contención psicofísica y refugio a personas en situación de calle en la ciudad de Buenos Aires. La actividad principal de Diagonal era la venta de un periódico para la inclusión social.
- 2001: Tras la crisis económica, Diagonal se constituye formalmente como asociación civil y crea un nuevo modelo de acompañamiento para la reinserción social y laboral mediante profesionales voluntarios.
- 2007: Crean el PRL, enfocado especialmente en mayores de 45 años de clase media afectados por el desempleo, una franja etaria muy vulnerable en temáticas de empleo y exclusión, que se convierte en el eje central de la organización.
- 2008: Se cierra definitivamente el periódico que había dado origen a Diagonal, por haber quedado desactualizado frente al nuevo perfil de beneficiarios.
- 2009: Comienza el trabajo sistemático con empresas mediante programas de empleabilidad, talleres in company y procesos de búsqueda laboral para financiar el PRL.








