La histórica marea rosa cumplió 20 años ininterrumpidos concientizando sobre la salud mamaria, y convocó en los bosques de Palermo a más de 12.500 personas, entre mujeres que transitan o han superado la enfermedad, familiares, amigos, profesionales de la salud y organizaciones, para seguir consolidando redes de apoyo, contención y concientización.
Esta edición marca dos décadas de un movimiento colectivo que impulsa conversaciones para que la detección temprana del cáncer de mama esté en la agenda pública. Además, la Caminata Avon fue declarada de Interés Socio Sanitario por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En esta oportunidad, la Caminata da inicio a Octubre Rosa bajo la propuesta “Si hay mama, hay conversación”, una campaña de Avon y Fundación Instituto Natura que busca transformar el miedo en confianza a través del diálogo cercano. La iniciativa invita a hablar entre mujeres y con profesionales de la salud para potenciar el conocimiento sobre el cuidado mamario y promover la detección temprana durante todo el año, de octubre a octubre.
Hablar del tema cobra especial relevancia a la luz de los datos del Índice de Salud Mamaria 2026, impulsado por la Fundación Instituto Natura. El estudio reveló que en la mitad de las mujeres (el 47%) desconoce cuál es el principal estudio de diagnóstico para detectar una sospecha a tiempo. Además, dos de cada tres mujeres (64%) no conocen la edad recomendada para comenzar a realizarse mamografías sin síntomas, y un 74% desconoce que este estudio puede realizarse a cualquier edad si se presentan síntomas, indicación médica o antecedentes familiares. Estos hallazgos ponen en evidencia la necesidad de reforzar las iniciativas de visibilización y educación pública, recordando que, cuando la enfermedad se detecta tempranamente, es curable en más del 90% de los casos.
Durante la jornada en Palermo, además del recorrido participativo a pie, las personas compartieron diversas actividades sobre el escenario principal enfocadas en el bienestar, el movimiento y la concientización. Uno de los momentos más emotivos del encuentro fue el tradicional “Pase del Lazo”, donde una persona que transitó la enfermedad le entregó la cinta rosa a alguien que actualmente la está transitando, un gesto cargado de simbolismo que representó la transmisión de fuerza, la esperanza y la certeza de que nadie debe atravesar este proceso en soledad.
Con la fuerza de 20 años de historia compartida y el eco de más de 12.000 voces en Palermo, Avon cierra una edición inolvidable dejando un mensaje irrefutable: seguimos caminando, seguimos concientizando y, sobre todo, seguimos abriendo la conversación hasta que la información oportuna y la detección temprana sean una realidad para todas las mujeres.










