Basado en un análisis de los compromisos de reducción de emisiones y de los datos de las 2000 mayores empresas públicas y privadas de todo el mundo, Accenture presenta su informe Accelerating Global Companies towards Net Zero by 2050 (Acelerando a las empresas mundiales hacia un nivel cero de emisiones en 2050), que concluye que la creciente inflación de los precios de la energía y la inseguridad del suministro están haciendo que los compromisos queden fuera de su alcance.

Esto, a pesar de que cada vez más empresas de todas las regiones están estableciendo objetivos de descarbonización claros y públicamente visibles, con un aumento récord del número de objetivos corporativos validados por la iniciativa Science-Based Targets (SBTi) sólo este año. Además, el 84% de las empresas tiene previsto aumentar las inversiones en sus iniciativas de sostenibilidad antes de finales de 2022.

El informe concluye que la aceleración hacia el cero neto requerirá capacidades de “inteligencia de carbono” que permitan a las organizaciones controlar, mejorar e impulsar la creación de valor mediante la integración de la inteligencia de carbono y ESG más amplia en sus negocios principales y en sus cadenas de valor. Esto incluye la integración de los datos sobre el carbono, la energía y otros aspectos de la sostenibilidad en la información financiera y operativa de la empresa para ayudar a tomar decisiones en el día a día. 

Sin embargo, a pesar de los compromisos adquiridos, sólo 7% de las empresas está en vías de alcanzar sus objetivos de cero emisiones de alcance 1 y 2 a los ritmos de cambio observados. Si se trasladan los objetivos a 2050, ese porcentaje aumenta ligeramente hasta un mero 8%. Incluso en un escenario en el que las empresas aceleran la reducción de emisiones al doble de las tasas actuales en los años hasta 2030 y luego al triple, el 59% seguiría sin conseguirlo en 2050, la fecha límite que se considera necesaria para evitar los impactos más catastróficos e irreversibles del cambio climático. 

“Será fundamental que las empresas desarrollen múltiples capacidades de ‘inteligencia de carbono’ al mismo tiempo. Esto significa integrar datos y conocimientos sobre el carbono listos para la toma de decisiones en todos sus sistemas y procesos, lo que permite un uso eficiente de los recursos financieros y no financieros junto con una sólida gestión del riesgo en el despliegue de las tecnologías digitales, biológicas e industriales que serán necesarias para alcanzar el cero neto”, dijo Mauricio Bermúdez-Neubauer, líder global de estrategia e inteligencia de carbono en Accenture. 

Una transición hacia el cero neto debe incluir todas las partes de la empresa, y la descarbonización no puede hacerse sin una combinación de tecnología digital y física para dar sentido a los datos sobre el carbono y actuar sobre ellos con confianza.