Las empresas Che3D y Briefing360 unieron fuerzas para fabricar máscaras
faciales. PRESENTE dialogó con Christian Socin y Tomás Chernoff sobre el
nacimiento de DAR Máscaras.

En el marco de la pandemia causada por el COVID-19, muchas empresas y
emprendimientos quedaron detenidos, sin posibilidad de continuar con su
actividad principal. Pero algunos de ellos comenzaron a pensar fuera de la caja y
decidieron que podían ayudar, de alguna u otra forma, reinventando su cadena
productiva y utilizando los recursos para fabricar insumos necesarios para la
atención de pacientes con coronavirus.

Dos de estas innovadoras empresas son Che3D y Briefing360, que no perdieron
tiempo y decidieron sinergizar esfuerzos para lograr la fabricación en serie de
máscaras y proteger a la población. De esta alianza nació DAR Máscaras, cuyo
principal objetivo es llevar estas máscaras al consumo masivo. La diferencia clave
de DAR Máscaras respecto de otras en el mercado es que cuenta con un diseño
envolvente que contiene las microgotas que se proyectan al hablar, y su pantalla,
realizada en PET, la hace más firme y resistente, ofreciendo una herramienta de
protección con un valor diferencial en combinación con el barbijo.

Desde PRESENTE quisimos saber más sobre este innovador producto y
dialogamos con Christian Socin, Gerente General de Briefing360 y del Grupo
Maggio, y con Tomás Chernoff, fundador y CEO de Che3D, quienes nos contaron
cómo surgió el emprendimiento que tanto hacía falta en el mercado argentino.

Desde su actividad económica primaria, ¿en qué momento del año les
golpeó la cuarentena?

Christian Socin: La cuarentena nos sorprendió en una leve recuperación de
volumen. Diciembre, enero y febrero fueron meses de transición y adaptación al
nuevo rumbo económico, y cuando veíamos un rebrote se vio frenado con motivo
a la pandemia.

Tomás Chernoff: Estábamos comenzando un año con mucho trabajo, nuevos
proyectos y mucha energía, en un contexto económico complejo. En nuestro caso, adaptando y transformando la empresa en una consultora en desarrollo de
producto y soluciones en fabricación digital.

¿Cuáles fueron las primeras medidas que tomaron ante la primera
cuarentena que dictó el Gobierno?

CS: Ya en forma previa a la cuarentena habíamos tomado medidas preventivas.
Trabajo remoto, elementos de higiene, distanciamiento entre el personal y
reformulación de turnos para evitar el cruce directo masivo de toda la dotación, y,
por supuesto, dispusimos el licenciado del personal incluido en los grupos de
riesgo. Ante el anuncio de la cuarentena, procedimos a darle cumplimiento
efectivo.

TC: El miércoles 15 de marzo comenzamos con reuniones para definir medidas de
seguridad. Para el lunes 20 de marzo ya estábamos todos haciendo home office y
acatando la cuarentena obligatoria. Tengo que admitir que esto nos tomó por
sorpresa y al principio nos desorientó un poco, pero la experiencia de colegas en
la gestión de teletrabajo nos ayudó a acomodarnos rápidamente.

¿Su actividad principal estaba permitida?

CS: Dentro de nuestro rubro industrial producimos ciertos bienes esenciales que
se incluyeron en las excepciones del decreto presidencial. Agradecemos a
nuestros colaboradores, que desde el primer momento entendieron su
responsabilidad en la cadena de producción de bienes vitales, y procedimos a
funcionar a un tercio de nuestra capacidad industrial.

TC: Al principio tratamos de hacerlo, pero decidimos reenfocar toda nuestra
capacidad en desarrollo en elementos que colaboren con la disminución de
contagios. Por eso desarrollamos una línea de productos diferencial en
prestaciones.

¿Cómo surgió la idea de fabricar las máscaras?

CS: La experiencia de Tomás y su equipo fue fundamental. Nosotros teníamos
experiencia en producción de diferentes elementos en plásticos y una gran
capacidad de producción industrial que complementamos con el desarrollo inicial
de Che3D.

TC: Al estar bien posicionados en el rubro de impresión 3D, por la trayectoria de la
empresa, comenzamos a recibir pedidos de compañías e instituciones
gubernamentales desde el comienzo de esta situación. Por otro lado,
Natan Aizenberg, quien está a cargo del área de Diseño, volvió de España el
domingo 15 de marzo y en medio de la cuarentena preventiva fue diagnosticado
con COVID-19. Esta situación permitió que Natan pudiera entender a la perfección
las necesidades en los hospitales, tener una visión unas semanas adelantada a la
situación argentina y ayudarnos a comprender los conceptos clave de este virus
desde cerca. Por suerte él ya se encuentra completamente recuperado y tomando
todos los recaudos correspondientes.

Con el cambio de la actividad, ¿cómo readaptaron su estructura productiva?

CS: Si hay algo que caracteriza a nuestro grupo, eso es la flexibilidad y rapidez
para adaptarse al cambio. Nuestro equipo de diseño industrial aborda cada
proyecto y desarrolla soluciones específicas, con lo cual Diseño, Producción,
Abastecimiento y Comercial se complementaron para cubrir las necesidades del
nuevo proyecto, que también se potenció con el equipo de Che3D.

TC: Fue clave reasignar roles en el equipo, ya que la ubicación geográfica de los
integrantes de la empresa y su capacidad de movilidad fueron factores que
incidieron mucho. Notamos rápidamente cómo las responsabilidades en distintos
lugares tomaban distintos efectos. Hubo mucho esfuerzo de todo el equipo
para poder lograr los resultados que estamos obteniendo en un contexto tan
adverso.

¿Cuánto tardaron desde el diseño hasta que el primer prototipo estuvo listo?

CS: Como les comentará Tomás, con el prototipo inicial desarrollamos
rápidamente dos modelos adicionales para cubrir diferentes necesidades que nos
transmitían los usuarios: desde la posibilidad de contar con un equipo de nuestras
características, pero adaptable a cascos o cubrecabeza hasta máscaras menos
complejas y de menor costo. A la vez, algo muy importante de destacar es que
nuestro producto se distingue por su diseño envolvente que contiene las
microgotas que se proyectan al hablar y posee una pantalla más firme y resistente
que las del resto de las máscaras que se encuentran en el mercado. De esa
manera, nuestra línea de productos DAR quedó compuesta por distintos modelos:
Protección Total, Protección Avanzada, Protección Ligera, Protección Ligera
Avanzada y el Kit de Repuestos.

TC: Somos una empresa que se caracteriza por lograr una gran agilidad entre el
diseño y la materialización, ¡a eso nos dedicamos! Iteramos seis reversiones,
hasta que en la sexta procedimos a registrar el modelo y molde de inyección. Lo
presentamos ante los principales actores que pensamos que sería interesante
aliarnos para el desarrollo de este proyecto. En paralelo siempre estuvimos en
conversación con Sebastián Maggio, CEO del Grupo Maggio, y nos dimos cuenta
de que ambas empresas lográbamos un complemento perfecto para impactar de
la mejor forma posible con este proyecto.

¿Qué diferencia los productos de DAR Máscaras con otros similares en el
mercado?

TC: El principal diferencial de nuestros productos es que se encuentran cerrados
por debajo del mentón, la ventaja es que contienen las microgotas que se
proyectan cuando hablamos, reduciendo así la posibilidad de contagios. De igual
manera, al contar con un diseño envolvente –no solo debajo, sino también arriba y
en los costados–, impide que nos toquemos la cara inconscientemente. El
segundo diferencial es su ergonomía, es decir, su diseño adaptado a las formas
de nuestro cuerpo. La comodidad es lograda por el diseño de la vincha plástica y
sus materiales, y por contar con un segundo elástico que reduce la presión en la
frente. Otras máscaras en general no cuentan con elásticos regulables en varias
posiciones y poseen un único elástico de ajuste, lo cual puede ser una mala
experiencia para el usuario. Finalmente, otras máscaras utilizan algunos
materiales como acetato o PET reciclado, que son más económicos y generan
algunas adversidades. Por ejemplo, cuando el acetato se esteriliza con alcohol se
opaca, y el PET reciclado impide ver con tanta claridad como permite el PET
virgen, que es el material que utilizamos nosotros. Lo mismo sucede con la parte
de la vincha. En este sentido, logramos un producto único con un alto valor
agregado.

¿Hoy en qué etapa se encuentran? ¿Ya están en las 10.000 máscaras
diarias?

CS: Sí, ya desarrollamos una capacidad productiva que supera las 10.000
máscaras por día y mejoramos constantemente, ya que cerramos importantes
acuerdos para la distribución de los productos. A la vez, estamos avanzando en
posibles exportaciones.

¿Cuál es la respuesta que están viendo de parte de los clientes?

CS: Nuestros clientes son principalmente empresas que brindan las máscaras
como elementos de protección adicional para sus colaboradores, y ya se
encuentran abastecidas más de 8000 farmacias. También nuestros productos se
podrán adquirir por medio de Mercado Libre en todo el país.

TC: Adicionalmente a lo que comenta Christian, al principio comenzamos a
trabajar para desarrollar el modelo para hospitales, ello llevó a que el Ministerio de
Salud acepte nuestro modelo, y luego lo extendimos a los diferentes canales.

¿Esta readaptación les permite a las compañías cubrir todo o parte de los
gastos fijos que tienen, dado que su actividad principal está parada?

CS: Si bien no nació como una idea de negocio, por la escala de nuestra
compañía, las máscaras solas no alcanzan para cubrir la totalidad de los gastos y
salarios, pero indudablemente es una ayuda en un contexto tan complicado.

TC: Inicialmente pensamos que impactar a 10.000 personas donando máscaras
simplemente iba a ayudar a prevenir que 10.000 personas se contagiaran. Luego
pensamos que si fabricábamos 1.000.000 de máscaras protectoras, habría            1.000.000 de personas siendo protegidas. Ese fue el enfoque que motivó este
proyecto.

¿Alguna vez se imaginaron que su producto podía tener un valor tan grande
como es el de proteger a la gente de una pandemia?

CS: Es realmente inspirador saber que los productos que fabricamos están
reduciendo la tasa de contagios, y quién sabe qué impacto pueda tener en la vida
de personas que podrían haberse contagiado al tocarse la cara o contaminar
superficies. Estamos contentos de haber desarrollado en conjunto un producto de
alto valor agregado.

TC: Al principio, entregar máscaras a empresas que son parte de cadenas de
valor esenciales, como comercialización de alimentos, fue un desafío. En esa
etapa no contábamos con la capacidad productiva con la que contamos ahora, y
eso puso a prueba nuestra capacidad, fueron días de trabajo muy intenso. Nos
sentimos orgullosos de estar aportando nuestro granito de arena a esta situación
tan adversa.