Arcos Dorados, la mayor franquicia independiente de McDonald’s en el mundo, expande su acción ambiental y anuncia una asociación sin precedentes con la compañía israelí UBQ, que ha desarrollado un proceso patentado que convierte los desechos domésticos en un sustituto de plástico que reduce las emisiones de carbono. El objetivo de la alianza es comenzar a utilizar este nuevo tipo de material amigable con el medio ambiente en objetos que llegarán a los restaurantes en el primer trimestre de 2020.

“Somos líderes en nuestro segmento y tenemos la responsabilidad de aprovechar nuestra
gran escala para hacer el bien y contribuir con el cuidado del medio ambiente y la
sociedad. La asociación con UBQ es un paso más en nuestro compromiso con el
desarrollo de acciones sostenibles, ya que nos permite reemplazar objetos de nuestra
operación por otros similares donde su emisión final de carbono es cero”, dice Gabriel Serber, Director de Compromiso Social y Desarrollo Sostenible de Arcos Dorados.
“La asociación con Arcos Dorados tiene el potencial de cambiar la mentalidad con
respecto al uso de desechos originados en nuestro planeta. ¿Quién diría que los
materiales cotidianos de la sociedad y de un restaurante podrían convertirse en los
productos duraderos que nos rodean? Nuestro proceso de fabricación totalmente
innovador, genera un balance de emisiones cero u mismo negativo, contribuyendo para
minimizar el calentamiento global. Cada tonelada de UBQ utilizada equivale a sembrar
540 árboles!”, agrega Albert Douer, Executive Chairman de UBQ.

La iniciativa se unirá a otras acciones sostenibles ya implementadas por Arcos Dorados y
el sistema McDonald’s. Por ejemplo, hace un año la compañía suspendió la entrega
proactiva de sorbetes y comenzó una campaña de concientización con los clientes para
evitar su uso durante las comidas. Al momento de este anuncio, la empresa se
comprometió a continuar buscando soluciones para reducir el uso del plástico en los
restaurantes.

Además, la compañía sigue comprometida a cumplir los objetivos globales de la marca
bajo su iniciativa “Escala para el bien” para reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero en un 36% para el 2030, más un 20% en toda su cadena de suministro dentro
del mismo período. En total, 11 millones de toneladas de CO2 no llegarán a la atmósfera,
lo que equivale al impacto de plantar 3 mil millones de árboles, o 25 millones de
automóviles fuera de la carretera.

Para producir este material termoplástico, UBQ fracciona los residuos domésticos no clasificados en sus componentes naturales básicos (lignina, celulosa, azúcar, fibra) y crea un nuevo producto, compuesto y ecológico, ya que es un proceso que no usa agua o emite sustancias nocivas. El producto también es una materia prima para la fabricación de ladrillos, carritos de supermercado, tuberías, botes de basura y macetas y ha sido desarrollado en los últimos cinco años por un los científicos de UBQ.