Según un estudio de CIO, auspiciado por Astellas, más del 55% de los consultados se considera poco o nada informado en materia de transplantes. “Es un dato llamativo, porque en general las encuestas que se hacen en el país sobre nivel de información siempre muestran una autopercepción altísima: por ejemplo, el 80% se considera muy o bastante informado respecto de la realidad”, señaló Cecilia Mosto, directora de CIO.

Los datos fueron revelados durante el panel Donación y transplante: hacia una cobertura periodística de calidad, que tuvo lugar durante el 16º Congreso Internacional de Periodismo de FOPEA y que contó con la moderación de la periodista Paula Bistagnino y la participación de Mosto, Pablo Rabotnikof (coordinador de prensa del Incucai), el doctor Rubén Schiavelli (secretario general de STALYC, Sociedad de Transplante de América Latina y el Caribe) y Romina Pérez Manelli, paciente transplantada.

Según el estudio, además, un 51% no es capaz de enumerar los órganos que pueden donarse en vida, cifra que aumenta a medida que lo hace el nivel educativo de los encuestados. En contraposición, el 74% es capaz de reconocer el nombre y la función del Incucai (86% entre personas de 51 y 79 años) y un 62% dijo estar al tanto de que las personas transplantadas necesitan tomar medicación de por vida luego de un transplante para evitar un rechazo.

“Más allá de que la gente se perciba o no informada, la realidad es que el tema está en los medios, que el periodismo apoyó siempre nuestro mensaje de que donar está bien y que para la gente es una temática natural y tal vez la expresión más clara de esto último es que hace tres años se votó una ley, por unanimidad en ambas cámaras, que indica que todos somos donantes de órganos, algo que solo puede ocurrir cuando existe el apoyo social”, aportó Rabotnikof.

El periodismo puede jugar un rol clave a la hora de acercar información sobre este tema a la sociedad: un 72% considera que los medios es la mejor vía para que la población conozca más sobre la donación de órganos, seguida por las redes sociales (66%) y el sistema educativo (55%). El trabajo por hacer es arduo: hoy apenas el 28% apela a los medios para profundizar estos tópicos. Respecto de las redes sociales, Rabotnikof asegura que las fake news que surgen alrededor del mundo de los transplantes son pocas en proporción con otros temas y que cuentan con la regulación de otros usuarios, que advierten sobre el tema. Incucai gestiona sus propias redes sociales desde 2011 y es una de las primeras instituciones públicas del país en tener presencia en Twitter y Facebook.

Más allá de la información, el 80% de las personas estaría dispuesta a donar sus órganos. “Los medios de comunicación son aliados estratégicos para visibilizar los procesos de procuración y transplante, lo que hace perder el miedo o la desconfianza, que son los factores principales entre quienes no estarían dispuestos a donar”, indicó Rabotnikof.

En efecto, se trata de prejuicios que distan mucho de la realidad. “No existe ninguna denuncia en ningún juzgado por irregularidades o errores en transplantes: tenemos un modelo que es ejemplo en toda la región”, dijo Schiavelli. Además, coincide respecto de que “los medios acompañan con respeto y generan la sensación de que lo que hacemos es algo bueno”.

Pérez Manelli enfatizó en la importancia de hablar sobre el tema. “El tabú está en los grandes, por eso es importante dialogar en familia y utilizar la escuela como un espacio para abrir el debate: a los chicos no les da miedo, porque entienden que es una operación que podría curar a alguien que quieren”, concluyó.