Ball Corporation, líder mundial en envases de aluminio sostenibles, lanzó las primeras latas de aluminio certificadas por la Aluminium Stewardship Initiative (ASI) de América, con una edición conmemorativa. Tras convertirse en pionera en el continente obteniendo estas certificaciones internacionales, Ball pone a disposición de sus clientes un packaging que sigue estrictamente los estándares mundiales de rendimiento y cadena de valor a lo largo de su producción, bajo los pilares ESG.

Con el arte de Jaqueline Sampin, que celebra el aluminio como un aliado del medio ambiente, esta lata es el resultado concreto de un proceso que garantiza un rendimiento sostenible basado en principios ambientales, sociales y de gobernanza, y una producción responsable en toda la cadena de valor del aluminio.

El logro representa un avance significativo en las metas de la compañía para 2030, que implican la compra de metal a través de fuentes sostenibles para la producción de latas. Además de las certificaciones de las 15 plantas de Ball Embalagens for Beverages en América del Sur, la compañía también tiene certificaciones en 23 fábricas en Europa, Medio Oriente y África.

Todos los proveedores de Ball ya son al menos miembros de ASI y buscan obtener la certificación en los próximos años. Con estos una vez certificados y cumpliendo con los criterios de reducción de emisiones de carbono, Ball estará aún más cerca de cumplir con el objetivo de reducir a cero sus emisiones para 2050 y proporcionar a sus clientes el 100% de sus latas de aluminio certificadas.

A lo largo de 2022, Ball trabajará en este compromiso y también apoyará a sus clientes para que obtengan la certificación. Con esto, las marcas de bebidas podrán comercializar latas certificadas ASI en América del Sur, asegurando que sus productos lleguen a los consumidores en un empaque producido a partir de fuentes responsables.

Certificación ASI

ASI es una iniciativa global sin fines de lucro que establece estándares que garantizan un rendimiento sostenible basado en principios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y proporciona una garantía de producción responsable a lo largo de toda la cadena de valor del aluminio.

En la Certificación de Desempeño se tienen en cuenta la intención y la práctica en relación con la integridad corporativa, la economía circular, el reciclaje, las emisiones de gases de efecto invernadero, la gestión de los recursos naturales, la biodiversidad, la salud y la seguridad de los trabajadores y las acciones positivas en la vida de los empleados y las comunidades locales.

La certificación garantiza una gestión responsable y la trazabilidad del material producido a través de una cadena de valor ininterrumpida. Este proceso implica que se certifiquen todas las etapas de la producción de la lata, desde la extracción de la materia prima, pasando por la minería, fundición, laminación y fabricación, hasta la venta del producto final con el envasado de latas prefabricadas.