Bandex: packaging con enfoque ambiental

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Son una empresa fabricante y distribuidora de envases plásticos descartables para alimentos. Obtuvieron el certificado de SENASA que avala que los envases PET que producen están fabricados con material 100% reciclado. Esto presenta una gran ventaja: se reutiliza el material proveniente del reciclado de botellas y bandejas, ya que reprocesar plásticos genera una menor huella de carbono, de consumo energético, de emisión de gases y calor.

En este ciclo de entrevistas remotas a partir de la orden de confinamiento obligatorio dictado por el poder ejecutivo, PRESENTE dialogó con José Luis Passerini, Presidente de Bandex SA, quien nos contó sobre la historia de la empresa familiar, sus productos innovadores, el enfoque medioambiental desarrollado y su perspectiva sobre cómo ser responsable con sus colaboradores y la comunidad durante la cuarentena provocada por el COVID-19.

¿Cómo se origina Bandex?

Es una empresa familiar que inició en 1962. Cuatro amigos de la facultad emprendedores iniciaron en el garaje de la casa de los padres de uno de ellos. Básicamente con algunas ideas y bastante innovadores, se lanzaron con unas máquinas muy rudimentarias desarrollando unas láminas plásticas que se usaba mucho para muebles y heladeras en esa época. Con el transcurso de los años y siempre con el espíritu innovador y la característica del emprendedorismo, después de 58 años puedo decir que fuimos pioneros en muchos productos en lo que es packaging para la industria alimenticia.

¿Cómo se constituye la empresa?

Hoy está constituida con tres grandes líneas de negocio. Una es la línea de envases para alimentos: bandejas, estuches y potes para la industria alimenticia, los típicos que podes encontrar en los supermercados. La segunda línea tiene que ver con productos industriales: láminas para todo lo que es blísteres, en donde llegan las pilas y juguetes, por ejemplo, ese material PET trasparente que se ve. Láminas en general con una carga tecnológica y de valor agregado bastante alta sobre todo para incrementar la vida útil de los alimentos, que es uno de los temas donde más podemos aportar nosotros en esta realidad de hoy. Y una tercera línea específica para lo que son frutas para exportación. Básicamente en líneas generales esos son los tres sectores más importantes.

¿Cuándo surgió el enfoque medioambiental en la empresa?

Yo creo que es cultural y vino desde el inicio, estuvo en la primera generación y sigue porque esa generación está activa. Nosotros intentamos continuar. Previamente al COVID-19, el plástico en general estaba mal visto. Nosotros desde el lado del packaging, que es plástico, realmente lo que intentamos es dar soluciones que le generen facilidad y beneficios al usuario final. Realmente esa es la idea del packaging según lo entendemos. Nuestra misión es dar soluciones y generar beneficios y posibilidades de mejora y este producto es tan versátil que los da. Entonces, este enfoque ambiental vino de toda la vida y nosotros militamos desde hace muchísimos años a través de distintas organizaciones. Estamos en la Cámara Argentina de la Industria Plástica. A su vez, la cámara con los fabricantes de las petroquímicas y los distribuidores formó una organización sin fines de lucro específica para trabajar llamada Ecoplas, que Informa y asesora para lo que tiene que ver con el impacto con residuos plásticos.

¿Qué materiales utilizan para producir?

Los materiales que utilizamos son 100 por ciento reciclables y lo reciclamos dentro de la planta. Aun así, fuera de planta, este es un tema que nos excede pero que invertimos mucho para que se pueda hacer lo mismo. Existiendo un buen sistema de separación de residuos y recolección, ese material puede volver a nuestra planta o a la de nuestros colegas y se puede utilizar perfectamente. En lo que es PET, que es el material número uno en procesamiento según nuestra apreciación, lo estamos comprando como materia prima, y más del 50 por ciento de ese material es reciclado. Tiene un proceso y un certificado de apto para alimentos y es lo que más usamos.

¿Qué sensaciones te deja esta pandemia actual?

Básicamente como todos los empresarios que tenemos responsabilidades sobre un montón de gente, estar activos y observadores. Estar muy cerca de nuestros clientes. Tratar de leer lo mejor posible la evolución de los distintos métodos de consumo, porque todavía estamos en un punto donde la incertidumbre sigue siendo la palabra principal. Tenemos que tener mucha capacidad para adaptarnos a los cambios de consumo que se puedan producir. Somos agradecidos porque estamos trabajando y tenemos productos que son netamente de consumo masivo. El consumidor deja de comprar casi todo, pero sigue comprando comida. Entonces estamos en una parte de la cadena que se sigue moviendo. Entiendo que la clave es estar cerca de los clientes y tener los ojos bien abiertos. Va a haber un periodo complejo, pero también se generan oportunidades.

¿Cómo surgió la idea de hacer máscaras protectoras?

Surgió como surgen muchas veces estas cosas, a través de nuestras redes y todos los medios digitales nuestros. Empezaron a ingresar inquietudes de diseñadores 3D que necesitaban el material que nosotros desarrollamos. Rápidamente nuestros clientes se pusieron en contacto con el objetivo de desarrollar en conjunto las máscaras. Allí nació una venta cruzada: les vendemos la lámina y ellos nos venden las máscaras después y las comercializamos los dos. Previamente con otros colegas hicimos una alianza donde todos aportamos mano de obra y materiales y los donamos a distintos hospitales. Hicimos esto entre todos para empezar a difundir un poco. Lo primero que pensamos todos fue en ayudar en una situación donde poco podíamos hacer y eso nos hizo sentir bien, el poder hacer un mínimo aporte.