Por Julieta Artal, Responsable de Gobierno Corporativo de BYMA.

Desde su lanzamiento, los Bonos Sociales, Verdes y Sustentables (SVS) tuvieron una misión central: generar un impacto positivo en las sociedades del mundo a través de la mejora del medio ambiente y la contribución con problemáticas sociales.

Por su parte, los Bonos Verdes fueron creados para financiar o refinanciar, en parte o en su totalidad, categorías de proyectos verdes elegibles como energías renovables, conservación de la biodiversidad, entre otros. Mientras que los Bonos Sociales se lanzaron con foco en proyectos de infraestructura básica asequible (agua potable, alcantarillado, saneamiento), acceso a servicios esenciales (salud, asistencia sanitaria, financiación y servicios financieros), generación de empleo, entre otros. Y los bonos sustentables resultaron de una combinación de ambos.

Este contexto de pandemia instauró nuevas prioridades sociales a nivel internacional y nacional que consecuentemente se trasladan a nuevas necesidades de financiamiento.

¿Acaso la ampliación de la infraestructura sanitaria de un país no es actualmente una necesidad social? ¿O el respaldo financiero a las pequeñas empresas? La respuesta, indudablemente, es sí. Entre el listado de proyectos elegibles como sociales publicado recientemente por International Capital Market Association (ICMA) se mencionan el desarrollo o expansión del acceso a los servicios médicos; la provisión de suministros para la salud y el equipamiento; la investigación médica; el apoyo financiero a pymes para afrontar el estrés financiero, entre otros.

Si bien los Bonos Verdes, Bonos Sociales y Bonos Sustentables vienen creciendo desde hace varios años a nivel internacional, en Argentina el panorama todavía es incipiente pero vislumbra grandes oportunidades. Nuestro país ya cuenta con un Panel de Bonos SVS lanzado por BYMA en conjunto con la BCBA en septiembre del 2019, que incorporó el primer Bono Verde de la compañía Plaza Logística. Si bien el número no es significativo, es un primer gran paso.

En este sentido, cualquier empresa privada, gobierno, organismo público, entre otros, ya podría encontrar en estos instrumentos una fuente de financiación para hacerle frente a la pandemia y post pandemia.

¿Qué se necesitaría para ello? Que el emisor cuente con una “Revisión Externa” elaborada por un tercero independiente con experiencia en materia ambiental y/o social, en la que informe que los proyectos a financiar o refinanciar con los fondos recaudados por la colocación del bono están alineados con los cuatro componentes del ICMA.

Ellos son: el uso de los fondos, el proceso de evaluación y selección de los proyectos, la gestión de los fondos para asegurar la transparencia y trazabilidad de los mismos, e informes para mantener actualizado al público inversor. Adicionalmente, con una periodicidad anual, el emisor debe elaborar un reporte indicando el uso de los fondos provenientes de la emisión; y, en el caso de que hayan sido monitoreados, reportar los beneficios sociales y/o ambientales logrados a partir de los proyectos financiados o refinanciados.

Para potenciar la accesibilidad a estos bonos, y en línea con las mejores prácticas internacionales, BYMA, con aprobación de la Comisión Nacional de Valores, habilitó recientemente nuevas alternativas de revisiones externas. De esta manera, el emisor puede elegir entre Segunda Opinión, Certificación, Rating y Verificación. Las novedades en la materia también incluyen iniciativas del órgano regulador. Hace unos días la CNV anunció que formará un grupo de trabajo con potenciales revisores externos locales con el objetivo de crear normativa o documentos informativos que permitan fundar un mercado de revisores externos a nivel local.

Y un punto adicional. Hay un interés creciente en las empresas argentinas, las cuales reconocen que emitir Bonos SVS es lo que corresponde en términos de sustentabilidad. Vemos que se están preparando para asumir este reto. Por parte de BYMA, hemos decidido bonificar los derechos de listado y de publicación para incentivar la emisión de estos bonos y seguir fomentando la sustentabilidad en el ecosistema local.