Todas las navidades la ciudad se viste de fiesta. Adornos, luces y sobre todo pinos comienzan a llenar cada espacio, cada rincón de las calles y cada local comercial. Es el caso de restaurantes Toks, quienes instalan un árbol en el salón principal de sus 200 sucursales. Sin embargo, la compañía se preguntó ¿Qué hacer con los árboles cuando se desocupan? Lejos de botarlos o convertirlos en leña, la empresa dio un vuelco sustentable.

Aliándose con Pinar de la Cima, entidad que se dedica al cultivo y renta sustentable de especies arbóreas, es que Toks cada año lleva a sus restaurantes pinos en macetas, es decir, ejemplares vivos. Tras las fiestas, estos árboles son trasladados por Pinar de la Cima hasta un área de cuidados donde se revitalizan para volver a ser plantados en el bosque.

“La mayoría de estos árboles tiene 7 años de haber sido plantados. Nosotros los pusimos en una maceta durante el 2018, los estabilizamos y los llevamos a las sucursales. Los recogimos en enero y los llevamos a otro terreno para la recuperación. Ahí hicimos una clasificación de los que estaban en buenas condiciones, los que necesitaban más cuidados y los que estaban en mal estado, que en este caso fueron muy poquitos. Con Toks tenemos una recuperación del 86% al 90% de las especies rentadas”, comentó Germán López, Fundador de Pinar de la Cima.

Desde enero hasta junio estuvieron los árboles de la especie Pseudo Suga en recuperación, hasta que llegó el día en que pudieron ser devueltos a su hábitat natural. El pasado martes 13 de agosto, 80 voluntarios del corporativo Toks y de Pinar de la Cima, reintegraron al bosque Toks – espacio ubicado en la carretera federal México- Cuernavaca- 110 ejemplares que sobrevivieron a la época navideña en óptimas condiciones.

“Es importante que las empresas miren sus acciones y siempre traten de conducirlas por el camino de la sustentabilidad. No es sólo hacer que los lugares se vean bonitos para los clientes, sino también darle un sentido a cada estrategia. En este caso, adornar nuestros restaurantes nos condujo a aliarnos con Pinar de la Cima y encontrar el valor de extender el ciclo de vida de los árboles. Queremos no sólo disminuir el daño que podemos hacer al planeta, sino también comprometernos en su conservación”, agregó Gustavo Pérez, Director de Responsabilidad Social de Toks.

Tras esta fecha, Toks ya ha replantado más de 330 pinos en el bosque en los cuatro años que lleva realizando este programa, a los que se suman 123 Abetos Douglas que fueron reforestados en el 2017. Estas acciones están en línea con el fuerte programa de Responsabilidad Social que impulsa la compañía.