El gobierno porteño comenzará a fiscalizar y multar a los grandes generadores reciclables para que dispongan bien los residuos, a un año de lanzado Buenos Aires Recicla.

El 50% de los vecinos cumple con la separación de residuos y otro 20% separa ocasionalmente, pero para avanzar con el reciclado el gobierno porteño instaló contenedores a como máximo 150 metros de cualquier domicilio. La ministra de Espacio Público, Clara Muzzio, dijo que en promedio la mayoría de los porteños tiene uno a 90 metros de sus hogares.

El principal objetivo de la campaña son los grandes edificios y las oficinas, que son quienes utilizan mayor cantidad de reciclables.

La Ciudad duplicará los controles y, a partir de junio, luego de la inspección habrá intimaciones para los que no cumplan con las pautas fijadas por el gobierno. Los edificios tendrán 15 días para corregir antes de la segunda inspección y si no separan correctamente tendrán que pagar una multa.

El jefe de Gabinete, Felipe Miguel, explicó que dos de los tres millones de habitantes de la Ciudad viven en edificios y por eso trabajan en conjunto con los administradores de consorcios para implementar el doble cesto en espacios comunes y que los encargados dispongan correctamente los residuos en el espacio público.