Para CCU, la sustentabilidad es un pilar estratégico para alcanzar su propósito: crear experiencias para compartir un mejor vivir. Por esto, la compañía cervecera asumió el compromiso de trabajar sobre metas ambiciosas de cuidado medioambiental, y dio a conocer su plan de metas ambientales 2030. Los nuevos objetivos ponen el foco en las 3 dimensiones que inspiran el trabajo de la compañía en medioambiente: agua, emisiones y residuos. CCU se propuso, hacia el 2030, reducir el consumo de agua en un -60%, reducir las emisiones de CO2 en un -50%, valorizar en un 100% los residuos industriales sólidos, utilizar el 50% de material reciclado en envases y embalajes, disponer 100% de envases y embalajes reutilizables, reciclables o compostables, utilizar en un 75% energías renovables y fomentar la economía circular.

“En CCU nos apasiona crear experiencias para compartir juntos un mejor vivir. Nuestro compromiso con la sustentabilidad medioambiental está basado en lo que somos y en la constante búsqueda de experiencias que contribuyan a una mejor calidad de vida. Nuestros logros alcanzados al 2020 nos llenan de orgullo, y es por eso por lo que volvemos a comprometernos con metas más desafiantes para los próximos 10 años”, comentó Juan Pablo Barrale, Gerente de Asuntos Corporativos de CCU Argentina.

Un modelo para inspirar la sustentabilidad

El modelo de sustentabilidad de CCU tiene 3 pilares: Planeta, Personas y Marcas que nos inspiran. Es la visión que inspira el esfuerzo de la compañía para trabajar por un mejor vivir con sus colaboradores, comunidades, proveedores, clientes, desde sus marcas y por el planeta. El Modelo integra 30 iniciativas al 2030.

El camino para hacer cervezas, sidras y vinos, con impacto positivo

En los últimos 10 años, CCU logró reducir un – 24% el consumo de energía eléctrica, un -46% el consumo de energía térmica, el equivalente a más de 70 mil hogares por año en Argentina. El consumo de agua se redujo en un -46%, lo que consumen casi 10 mil hogares cada año en nuestro país. Reducción de gases de efecto invernadero en un -26%, y por último, la valorización de residuos alcanzó un 99,44%.