Cementos Artigas, empresa participada por la española Cementos Molins y la brasileña Votorantim Cimentos, puso en marcha un proyecto de unificación de su actividad industrial en Uruguay, que supondrá una inversión de 40 millones de dólares para una producción más sostenible.

La iniciativa supone la integración de las instalaciones industriales, que hasta ahora se reparten entre una planta situada en Montevideo y la fábrica principal ubicada en la localidad de Minas.

Este proyecto contempla la reubicación de las operaciones actuales de molienda y despacho de cemento de la planta de Montevideo en la fábrica de Minas, con lo que se obtendrá una línea de producción unificada “más eficiente y sostenible”, según la empresa.

Con esta unificación, se instalará en la unidad de Minas un nuevo molino vertical de cemento de última generación y nuevos silos de cemento.

La ejecución de la operación empezará en los próximos meses y se prevé que entre en funciones en el año 2022, además la compañía respetará los compromisos asumidos por los trabajadores y ofrecerá a la plantilla su traslado a las nuevas instalaciones.

El proyecto supondrá avances en materia de competitividad, fruto de la reducción del consumo de energía eléctrica de la molienda en aproximadamente un 40 % y la disminución de los costes de producción.

Además, las instalaciones serán más eficientes y desaparecerá la actividad en el núcleo urbano de Montevideo.

Para el consejero delegado de la cementera catalana de capital familiar Cementos Molins (nordeste español), Julio Rodríguez, esta inversión es una “clara muestra” del compromiso a largo plazo de la compañía con el mercado de Uruguay, donde están presentes desde 1991.