Ya pasaron más de 75 días de esta cuarentena que parece aún no tener fecha de caducidad y muchas personas empezaron a sentirse solas, otras manifiestan síntomas de ansiedad, y todo esto se intensifica para aquellos que viven solos. Estos sentimientos fueron clave para replantearse la idea de una compañía, un amigo de cuatro patas. Aquellos escépticos o dudosos que tenían la intención de darle un hogar a un animal, con la cuarentena dieron el paso definitivo y adoptaron una mascota.

La contracara de este aumento en las adopciones es la gran cantidad de animales que comenzaron a habitar las calles. Se estima que creció en un 50%, no solo debido a los abandonos sino también porque muchos refugios no dan abasto, o no cuentan con el espacio ni recursos para albergarlos a todos. Es una situación crítica la que están atravesando la gran mayoría de las ONG animalistas a lo largo y ancho del país.

Es común decir que a los rescatistas les sale del corazón cuidar y acompañar en el proceso de adopción a los animales en situación de calle. Jimena del refugio “Jimenita Cuevas” nos cuenta que junto a su pareja se dedican a dar tránsito y albergar perros y gatos hace más de diez años. Desde que comenzó la cuarentena recibieron 68 nuevos integrantes.

También, debido al cierre de muchos negocios comerciales que daban de comer a los animales sin techo, algunos proyectos comenzaron a expandir su acción fuera del refugio. Julio del refugio “San Vicente” nos cuenta cómo afrontan esta nueva misión: “Todas las noches salimos a darle de comer a los animales que vemos en la calle, serán entre 40 y 50 perros, es un panorama muy complicado.”

Hay que considerar a su vez que para algunos refugios de diferentes partes del país los rescates y adopciones se volvieron un tanto engorrosas debido a las restricciones de circulación. Y por otro lado, se observa una baja considerable en las donaciones que reciben, sumado a que los voluntarios muchas veces no pueden movilizarse hasta las instalaciones.

Gran parte de estas organizaciones sustentan sus gastos con la ayuda de personas o empresas que contribuyen con dinero, alimento, medicina o también su tiempo. Pero actualmente, ejercen su actividad con lo que pueden conseguir y es ahí donde entran en juego iniciativas como Comunidad Old Prince. Se trata de una campaña llevada a cabo por la marca de alimento balanceado junto al emprendimiento Swahili, en la cual invitan a todos los consumidores a llevar su envase vació a un refugio cercano, para luego ser reciclado y transformado en mochilas, billeteras, porta-notebooks, cartucheras y otros productos sustentables. Por cada bolsa/envase reciclado, Old Prince dona 2 kilos de alimento para dicho refugio. Los interesados en sumarse a la campaña puede ponerse en contacto a través de las redes sociales de la marca: @oldprince_oficial.

“Comunidad Old Prince es nuestro granito de arena para ayudar a más de 6 millones de perros y gatos que se encuentran en situación de calle” explica Marcos Giordano, Gerente de Agroindustrias Baires S.A.

Gustavo de “Refugio Bonita” nos cuenta que “la preocupación de todos los días es poder afrontar darle de comer a los más de 100 animales” que cobijan con su familia. Para Yanina, Julio, Jimena, Gustavo y muchos otros rescatistas formar parte de esta Comunidad es un alivio.

Qué tener en cuenta a la hora de adoptar una mascota:

Si bien darle un hogar a un animal es una decisión de amor, hay que hacerlo con conciencia. La tenencia responsable es uno de los pilares en los que se apoyan los proteccionistas a la hora de gestionar una adopción. Las mascotas deben ser tratadas como un miembro más de la familia, no son un juguete con el cual divertirse y luego confinar al fondo de la casa, la terraza o el balcón. Es por esto que compartimos unos consejos para tener en cuenta al momento de tomar la decisión de adoptar:

-Tiempo: Es más que necesario plantearse contar con el tiempo para dedicarle al animal. Tanto perros como gatos, en diferente medida, requieren atención y cuidados, paseos, alimentarlos y juegos. Responsablemente tenés que pensar si tu rutina se adecúa a los cuidados y atención que requieren.

-Espacio: ¿Vivis en un edificio? ¿Aceptan mascotas? ¿Vivis una casa con patio? ¿Tenes jardin? ¿hay algún espacio verde cerca de tu casa? En éstas preguntas debes apoyarte y adecuar el tamaño del animal que vivirá con vos. Si tu casa es chiquita es recomendable adoptar un gato o un perro de tamaño mediano o pequeño, o bien un perro anciano de más de 10 años. en cambio si tenes un espacio amplio donde el animal pueda jugar y correr podés pensar en un animal más grande y joven. Yanina, de Fundación “Sentimiento Animal” comentó al respecto: “Es un gesto de gran amor adoptar a un perro o gato anciano que necesita muchísimo una familia. La mayoría de la gente quiere mascotas jóvenes, cachorros, pero los más viejitos son muy compañeros y agradecidos, y también merecen un hogar”.

-Recursos: La atención veterinaria, alimentos, medicamentos, pipetas y estadías, mientras estás de vacaciones, cuestan dinero. Pensá si podés afrontarlo económicamente.

-Paciencia, tolerancia y amor: El tip más importantes es reflexionar si estamos preparados para esto. Los animales tienen necesidades, a veces se comportan mal, pueden romper cosas o ensuciar la casa. Necesitan amor y cuidados, deben ser tratados como un miembro más de la familia, ya que te acompañará durante varios años de tu vida. Adoptar una mascota es un compromiso de largo plazo.