Según datos del INDEC, al primer trimestre de 2019, la tasa de desocupación de la población económicamente activa ascendió al 10,1%, siendo las más alta de los últimos 13 años. El segmento poblacional más afectado son los jóvenes. Divididos por género y en la franja etaria de 14 a 29 años, los hombres alcanzaron una desocupación del 18,5%, mientras que en las mujeres es del 23,1%. El programa EMPUJAR, de la fundación Pléroma, brinda capacitación a jóvenes de entre 17 y 24 años, con el objetivo principal de acercarlos a oportunidades de empleo formal y así lograr su inserción laboral.

En Empujar son los propios directivos y empleados de las empresas colaboradoras quienes forman parte del programa y participan en el dictado de contenidos y experiencias formativas, generando una red de voluntarios activos. Es así como se crea un sistema de ayuda y enriquecimiento, que se potencia cada vez que un joven logra su primer empleo formal.

Durante 4 o 5 meses, los alumnos asisten a sedes de capacitación en las que se entrenan en competencias y habilidades blandas de la mano de cientos voluntarios.
“En el país, la tasa de empleabilidad de sectores vulnerables es alarmante y, en particular, la de los jóvenes, que son un grupo altamente expuesto al desempleo y a la precariedad laboral”, comenta Alejo Canton, miembro del comité directivo de la fundación Pléroma-Programa Empujar, y agrega: “Soñamos con que el programa siga escalando; con que encontremos la manera de trabajar y colaborar juntos para generar más empleo formal y ayudar a que estos 1.000 jóvenes pronto sean 10.000 mañana y algún día llegar a 500.000”.

Con el objetivo de reunir fondos para sustentar el programa, y así generar nuevas y mejores oportunidades de inserción laboral para los jóvenes, se realizó la primera cena anual de recaudación, en la que lograron compromisos de nuevos 80 donantes, que en un año llegará a ser más de un millón de pesos.

Un ejemplo concreto de lo que significa el programa EMPUJAR para el acceso a la inserción laboral de los jóvenes es Facundo, quien recordó ante el público asistente a la cena el momento en que conoció el programa: “Ahí entendí que esa iba a ser mi oportunidad de salir del barrio. Tenía muchos sueños, pero ninguna herramienta para alcanzarlos”. Otro caso fue el de Ludmila quien reconoce: “Fui la primera mujer en mi familia en romper la barrera, en no quedarme en la casa e ir a la facultad” y quien hoy, gracias a la red de empresas de la fundación, también está trabajando y es clave en la economía de su hogar.

El programa EMPUJAR cuenta con 46 escuelas involucradas, más de 90 empresas que participan en actividades de voluntariado, y 75 empresas aportantes de fondos y más de 600 voluntarios que participan cada año.
En el 2017 hubo un total de 152 egresados, en el 2018, la cifra asciende a 194, sumando un total de 821 hasta este año. Se espera finalizar este 2019 con 200 egresados más.