Para la actual Country Manager de la empresa Bristol-Myers Squibb, es esencial que toda política de RSE esté basada en el compromiso y la participación de toda la compañía, con acciones lideradas y efectuadas por equipos de hombres y mujeres.

“Descubrir, desarrollar y proporcionar medicamentos innovadores que ayuden a los pacientes a sobreponerse a enfermedades graves” es la misión declarada de Bristol-Myers Squibb, compañía de BioFarma global cuya filial argentina está liderada por Florencia Davel, mujer formada tanto en Farmacia y Bioquímica como en Comercialización. Y este detalle, de muchas maneras, habla de su disfrute de ver la realidad desde aspectos múltiples, lo que ha aplicado al mundo empresarial y a su forma de asumir el liderazgo al valorizar cada paso que ha dado en toda su carrera profesional. Por eso, además de reconocer el peso que ha tenido pasar por todos los niveles de la labor farmacéutica empresarial para su actual rol de CEO de la compañía, gusta de formar equipos integrados por personas de todos los puestos. Y, finalmente, prioriza el hecho de que haya un balance adecuado entre hombres y mujeres, porque cree que la diversidad es un rasgo natural que ayuda a mejorar las comunidades y los ambientes de trabajo.

¿Cómo percibe la importancia del rol que cumple en este momento pensando en toda su carrera profesional?

Es una consecuencia de la carrera que he llevado desde que comencé en la industria farmacéutica, ha sido una construcción paso a paso. Tengo más de 26 años de trabajo ininterrumpido. Ingresé a esta industria cuando tenía 18 años y he ido construyendo mi carrera en diferentes posiciones, desde administrativa hasta asistente, pasando por analista y hasta investigadora de mercado. He sido también visitadora médica, he tenido contacto con el cliente a través de las ventas y también fui aprendiendo mucho del manejo de equipos en distintas funciones. No quemé etapas, fui viviendo el camino. Y así llegué a puestos de liderazgo. Aporta mucho al profesionalismo poder ver la empresa desde su base, ese conocimiento siempre te posiciona desde otro lado.

¿En este recorrido cómo evalúa este presente de la mujer en roles de liderazgo?

Ese papel se ha transformado mucho, creo que la mujer está tomando un rol cada vez más preponderante en las organizaciones. Se ve mucho en distintos ámbitos, como las universidades, aunque creo que todavía quedan muchas áreas de oportunidad de que crezca esta presencia de la mujer, en distintos ámbitos. La diversidad enriquece a las organizaciones. Cuando empecé a trabajar, hace 26 años, no había mujeres en posiciones ejecutivas. Era totalmente extraño ese fenómeno. Incluso hoy mismo en el rubro farmacéutico somos muy pocas mujeres en posición de CEO, de gerentes generales de compañías. Pero específicamente en Bristol, donde trabajo desde hace 15 años, se ve algo que está por encima del promedio de la industria. Hoy el 50 por ciento del plantel de la empresa son mujeres. Y 50 por ciento de las personas en posiciones directivas, dentro del comité operativo, también son mujeres. Y en mi propio comité directivo, llegan al 80 por ciento. Dentro de lo que es Latinoamérica, algo interesante es que la empresa fomenta el liderazgo femenino. La mayoría de las gerencias generales están a cargo de mujeres.

¿Esta política se fue construyendo con el tiempo?

Sí, se ha ido construyendo. Y tiene que ver con el cambio de la compañía. Cuando ingresé, en el año 2000, estaba más orientada a productos de cuidado general, más una compañía farma, con otra estructura organizacional y más grande. Y en 2006 se empezó a vivir lo que llamamos “la transformación Biofarma”. Cambió la estrategia, su enfoque viró hacia el área de especialidades, medicamentos innovadores para enfermedades serias. Cuando se salió de la línea general de medicamentos, que era la línea principal de negocios, me tocó el rol de ser la embajadora cultural. Ahí el papel de la mujer tomó otro sentido. Se empezó a fomentar su participación en lugares claves y a tener una cultura mucho más abierta, enfocada en la diversidad y la inclusión. Después, cuando tuvieron que tomar la decisión de contratar un nuevo gerente general, yo estaba manejando la unidad de negocios más grande de la Argentina. Y fue, además, al mismo tiempo que se decidió tomar gerentes generales locales, antes siempre venían de afuera. Se modificó la mirada en todas las operaciones. Cambia la misión de la compañía, al comenzar a desarrollar innovaciones para enfermedades como hepatitis, HIV y cáncer. La estructura y la cultura organizacional acompañan la estrategia de la empresa.

¿Qué siente que le aporta a su rol el ser mujer?

Creo que ya es un aporte mismo la diversidad. El género suma una mirada diferente, creo que la mujer, por su rol en la familia, tiene ya una virtud multitasking, puede estar en varias cosas al mismo tiempo. Es una habilidad que a veces hay que saber utilizar, canalizar esa energía, para que no se disperse. En ese sentido, en el hombre, una de las virtudes que se señalan es el foco. Entonces ya la mujer aporta una diversidad. Y mucha creatividad, en los detalles, en la manera también muy personalizada con que atiende a las personas. Y con el cambio de estrategia, se modifica el para quién trabajás. Cuando lo hacés con el tema de las enfermedades graves, empezás a ver que tus acciones se orientan a personas a las que podés mejorarles la calidad de vida. Esto hace al orgullo de pertenecer a la compañía y tiene que ver con que la empresa fomente esta diversidad y el rol esencial de cada uno en la cadena total de valor. No vendemos producto, sino valor. Y en este caso es algo tan importante como extenderle la sobrevida a un paciente o mejorarle su calidad de vida a otro. El propósito te lleva al compromiso. Y volviendo al tema de la mujer, el liderazgo femenino ha cambiado hasta el respeto mutuo entre el hombre y la mujer, a través de la colaboración.

Esta época visibiliza más el tema de género. ¿Estas experiencias de armonía en el ámbito laboral, cree que tienen efectos en la sociedad?

Sí, totalmente. Y hay muchos ejemplos. Las mujeres han tomado el liderazgo en temas sociales de manera significativa. En muchos aspectos han sido líderes destacadas. Algo para resaltar en el liderazgo femenino es que las mujeres saben hacer el balance justo entre la vida personal familiar y la laboral. El primer ámbito que se ve afectado positivamente por estas formas de trabajo colaborativo, donde hay contención, es la propia familia de quienes trabajan en estas estructuras. Y luego se refleja en el trato mismo con amistades. El desarrollo profesional debe ir mano a mano del cuidado de la vida familiar.

Un tema interesante es que una buena parte de los liderazgos en cuanto a trabajar el tema de RSE en las empresas está a cargo de mujeres.

Recién te decía, justamente, que la mujer toma naturalmente estos roles de trabajo social. Las que consiguen ser líderes realmente se destacan, llegan con mucha calidad de trabajo, con mucho esfuerzo y mucho compromiso, que suele ser altísimo. Nosotros tenemos algo que desarrollamos para transformar la cultura de la compañía, que son los “equipos Biofarma”. Para ser una empresa líder Biofarma, nos propusimos ser innovadores, tomar decisiones rápidas, mejorar los procesos, generar un buen ambiente laboral, con el fin principal de llegar a tiempo con la medicación para el paciente. Creamos entonces tres grupos: Comunicación, Ambiente de trabajo y Mejora continua e innovación. El personal se postula, es voluntario, y hay gente de todos los niveles de la organización y de todas las áreas. Son equipos que trabajan con sponsors. Yo participo también, porque me ayuda a saber lo que pasa en la compañía en todos sus niveles. Y sirve para crear un clima de confianza y transparencia. Además, hemos creado un equipo Biofarma de responsabilidad empresaria, que se suma a las políticas de sustentabilidad, que incluyen incluso el edificio al que nos mudamos hace un tiempo, que ofrece opened space y una tecnología de reducción de la energía y de reciclaje de residuos. Este equipo, justamente, fue el que suscitó más atractivo a las nuevas generaciones de empleados. Uno de los factores de retención de ellos está en aspectos como el desarrollo de carreras y el compromiso social con la comunidad. Este equipo lo lidera un hombre, pero tiene un mix entre hombres y mujeres, es realmente muy interesante. Con ellos llegamos a la revista PRESENTE. Y descubrimos también que muchas acciones que veníamos haciendo ya estaban en los lineamientos de la RSE. Entre ellas la alianza que tenemos con Lalcec, para la campaña “Guardavidas del sol”, donde un camión que recorre todo el país hace diagnósticos gratuitos para detectar problemas de piel, sobre todo en lunares, para prevenir enfermedades. Es un tema muy serio.

Y también actúan en el área de la educación médica, ¿es así?

Sí. Les damos la oportunidad de formarse afuera a médicos del país que se encuentran dando sus primeros pasos, que están en residencia. O para formarse acá también. Y otro punto importante es el de la investigación clínica, aportando a la formación de gente que se destaque por las virtudes innovadoras. Ahora estamos trabajando, además, con el Gobierno nacional, en darles el mayor número posible de medicamentos a pacientes con hepatitis. Entonces, trabajamos la RSE desde diferentes aristas. Y lo esencial de todas las acciones es la firme convicción y el compromiso de todo el equipo de trabajo.

Para la gente que recién ingresa a la compañía, me decía que es un atractivo para quedarse el hecho de que haya una clara política social con la comunidad. ¿Cómo se ve este aspecto desde un puesto de liderazgo?

Bueno, esto me hace pensar, de inmediato, en el tema de liderar con el ejemplo. La alineación de las políticas de responsabilidad social empresarial con los niveles ejecutivos es un tema esencial. Lo que hacemos es poner esto como un tema central del comité, incluso haciendo que los líderes sean sponsors de estas iniciativas. Si el manager no está convencido, es muy difícil que pueda convencer hacia abajo y hasta trabajar con los equipos. Por eso reforzamos constantemente el mensaje de que el compromiso es de todos, por lo que, repito, es muy importante que los managers sean parte de las iniciativas. Los líderes deben impulsar las acciones sociales y también darles exposición.

Por eso, en estas cuestiones, es muy importante que esté fluido el mecanismo de comunicación interna…

Totalmente. De hecho, tenemos ese grupo de comunicación interna que te había mencionado, que se vincula con los otros equipos. Y también trabajamos en iniciativas de sustentabilidad con otras empresas que están en este mismo edificio. Nos sumamos a otras iniciativas de RSE, como otra de las formas en que accionamos. La responsabilidad social debe salir de los límites de la compañía. Hay que pensar en todo lo que hacemos por las comunidades donde vivimos. El fin último de todas las acciones de una empresa debe ser este.

Para ello, ¿no es estratégico saber trazar redes interempresariales?

Totalmente. Y buscar áreas de oportunidad en común. A nivel global, la empresa tiene muchas iniciativas de sustentabilidad y RSE donde se asocia a otras empresas. Localmente estamos creciendo cada vez más, viendo cómo trabajar mejor con las redes y con la certeza de que podemos siempre aprender de otros.

¿Cómo percibe entonces esta época, a nivel país, en cuanto a los vínculos entre empresa y sustentabilidad y el rol femenino en este aspecto?

Bueno, debemos decir que la sustentabilidad es algo intrínseco a la empresa, porque a las iniciativas hay que volverlas sustentables en el tiempo. Y este tipo de políticas, claramente, dan un retorno siempre a las compañías. Ser una empresa comprometida con la sociedad tiene un retorno en todo sentido. Y para mí el rol de la mujer es comunicar, es una de las habilidades con las que contamos. Creo que es muy importante liderar, comunicar y mostrar con hechos puntuales y concretos el trabajo con la sustentabilidad. El rol y el liderazgo femenino han generado un cambio en las empresas, cada vez más atentas a innovar, a generar nuevas iniciativas. Y la combinación del hombre y la mujer en la organización es clave, porque tiene que ver con lo complementario. Eso es un elemento importantísimo, que cada vez debe tenerse más en cuenta.

FLORENCIA DAVEL

Familia: Esposo, dos hijos.

Colegio: Instituto Stella Maris Adoratrices, de Mar del Plata.

Universidad: Carrera de Farmacia y Bioquímica en la Universidad de Buenos Aires; y Licenciatura en Comercialización en Uces.

Posgrados: Máster en Dirección de Empresas en Universidad del Cema.

Idiomas: Inglés.

Hobbies: “Viajar y compartir tiempo con hijos, familia y amigos”.

Héroe de ficción favorito: “El Chavo del 8, en mi infancia, porque ha trascendido las generaciones, nunca está desactualizado. Es alguien que hace reír desde la inocencia y la ingenuidad, sin atacar a los otros ni burlarse de los demás”.

Alguien que admire: “Mi padre, un gran emprendedor que superó muchos obstáculos. Y Nelson Mandela, porque generó un cambio radical, fue un líder que dejó mucho para la humanidad”.

Palabras o frases que usa más: “ʽQuerer es poderʼ. Soy una persona que cuando quiere algo, es solo cuestión de proponérselo e ir detrás de esa meta, superando todas las barreras”.

Lo que la hace reír: “Muchas cosas, miro la vida con optimismo, me hacen reír mis hijos y situaciones cotidianas, porque encaro todo con una sonrisa”.

Lo que más disfruta: “En primer lugar, el tiempo con mi familia. Y me apasiona mi trabajo, ver crecer a la gente que se ha desempeñado conmigo. Y que puedo marcar la vida de alguien, en lo profesional y en lo personal”.