La Fundación Cargill está en Argentina desde hace 50 años. La historia desarrollada en el país incluye una serie continua de iniciativas que ayudan a los argentinos a prosperar. La más reciente acción se llevó a cabo en conjunto con la empresa social Proyecto Agua Segura para facilitar el acceso de agua para 12 escuelas de parajes rurales cercanos a las localidades de Bandera, Quimilí (Santiago del Estero) y Las Lajitas (Salta).

La iniciativa está conectada con el compromiso global de la empresa para priorizar acciones que ayuden a las comunidades a avanzar en temas de alimentación, nutrición y calidad de vida. Los recursos hídricos entran en este concepto y hacen parte de una ambición global de la compañía para lograr una gestión sostenible en sus operaciones y en todas las cuencas hidrográficas prioritarias.

El primer paso fue conectar empleados locales de Cargill con el Proyecto Agua Segura. Luego, estos empleados ayudaron a identificar las instituciones en las dos provincias. Después de eso, los equipos voluntarios de Cargill recibieron una capacitación para compartir los conocimientos en las escuelas con 280 niños, niñas y sus familias. Sumadas, esas escuelas representan un potencial de 1.200.000 litros de agua segura para consumo humano. Mejorar la calidad del agua disponible en las 12 escuelas, requiere de capacitaciones y el uso de una tecnología microbiológica para filtrar virus, parásitos, bacterias reduciendo olor y turbidez del agua.

Según Julián Ferrer, responsable de Fundación Cargill Argentina, el proyecto se conecta con la búsqueda de apoyar la prosperidad de las comunidades donde Cargill opera. “Proyecto Agua Segura nos trajo múltiples satisfacciones, especialmente porque en corto tiempo alcanzamos a 12 escuelas rurales, con un impacto tan notable como la seguridad del agua que consumen. Más allá de los números, nos reconforta el valor del vínculo que generaron estos 15 empleados al involucrarse”, explicó Ferrer.

Compromiso global, actuación local

Cargill asumió un compromiso en todo el planeta para restaurar 600 mil millones de litros de agua en cuencas hidrográficas prioritarias hasta el 2030. El compromiso incluye la reducción de 5 millones de kilogramos de contaminantes del agua en cuencas prioritarias, un programa de administración del agua en las 81 instalaciones prioritarias y mejorar del acceso al agua potable en 25 cuencas hidrográficas prioritarias.