Para el Presidente de Gas Natural Fenosa y Director Nacional de Cáritas, Horacio Cristiani, el éxito comercial de las empresas debe estar unido a una ética rigurosa de sus miembros y una mirada ejecutiva atenta al desarrollo social de las comunidades donde actúan.

Como si fuese una materia que pudiera moldearse, algunas personas parecen tener un uso tan preciso del tiempo que pueden tener a su cargo tareas de enorme responsabilidad en distintos organismos, con la destreza que solo parece dar el realizar actividades que apasionan y dan sentido. Eso deja ver la manera en que Horacio Cristiani habla de sus tareas. Tanto las que debe llevar a cabo como presidente de la filial argentina de Gas Natural Fenosa (distribuidora del recurso energético para las zonas Norte y Oeste del Gran Buenos Aires con actuación en el país desde 1992), como las que le demandan su ya segundo cargo como presidente de CEADS / BCSD (Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible, la representante nacional del World Business Council for Sustainable Development, una asociación global dedicada a la vinculación empresa y desarrollo sostenible). Y si bien aclara que está terminando este segundo mandato, desde septiembre pasado se ha convertido en Director Nacional de Cáritas Argentina, reconocida organización humanitaria de la Iglesia Católica. Cristiani aclarará una y otra vez que él es la misma persona en todos estos roles que desempeña con entusiasmo y que le ofrecen una posibilidad complementaria de cumplir con el objetivo personal de trabajar para generar una realidad mejor, actuando en el presente, con la certeza de que, en plazos medianos o largos, cada movimiento positivo se multiplicará inevitablemente. En este sentido, desde sus oficinas de Gas Natural Fenosa, entidad que realiza una extensa tarea social a través de una fundación propia y diversos programas enfocados a la responsabilidad corporativa, el ejecutivo dará cuenta del modo en que sus tareas empresariales y sus conceptos éticos se integran y le dan posibilidad de actuar con una eficacia que es amiga de la emotividad.

En documentos sobre responsabilidad empresarial de Gas Natural Fenosa usan con insistencia la palabra “compromiso”. ¿Qué siente con ella?

“Compromiso” es una palabra fundamental. Desde lo empresarial, habla del que tenemos con nuestros clientes, con los distintos grupos de opinión, con nuestros empleados, con el servicio que debemos brindar. Y desde el punto de vista personal, es el que tengo con el trabajo, con el esfuerzo que hay que poner día tras día para que las cosas salgan lo mejor posible. Y diría que el primer compromiso es con la vida, la propia y la de los demás.

En relación a la esfera personal, en sus documentos la empresa asume ocuparse con el mismo nivel de importancia del servicio que brinda como del cuidado integral de sus empleados.

Es así. Creo que el tema de responsabilidad corporativa es amplio. Implica asumir compromisos desde el punto de vista del trabajo que uno realiza, con las comunidades en las que uno actúa y fundamentalmente con la gente que forma parte de la empresa. Y con sus familias. En ese sentido, es esencial el compromiso continuo con la seguridad, más en una industria como la nuestra.

¿Podría explicar qué consideran una “gestión estratégica”?

Trabajamos en una industria que forma parte de la cadena de la energía. Y desde el punto de vista de nuestra acción diaria, manejamos un factor importante que hace a la vida de los ciudadanos y a la productividad del país. Entonces, nuestra mirada está puesta en gestionar la coyuntura, con todas las problemáticas que involucra, pero siempre enfocados en procesos de mediano y largo plazo. Esta concepción estratégica es absolutamente necesaria, porque no solo implica aquellos factores propios del negocio, sino también la incorporación de criterios y elementos de sostenibilidad. No podemos tener un enfoque de largo plazo si no incluimos el efecto de nuestras acciones a nivel ambiental y en relación al desarrollo social de las comunidades en donde trabajamos. Tratamos de integrar el crecimiento económico, el desarrollo social y el cuidado del medio ambiente en todas las acciones que emprendemos. Y gestionar la coyuntura es ir dando pasos en función de la sostenibilidad, porque lo que hacemos hoy tiene un impacto directo en las acciones futuras.

¿Sin esa mirada coyuntural no es imposible trabajar seriamente para cumplir objetivos a mediano o largo plazo?

Así es: necesitamos ir teniendo acciones hoy, bien concretas, porque las problemáticas son variadas. En el negocio de la energía todavía tenemos que dar pasos importantes para asegurar el suministro a la mayor cantidad de ciudadanos. Forma parte de nuestro trabajo diario el que el mayor número posible de familias puedan tener gas natural.

¿Qué peso tiene el tema de la ética en relación con sus planes estructurales?

La ética es un tema básico, absolutamente. Hace a la cultura y la acción de las empresas. Pero también al compromiso y el trabajo de las personas. En nuestro caso, tenemos un código de ética (Ver recuadro) distribuido entre los empleados y las empresas que forman parte de nuestra cadena de valor. Ese código, riguroso en su cumplimiento, es una herramienta muy útil para todos los que formamos parte de la compañía.

¿Cómo es el proceso de implementarlo?

En realidad se trata de implementar una cultura que ya es parte de la empresa, que forma parte de nuestros valores. Por lo tanto, el código formaliza, le da una estructura de funcionamiento. Sirve para poder hacer sugerencias o reclamos, para poder mejorar el día tras día. Y una vez que forma parte de nuestras prácticas, es muy importante la comunicación continua para que todos sepamos que existe esta herramienta.

¿Qué relación ve entre el logro de una interrelación respetuosa entre los empleados y el éxito de la empresa?

Creo que hoy no está en discusión que un buen clima laboral, una buena comunicación donde todas las personas se sientan valoradas, con posibilidades de crecimiento y desarrollo profesional, hace que el trabajo de las empresas sea más eficiente y mucho más apreciado.

¿Ya estamos viviendo en ese paradigma empresarial o hay que seguir fortaleciéndolo?

Hay temas que ya se han logrado y forman parte del ADN de muchas empresas, ya no se pueden discutir. Pero en otros, como el de la relación familia-empresa, tenemos que seguir avanzando. Es un aspecto que debemos mejorar, para que la gente pueda combinar una buena relación con el trabajo y su familia. Y en el tema de igualdad de género todavía hay que avanzar. Y hablo de ocupar puestos de decisión en las empresas.

¿Qué le parece establecer cuotas fijas de puestos femeninos?

Yo no creo mucho en el tema de las cuotas. Creo más bien que en las empresas se tienen que dar las condiciones como para que realmente haya igualdad de desarrollo profesional, atendiendo las cuestiones familiares, porque en la medida que profundizamos en la relación familia-empresa vamos a ir disminuyendo este tipo de desigualdades.

¿Cómo piensan el tema de los derechos y las responsabilidades del cliente?

Al ser una empresa de servicios públicos, uno de nuestros valores es la orientación al cliente. Tenemos más de un millón y medio de clientes, por lo tanto nuestro contacto con ellos es múltiple. En primer lugar es fundamental el servicio que se les brinda, tiene que haber buenos canales de reclamos a la empresa, la persona tiene que ser bien atendida y se le deben brindar respuestas adecuadas, tiene que estar perfectamente informada de lo que está pagando, comprender por qué en determinado momento se aplican determinados cargos. El cliente que conoce bien sus derechos será un cliente que valorará la compañía. Pero, además, tiene que saber que el gas es un recurso no renovable, que ahorrarlo es un aspecto que debe tener en cuenta, más allá de disponer de los recursos para pagarlo, porque a mediano y largo plazo uno de los desafíos a nivel global es el de la escasez de los recursos. Y el ahorro energético, que no significa usar menos, sino eficientemente, no solo ayuda a la economía familiar. Por lo tanto, cuando hablamos de sostenibilidad, no solo es que las empresas puedan producir bienes y servicios en forma más eficiente y sostenible, sino que ayuden a que tomemos conciencia como ciudadanos de que este nivel global de consumo no es sostenible. Todo lo que las empresas puedan hacer para que los ciudadanos consumamos de forma sostenible forma parte de nuestra responsabilidad también.

¿No tienen un rol muy importante en cuanto a cómo difundir este concepto?

Es verdad. Las empresas debemos colaborar activamente, pero también los Gobiernos tienen un rol fundamental, porque cuentan con instrumentos muy importantes, como la educación. Por lo tanto, es un compromiso de distintos sectores sociales.

Cuando hablaba de tener un consumo responsable, no se refería solo a lo energético…

No. Porque uno de los grandes desafíos a nivel global, además del tema energético, es el cambio climático, el crecimiento demográfico, la urbanización. Y los recursos no son solo energéticos, sino hídricos, alimenticios. Y fundamentalmente está el desafío de la pobreza. Una empresa responsable tiene que incorporar en su visión de negocios estos desafíos globales, que no son del futuro, sino del presente.

¿Ya estamos en un mundo donde la empresa no puede mirar solo sus intereses?

Indudablemente. En el año 1992, en la Cumbre de Río, el sector empresario decide participar activamente, asumiendo un rol protagónico como parte de la solución a los temas ambientales. A partir de ahí se ha dado un recorrido importante. Y se ha ido pasando de esta visión de qué hacer para minimizar los daños que provoco al medio ambiente a pensar en cómo colaboramos para los grandes desafíos globales. Evidentemente, el recorrido sostenible para una empresa es irreversible. Las empresas que vayan a ser competitivas en unas décadas serán las que hoy están teniendo en cuenta esta visión.

 ¿La ética va a estar puesta sin duda alguna en los planes empresariales?

Hoy mismo, en el comercio internacional, no solo hay exigencias de calidad y precio, sino también en aspectos como la manera de gestión ambiental, de los derechos humanos, del bienestar de las personas. Todos estos aspectos se deben tener en cuenta.

¿A todos los ciudadanos nos toca un rol en la sostenibilidad global?

En cualquier lugar que estemos tenemos que asumir un compromiso de forma coherente. Si hablamos de sostenibilidad, cuando asumimos nuestro rol como empresarios, como ciudadanos, como consumidores, la coherencia es muy importante.

Y también, seguramente, como miembros de una familia.

Exactamente, porque pasamos mensajes, comunicamos conductas. Es un lugar fundamental.

En su caso, además de los trabajos sociales en comunidades carenciadas materialmente hechos desde su rol de Presidente de Gas Natural Fenosa, es Director Nacional de Cáritas, lo que le debe aportar un contacto mayor aún con realidades tal vez no tan cercanas a muchos ejecutivos.

El contacto con la gente es siempre fundamental, porque no hay que perder el contacto con la realidad. Igualmente, no nací empresario o presidente de una compañía, caminé los barrios desde chico y creo que el contacto con la gente es lo que a uno lo va formando, va poniendo una impronta siempre necesaria en el mundo de los negocios. Con Cáritas, tengo toda una experiencia de diálogo, de escucha con los más necesitados. Eso nos va dando una mirada sobre la realidad. Y como mensaje, diría que todos tenemos que hacer, sea cual sea nuestra vocación, un trabajo en las organizaciones sociales que trabajan por aquellos que están heridos en su dignidad. Y dar parte de nuestro tiempo forma parte del compromiso del que hablábamos al principio.

¿Genera satisfacción personal poder trabajar por el otro?

Sí, claro, pero no es algo que uno busque, sino que viene por hacer un aporte para que determinada realidad se pueda ir modificando. Es la satisfacción de saber que uno está trabajando en algo que trasciende lo individual y el ámbito cercano.

¿El recurso de la solidaridad sí es renovable?

Sí, ese es absolutamente renovable. Es más, cuando uno da, se va multiplicando.


Código Ético

1- Respeto a la legalidad, derechos humanos y a los valores éticos. (Compromiso de actuar siempre de acuerdo con la legislación vigente y las prácticas éticas internacionalmente aceptadas en cuanto a derechos humanos y libertades públicas).

2- Respeto a las personas. (Rechazo de toda manifestación de acoso físico, psicológico, moral o de abuso de autoridad, o conductas que generen un entorno intimidatorio u ofensivo con los derechos de las personas).

3- Desarrollo profesional e igualdad de oportunidades. (Promover el desarrollo profesional y personal de todos los empleados, asegurando la igualdad de oportunidades).

4- Cooperación y dedicación. (Propiciar un entorno de cooperación y trabajo en equipo para un mejor aprovechamiento de todas las capacidades y recursos).

5- Seguridad y salud en el trabajo. (Impulso a la adopción de políticas de seguridad y salud en el trabajo y adopción de medidas preventivas establecidas en legislación vigente de cada país).

6- Uso y protección de los activos. (Poner a disposición de los empleados los recursos necesarios para el desempeño de su actividad profesional y compromiso a facilitar los medios para la protección y salvaguarda de dichos activos).

7-Corrupción y soborno. (Posición contraria a influir sobre la voluntad de personas ajenas a la compañía para obtener algún beneficio mediante prácticas no éticas, tanto como a permitir que otras personas o entidades puedan utilizar esas prácticas con sus empleados).

8- Pagos irregulares y blanqueo de capitales. (Establecimiento de políticas para prevenir y evitar realización de pagos irregulares o blanqueo de capitales con origen en actividades ilícitas o delictivas).

9- Imagen y reputación corporativa. (Establecimiento de relaciones de ciudadanía responsable en comunidades en las que desarrolla su actividad).

10- Lealtad a la empresa y conflictos de intereses. (Basamento de las relaciones entre los empleados en la lealtad que nace de intereses comunes).

11- Tratamiento de la información y del conocimiento. (La veracidad de la información vista como principio básico, lo que hace que los empleados deban transmitir de forma veraz toda la información que deban comunicar, tanto interna como externamente, y nunca proporcionar, a sabiendas, datos inexactos que puedan inducir a errores).

12- Relaciones con los clientes. (Compromiso con la calidad, facilitación de recursos necesarios para alcanzar la excelencia y establecimiento de medidas que aseguren políticas de calidad practicada por todos los empleados).

13- Relaciones con empresas colaboradoras y proveedores. (Se considera a proveedores y empresas colaboradoras parte indispensable para la consecución de objetivos de crecimiento y mejora de la calidad de servicio).

14- Respeto al medio ambiente. (Para preservación del medio ambiente se tiene una política definida y se implanta un sistema de gestión medioambiental).

 

Empresas y Estado

La mayoría de las empresas importantes en el país tienen políticas en materia ambiental que no son acciones aisladas. Y en cuanto a políticas corporativas, en desarrollos de códigos de ética y derechos humanos, también estas tareas de responsabilidad social están formando parte de sus negocios antes que ser hechos aislados o marketineros”, asegura Cristiani, quien sumó dos gestiones al frente del Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (CEADS), la pata local del World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), una asociación global dedicada a la vinculación entre empresa y desarrollo sostenible. Para Cristiani, además, la eficacia de todas estas acciones empresariales va en sintonía con un papel impostergable del Estado, que es “cumplir el rol de ir generando, a través de la legislación, los instrumentos que favorezcan a las empresas, para que tengan incentivos para avanzar en el proceso de ser más sostenibles”.

Calidad de vida

Sobre Primera Exportación, uno de los programas sociales implementados por la empresa, Cristiani explica: “Es uno de los trabajos más importantes que estamos haciendo, llevamos más de 12 años implementándolo, asesorando, capacitando a pequeñas y medianas empresas para que hagan su primera exportación. Y aunque no terminen exportando, es muy importante, porque la capacitación hace que mejoren también a nivel local”. Luego de mencionar toda una serie de programas de capacitación en cadena de valor, temas de gestión y problemáticas ambientales, seguridad interna y de los clientes, el Presidente de Gas Natural Fenosa se entusiasma al mencionar el trabajo que realizan desde 2004 de “gasificación inclusiva de barrios de menores recursos”: “Trabajamos en distintos barrios de Moreno, con un modelo asociativo, donde se actúa con la organización social y los vecinos en un modelo de interacción cuyo objetivo es no solo dar acceso al gas natural, sino que se genere un capital social en estas comunidades, para que emprendan con el tiempo otros proyectos comunitarios que les aporten mayor calidad de vida”.

Fundación Gas Natural Fenosa

Como rezan sus documentos, el principal objetivo de la Fundación Gas Natural Fenosa es “contribuir a la sensibilización y educación en la protección del medio ambiente, y promover valores y acciones dirigidos a mejorar la calidad de vida de la población, en todas aquellas comunidades y países en los que está presente”. En nuestro país, llevan a cabo proyectos de desarrollo sostenible, promoviendo acciones a favor de la educación, la promoción social, generando valor económico y capacitando para el trabajo.