GSK y Medicago anunciaron una colaboración para desarrollar y evaluar una vacuna candidata contra COVID-19 que combina las partículas de tipo viral del coronavirus (CoVLP, Coronavirus Virus-Like Particles) recombinantes de Medicago con el sistema adyuvante de GSK. Las CoVLP imitan la estructura del virus responsable de COVID-19, lo que le permite reconocerlas al sistema inmunológico. El uso de un adyuvante puede ser de especial importancia en una pandemia, ya que puede mejorar la respuesta por el sistema inmunológico y reducir la cantidad de antígeno que se requiere por dosis, lo cual permite producir más vacunas y, por lo tanto, contribuye a proteger a más personas.

Los resultados preclínicos con la vacuna en fase de investigación con CoVLP de Medicago demostraron un alto nivel de anticuerpos neutralizantes luego de una dosis única administrada con adyuvante.

Se planea iniciar los estudios clínicos de fase 1 a mediados de julio para evaluar la seguridad y la inmunogenicidad de tres niveles de dosis diferentes de antígeno combinado con el adyuvante de GSK y en paralelo con un adyuvante de otra empresa, administrados en un cronograma de vacunación de una y de dos dosis, aplicadas con 21 días de diferencia.

Sujeto al desarrollo clínico satisfactorio y las consideraciones regulatorias, las empresas apuntan a completar el desarrollo y poner la vacuna a disposición en el primer semestre de 2021. Ambas empresas también evaluarán ampliar su colaboración a fin de desarrollar una vacuna candidata contra COVID-19 posterior a la pandemia, si surgiera la necesidad según el desarrollo continuo de COVID-19 y otras enfermedades infecciosas.

Las empresas usarán la plataforma de producción basada en plantas de Medicago a fin de fabricar el antígeno para la vacuna contra COVID-19. Esta tecnología innovadora usa las hojas de una planta como biorreactores para producir la proteína de espícula S que se autoensambla en las VLP para usar en la vacuna en fase de investigación de CoVLP. Es sumamente expansible y puede soportar la producción de grandes cantidades de vacuna en un plazo significativamente corto. Usando esta tecnología combinada con el sistema adyuvante exclusivo de GSK, las empresas esperan poder fabricar aproximadamente 100 millones de dosis para fines de 2021. Para fines de 2023, se prevé que una instalación a gran escala que se encuentra en construcción en la Ciudad de Quebec, en Canadá, brinde hasta mil millones de dosis por año. La plataforma de fabricación se usó para producir una vacuna contra la gripe estacional de VLP, y la autoridad regulatoria de Canadá está revisando la solicitud de licencia.

El doctor Thomas Breuer, Director Médico de GSK Vacunas, afirmó: “Este acuerdo allana el camino para una opción de vacuna innovadora que combina una tecnología de antígeno a base de plantas con un adyuvante que tiene una capacidad de ahorro de dosis. De tener éxito, constituirá un aporte significativo a la lucha contra COVID-19. Creemos firmemente que se necesitan múltiples vacunas, incluso vacunas para la post-pandemia. Esta tecnología a base de plantas también es prometedora más allá de COVID-19 y tiene el potencial de ayudar a prevenir otras enfermedades infecciosas”.

El doctor Bruce Clark, Presidente y CEO de Medicago, sostuvo: “Estamos a punto de iniciar estudios clínicos con nuestra vacuna candidata de CoVLP aprovechando la tecnología adyuvante de GSK para combatir el virus que causa COVID-19. Esta colaboración con GSK nos brinda acceso a un adyuvante comprobado que podría mejorar la eficacia de nuestra vacuna candidata y además profundizar la experiencia científica a fin de respaldar nuestros trabajos de desarrollo”.

GSK y Medicago entablaron un acuerdo vinculante para desarrollar y fabricar una vacuna con adyuvante contra COVID-19.