Desde hace ocho años, esta empresa trabaja con el foco puesto en lo social y el cuidado ambiental. Hoy está presente en casi todo el país mediante el modelo de franquicia (suman más de 100 franquicias en 18 provincias y la ciudad de Buenos Aires). Tal fue el crecimiento que, durante el último año, fue incluida dentro del ranking que elabora la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) como una de las diez más vendidas.

Rodrigo Dos Santos y Nicolás Grichener se conocieron en la facultad y realizaron toda la carrera juntos. Casi sin saberlo, ese sería el momento en el cual se comenzaría a gestar la idea de tener el emprendimiento propio. Ambos desarrollaron un primer tramo de su carrera profesional en grandes empresas, ocupando diferentes posiciones en las áreas de Marketing y Ventas. Sin embargo, sentían que querían hacer algo más, algo que dejara una huella en la sociedad: “En lo personal, veía que había algo que no estaba funcionando, que faltaba. Yo veía pasar la vida por la ventana. Si hacía frío, yo estaba adentro de una oficina y no lo sentía; si hacía calor, el aire acondicionado. No había pasión, no pasaba nada. Yo vivía para conseguir el sueldo”, dice Dos Santos. Así fue como motivó a Grichener, quien compartía estas inquietudes, para buscar nuevos horizontes.

Dedicando horas de su tiempo libre y con pasión y ganas de emprender nuevos caminos, ambos crearon lo que hoy es Infopan, una empresa que brinda a las panaderías bolsas de papel en donde se coloca publicidad de otras empresas. De esta forma, se conecta al potencial consumidor con los negocios locales y las grandes marcas. Así comenzaron a delinear lo que hoy es un medio publicitario con más de 1,5 millones de bolsas impresas por mes que se distribuyen en más de 1000 panaderías con una lectura estimada en 5 millones de personas.

Con la decisión del nuevo formato y la idea de la exclusividad para que se destaquen los anunciantes, buscaron la manera de hacer un producto sustentable. Es así que se encontraron con el papel certificado FSC (Forest Stewardship Council), un aval que asegura el manejo responsable de los bosques. “Todo lo que usamos hoy está certificado, y las tintas también son ecológicas”, afirma Dos Santos. Pero también entendieron que el producto no era amigable con el ambiente solamente por ser de papel certificado, sino que además reemplazaba el uso de bolsas plásticas. Es decir que también ayudaban a los panaderos a cumplir la ordenanza que prohíbe su uso en muchas ciudades del país. Desde sus comienzos, Infopan reemplazó 16 millones de bolsas plásticas. Pero también les ahorraban el costo de las bolsas, dado que ellos las entregan a las panaderías en forma gratuita.

Si bien ya hacían un aporte desde el plano ecológico, decidieron volver a revisar sus posibles acciones para sumar lo social: “En lugar de pedirles plata o de venderles las bolsas a los panaderos, pensamos en ir un poco más profundo en nuestra idea y pedirles alimentos, harina, empanadas, lo que ellos tuvieran y quisieran donar. Cuando lo planteamos en la primera zona y funcionó nos dimos cuenta de que se podía replicar en las otras. Todas las panaderías tienen un excedente de producción, prefieren fabricar de más que quedarse sin ventas. Diariamente poseen un excedente, y ese excedente es el que van guardando para una donación a los comedores”, relata Grichener. Para darles aún más transparencia a las donaciones y que no fueran los comerciantes los que tuvieran que lidiar con la entrega de mercadería, los fundadores de Infopan se contactaron con Banco de Alimentos y así coordinaron la forma de entregarla a los comedores más cercanos de cada panadería. Además, mediante un convenio con Missing Children, en todas las bolsas se reserva un espacio en donde se publican la cara y los datos de los niños que está buscando la organización social.

La franquicia tiene un valor de $150.000 sin impuestos. Esto habilita a operar en tres zonas que son indicadas por Infopan. El recupero de la inversión se realiza a los seis meses con una facturación promedio de $44.000 mensuales. Claro está que todo va a depender del esfuerzo que ponga la persona que adquiere la franquicia. Los avisos publicitarios tienen un costo desde $900 hasta $5600, se compra la exclusividad total y se puede elegir el color de la bolsa. La permanencia mínima es de cuatro meses, luego se puede modificar el aviso.

En tanto la compañía sigue desarrollándose –y no faltan los reconocimientos como el Premio al Joven Empresario Argentino que les otorgó el municipio de La Matanza y también el Gobierno de Buenos Aires–, su espíritu se mantiene inalterable. Así, continúa sus pasos como una empresa económicamente sustentable que además produce un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.