Responsables de departamentos de RSE y Sustentabilidad de empresas de primera línea de la Argentina aseguran que saber estructurar su área se vuelve fundamental para el desarrollo mismo de los negocios de sus compañías.

“El proceso de desarrollo de la RSE es un camino que debe recorrerse paso a paso y de acuerdo a los tiempos propios de cada organización. Y las acciones que se pueden llevar a cabo bajo este concepto son tan dinámicas y variadas como lo es la propia creatividad de los empresarios y sus colaboradores”, aseguraban ya en 2009 en un documento para el trabajo sobre la sustentabilidad en pequeñas y grandes empresas de DERES (Desarrollo de la Responsabilidad Social), entidad uruguaya integrada por compañías diversas. En ese sentido, tomando parámetros como comunicación de acciones sustentables, valores y principios éticos, entre otros puntos, consultamos a responsables de departamentos de RSE de empresas de nuestro país para clarificar la importancia que tiene la estructuración de sus áreas para el crecimiento de la compañía y la mejora de la sociedad.

Desafío

“Tenemos una planificación anual con ejes temáticos, que se extiende con continuidad en los años subsiguientes”, explica Eduardo Nougués, Gerente de Asuntos Institucionales de Ledesma, empresa que empezó a realizar programas de RSE hace más de 50 años, ya que en agosto de 1964 decidió crear la Fundación Ingenio Ledesma (FIL), a partir de lo cual se construyeron casas para empleados, escuelas y hospitales en la zona de Jujuy, donde nació la compañía. Además, diez años después donaron 76 mil hectáreas para la concreción del Parque Nacional Calilegua en las yungas jujeñas, una acción que hoy ven como esencial para estructurar el trabajo presente en lo medioambiental con un pie en lo ya hecho en el pasado. Con un departamento de RSE constituido en 2004, para Nougués, el hecho de contar con él trajo un cambio radical: “Ahora la RSE se gestiona desde un área más de la empresa y ya no desde una fundación, lo que permitió otro nivel de profesionalización de las actividades y una apertura a nuevas relaciones”.

¿Qué les ha resultado más simple y más complejo en el crecimiento del departamento?

El mayor desafío ha sido la integración con las comunidades locales en Jujuy, que tienen características muy particulares, en cuanto a lo social y lo cultural. Ledesma es una empresa jujeña, y la provincia nos importa de verdad. Esto, que es algo sobreentendido en el seno de la compañía, no lo es tanto en Jujuy, y para ello el área de RSE debe estar en contacto permanente con las necesidades y prioridades de las comunidades locales. Los años nos han dado un profesionalismo y una madurez cada vez mayores para convivir con este desafío y superar nuestras metas año tras año. La segunda gran complejidad es acompañar a las comunidades sin invadirlas, y sin invadir tampoco ciertas funciones que son indelegables del Estado.

¿Cómo se mantienen al día en cuanto a la estructuración del área?

Tenemos asesoramiento externo del CEADS (Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible) y del Departamento de Medio Ambiente de la UIA. También nos asesora María Virginia Vilariño, representante argentina ante la Convención de la ONU para el Cambio Climático. A esto se suma la Fundación ProYungas, con la que en su momento elaboramos nuestro Plan de Ordenamiento Territorial en Jujuy, por el cual destinamos dos de cada tres hectáreas propias para su preservación. A todo esto se suman otras ONG en ciertos programas específicos, como la Fundación Conin en Entre Ríos, donde Ledesma desarrolla su negocio agropecuario.

¿Qué requerimientos o especificidades en recursos humanos han visto como ideales para el área? ¿Se buscan algunas competencias en particular?

El área de RSE de Ledesma tiene una gran mayoría de asistentes sociales que encarnan la vía de diálogo con la comunidad local en Jujuy. Para tal función, es necesaria una alta cuota de sensibilidad, un conocimiento profundo del entorno social y geográfico, y una actitud de escucha activa.

¿Qué valores de la empresa transmiten con sus acciones de RSE?

Los valores están establecidos en un decálogo comunicado a todas las áreas de la compañía: ética, dignidad de las personas, trabajo en equipo, innovación, seriedad y coherencia.

¿Cómo piensan la continuidad en este tipo de emprendimientos?

Tenemos una planificación anual con ejes temáticos, que se extiende con continuidad en los años subsiguientes, dependiendo de su efectividad y de nuevos problemas o exigencias que la comunidad presenta, ya sea a través de los estudios de campo o de encuestas que hacemos periódicamente, o en situaciones puntuales que surgen en el trabajo cotidiano con ella.

Nougués asegura que es muy importante el área de la comunicación, ya que, a través del informe anual de sostenibilidad, los reportes de medios de prensa y la difusión en redes sociales se comparte con la comunidad “la filosofía y el sentido que subyace a cada actividad” en cuanto a valores del decálogo de la compañía, como “ética, dignidad de las personas, trabajo en equipo, innovación, seriedad y coherencia”. “La empresa está involucrada integralmente en las acciones de RSE, empezando por el Directorio, que sigue muy de cerca cada iniciativa y asiste a la implementación de varias de ellas”, agrega el Gerente, y detalla que las áreas productivas y comerciales mantienen un diálogo constante con el área de RSE. Un ejemplo de esto, detalla, “fue la decisión de la empresa, hace ya muchos años, de avanzar a un sistema de cosecha en verde de la caña de azúcar, debido a razones estrictamente ambientales, que exigieron cambios en la matriz productiva de las fábricas de azúcar y papel”.

Como ejemplo adicional, indica un programa de construcción de 1000 viviendas para empleados en Calilegua, que concluirá a fin de año, y que se gestó mancomunadamente entre áreas como Recursos Humanos, Institucionales, Infraestructura, Legales y todas las gerencias donde trabajan los empleados beneficiados. Finalmente, el Gerente da algunas pautas para la correcta estructuración del departamento de RSE: “En primer lugar, el Directorio debe estar profundamente involucrado y convencido de que un área fuerte de RSE es imprescindible y que además sea esta una expectativa ya sobreentendida entre los públicos de la empresa. En segundo término, el primer objetivo debe ser trabajar junto con las comunidades acompañándolas en sus necesidades, sin confundir responsabilidad con asistencialismo. Tercero, estructuraría el área apuntando al mediano y largo plazo, no esperando resultados inmediatos, sino apostando a la constancia y la creatividad a lo largo de un período lo suficientemente extenso como para, y aquí va mi cuarta recomendación, medir resultados concretos”.

 Compromiso

“El compromiso de Banco Galicia con una gestión sustentable nace de la convicción de que un desarrollo económico sólido solo puede alcanzarse si se considera el ambiente y el entorno social”, dice Constanza Gorleri, Gerente de Sustentabilidad de Banco Galicia, antes de delimitar una serie de ítems por los cuales la empresa asume su rol social como entidad financiera, a través de una estrategia de crecimiento a largo plazo, que implica “lograr el acceso a la bancarización de la mayor cantidad de personas, promover el mejor servicio para todos los clientes, considerar la rentabilidad financiera y social de los negocios, mantener prudencia en la gestión del riesgo, operar con la máxima transparencia, creando confianza y credibilidad, promover oportunidades de desarrollo para sus colaboradores, respetar el ambiente y las comunidades en las cuales operan, garantizar la seguridad de los clientes en las instalaciones del banco y promover la prevención fuera de las sucursales”.

Nacida en 2005, cuando el banco cumplió 100 años, la Gerencia de Sustentabilidad, hasta el año pasado con el nombre de Responsabilidad Social Corporativa, ha promovido una gestión “orientada a la sustentabilidad, incluyéndola en la estrategia de largo y mediano plazo de la entidad, así como un modelo de gestión integral y transversal a toda la organización”. Para Gorleri, este compromiso tiene un origen de mucho tiempo: “Banco Galicia es el principal banco privado de capitales nacionales del sistema financiero de la Argentina, con 105 años de presencia en el país. Su compromiso con el desarrollo de nuestra sociedad tiene una larga trayectoria, ya históricamente se ha trabajado con la comunidad y promoviendo el desarrollo de los colaboradores y sus familias a través de la Fundación Banco Galicia, creada hace más de 40 años”.

¿Siente que el trabajo en RSE involucra el compromiso global de la compañía?

Desde mi Gerencia impulsamos una estrategia de negocios con una mirada sustentable, que sea fuente de inspiración y motivación interna y externa, apoyada por la Dirección y enfocada en la ejecución, brindando integralidad y transversalidad al accionar del banco. Es así que promovemos un modelo de trabajo que integra iniciativas de capacitación, participando de intercambio y formación sobre temas relacionados con la sustentabilidad. La Gerencia asume los desafíos que plantea el contexto por medio de la promoción de iniciativas transversales en conjunto con diferentes sectores del banco y miembros de nuestros grupos de interés. Junto con la Gerencia de Productos creamos el programa Redondeo Solidario, a través del cual los clientes donan la suma del redondeo de los centavos del importe que pagan por sus tarjetas de crédito. También fomentamos la creación y capacitación de pymes y emprendedores a través de la iniciativa Del Emprendimiento a la Pyme. Además, impulsamos la inclusión financiera por medio del programa Promoción de las Microfinanzas, junto con la Gerencia de Crédito. Por otra parte, apuntalamos el fortalecimiento de instituciones educativas a través del plan Potenciamos la Universidad, junto a la Gerencia de Segmentos. Y aportamos a la generación y al impulso de un decálogo de prácticas agropecuarias sustentables, junto con la Gerencia de Banca Agropecuaria.

¿Qué valor se le ha dado en el banco al área a lo largo del tiempo?

La sustentabilidad como temática fue creciendo estos últimos diez años, que estuvieron marcados por transformaciones que impactaron en la sociedad, el mercado, el panorama competitivo y el comportamiento de los consumidores. Es a partir de este escenario que las expectativas de la sociedad respecto del rol de las empresas se modifican. Hoy está más atenta al comportamiento de las empresas y además demanda que estas también se involucren en la solución de los grandes problemas que el mundo enfrenta. En este sentido, el sector financiero cumple una función vital para el desarrollo de la sociedad, ya que es el eje central de las actividades vinculadas al ahorro, la inversión y el crédito, prestando servicios no solo a las personas, sino también a las empresas, los Gobiernos y distintas organizaciones.

Valor

“El área de RSE tiene cada vez más valor dentro de la compañía. No solo desde los altos mandos, sino en toda la empresa. Resulta muy enriquecedor poder realizar acciones sociales entre las diferentes áreas y vincular los objetivos en un único fin en común: ayudar al prójimo”, asegura Herbert Prock, Gerente de Asuntos Sociales de Volkswagen Argentina (VWA), cuya área de RSE tiene ya diez años: “En 2004 VWA firmo el Pacto Global de la ONU, dando inicio al área de RSE. Realizamos acciones como, por ejemplo, apoyo escolar a las escuelas de Tigre, festejo del Día del Niño, apoyo en prácticas profesionales y nuestra primera Comunicación sobre el Progreso (COP)”. “Año tras año –agrega Prock–, las acciones internas y externas fueron aumentando, culminando un 2014 con un evento de sustentabilidad de proveedores, donde más de 70 proveedores productivos y no productivos de la empresa participaron de un encuentro en el que el tema planteado fue RSE en sus empresas”.

La responsabilidad social se emplea en cada actividad de la compañía. “Nosotros buscamos ser, para el 2018, la empresa automotriz más sustentable del mundo, y ese objetivo solo se alcanza con la sinergia de todas las áreas”, agrega el Gerente, antes de apuntar que la empresa sigue en cada acción del área algunos valores primordiales: “La RSE es más que cumplir con leyes, comienza en la propia empresa, requiere profesionalismo y debe involucrar a los empleados”.

A partir de tener en cuenta estos puntos, explica que “los programas de RSE de VWA se concentran en la ayuda a toda la cadena educativa. Con la colaboración de nuestro grupo de voluntarios, docenas de comedores y jardines de infantes reciben donaciones y ayuda social, por lo que todos los días comen más de 3000 chicos”. Luego indica que por un convenio con la municipalidad de Tigre se hacen entregas de anteojos a niños con problemas visuales; y en el nivel secundario, se aporta formación práctica a alumnos de escuelas técnicas en talleres especializados.

Por otra parte, agrega que la empresa ha invertido 3,5 millones de dólares en construir un edificio con aulas y laboratorios especializados para la Universidad Tecnológica Nacional de Pacheco, donde se dictan clases para la Tecnicatura e Ingeniería en Industria Automotriz. Como proyecto esencial del año, asegura que “la idea principal de Volkswagen es continuar con los programas del 2014 y no incorporar nuevos desafíos, los cuales no sabríamos si los podríamos lograr debido a la situación económica del país y de la industria. Seguiremos llevando a cabo actividades internas, principalmente donaciones a entidades educativas de la zona. El pasado diciembre, realizamos una campaña solidaria para Navidad por la que donamos mochilas con productos navideños y útiles escolares a seis instituciones: jardines de infantes, ONG y fundaciones de la zona. La colecta fue iniciada por todos los empleados de Volkswagen Argentina, y la empresa duplicaba dicha suma recaudada, llegando a obsequiar más de 350 mochilas. Este año, iremos con un desafío similar”.

Crecimiento

“Sin duda la importancia de este trabajo ha ido creciendo también dentro de la compañía, al mismo ritmo que también, externamente, la concientización sobre la importancia de generar aportes significativos desde las compañías y las marcas ha ido a su vez tomando un protagonismo cada vez mayor”, indica Fernando Hofmann, Director de Asuntos Legales y Corporativos LAO – Región  Austral de Kimberly-Clark, empresa con 23 años de presencia en el país.

“Orgánicamente y de manera natural, el departamento fue encontrando los socios estratégicos tanto del sector público como del académico y el tercer sector con los cuales trabajar en cada uno de nuestros pilares estratégicos (salud, promoción de la educación, calidad de vida y voluntariado)”, explica Hofmann, para quien “el involucramiento progresivo de diferentes áreas ha sido uno de los temas que requirieron mayor tiempo de madurez interna, hasta llegar, al día de hoy, a un entendimiento más amplio de la RSE, transversal a toda la compañía”.

 ¿El valor que se le ha dado al área ha variado en el tiempo?

Diría que desde nuestros orígenes es parte de nuestro ADN como compañía global –con presencia local– comprometernos con el desarrollo de cada una de las comunidades en las que nos encontramos, como un actor más que tiene la responsabilidad y también la oportunidad de dejar un aporte positivo en su entorno más cercano. Desde esta visión teníamos muy claro desde el primer momento que queríamos trabajar en diferentes programas internos y externos para que la compañía participara del crecimiento de las comunidades, tanto desde lo económico, consolidados como una fuente de trabajo, como desde lo social y ambiental con programas específicos. Desde Kimberly-Clark hemos apostado siempre, para ello, al trabajo colaborativo y en red, en asociación con el sector público y el tercer sector, estableciendo alianzas estratégicas.

¿Cómo trabajan la estructuración de su departamento de Sustentabilidad?

Buscamos renovarnos continuamente y estar alimentados de las nuevas tendencias desde el asesoramiento externo y desde la inquietud personal de los miembros del área en participar de diferentes comités de sustentabilidad de cámaras, foros, seminarios y otros eventos donde se tiene conocimiento de nuevas iniciativas y propuestas.

¿Qué movimientos filosóficos, éticos, organizacionales fue generando el incorporar esta área?

Internamente, la sustentabilidad en nuestra compañía está vinculada a las temáticas de ética y compliance, que tienen una gran relevancia en el trabajo interno con nuestros colaboradores y también con nuestros proveedores, para asegurar unos estándares de comportamiento alineados en toda la cadena de valor. Trabajar desde el área de RSE en su momento generó sin duda un impulso o un movimiento ético aún mayor para extender estos valores más allá de la organización. Hoy en día, promovemos la actuación íntegra, transparente y ética en nuestra cadena de valor, y establecemos parámetros y estándares que buscan la excelencia mutua y la mejora continua de los procesos. La idea es fortalecer el vínculo permanente a través de nuestro programa Integrity Project con nuestros proveedores.

Prefieren hablar de “sustentabilidad” y no de “RSE”, como está pasando globalmente.

Si bien en un primer momento comenzamos a trabajar en la inversión social desde la responsabilidad social corporativa, con un fuerte protagonismo del área específica de Asuntos Corporativos, el trabajo desde el sector ha ido evolucionando progresivamente. Hoy hablamos de “sustentabilidad”, más que de “RSE”, con una visión mucho más amplia e interáreas, transversal a la compañía. Tanto la RSE, en su momento, como ahora este concepto más abarcativo de sustentabilidad son esenciales para nuestro negocio. Sin duda, la importancia de este trabajo ha ido creciendo asimismo dentro de la compañía, al mismo ritmo que también, externamente, la concientización sobre la importancia de generar aportes significativos desde las empresas y las marcas ha ido a su vez tomando un protagonismo cada vez mayor.

¿Cómo piensan la continuidad en las acciones?

Somos una compañía global con metas globales y adaptación local que planifica a largo plazo. En Kimberly-Clark contamos con nuestra estrategia de sustentabilidad, que orienta nuestras metas y actividades con un enfoque integral y representa el ciclo completo de nuestras responsabilidades. Nuestra estrategia de sustentabilidad 2015 plantea objetivos que requieren una integración con el plan de negocios y una mayor innovación en nuestros productos, y nos desafía a consolidar nuestra reputación y  a medir nuestro progreso con metas concretas en tres pilares: personas, planeta y productos.

¿Siente que el trabajo para la sustentabilidad involucra el compromiso integral de la empresa?

En Kimberly-Clark, la sustentabilidad es la esencia de nuestra estrategia corporativa. Atraviesa cada una de las áreas de nuestra compañía y nos ha hecho consolidar nuestras operaciones y negocios, contribuyendo al mismo tiempo a la creación de valor compartido. Nuestro reporte de sustentabilidad da cuenta de las iniciativas internas para el bienestar de nuestros empleados, fomentando el equilibrio entre la vida personal y laboral; de nuestros avances en planta para reducir el consumo de energía, agua, huella de carbono, etcétera, involucrando a responsables en  planta; o de los avances en packaging ecoamigable, con acciones que trabajamos en conjunto con los departamentos de Marketing y Ventas, por poner solo algunos ejemplos.

¿Qué consejos les daría a quienes inician la estructuración del área?

Lo más importante es contar con el compromiso real del alto management de la empresa, que pueda impulsar la visión sustentable de la compañía en toda la organización, junto con los directores de cada área, para que realmente esta temática sea core, estratégica y transversal a toda la organización. Iniciar este camino requiere aliados, internos y externos a la compañía, y una clara decisión de iniciar un camino en el que no tiene marcha atrás.


NUEVAS GENERACIONES

“Los postulantes que buscan insertarse en una compañía que trabaja activamente en temas de compromiso sustentable deben ser responsables y buscar generar cambios reales en las comunidades”, explica Fernando Hofmann, Director de Asuntos Legales y Corporativos LAO – Región  Austral de Kimberly-Clark, y agrega: “Se observa una gran preocupación por parte de las nuevas generaciones en  avanzar en temas de voluntariado y apoyo a distintas ONG. Es notable ver cómo la mayoría de los postulantes destinan parte de su tiempo en actividades sociales, colaborando en diferentes proyectos. También se muestran conformes al saber que la compañía a la cual están aplicando lleva adelante distintas iniciativas de este tipo”.