La educación y la seguridad vial son un compromiso compartido, por eso muchas entidades trabajan en la promoción de hábitos responsables y seguros desde todos los sectores.
Con el objetivo de colaborar en el desarrollo de una movilidad urbana eficiente y segura, las empresas están asumiendo un rol activo en la promoción de conductas responsables en calles y rutas. A través de programas de capacitación, campañas de concientización y alianzas con organismos públicos y organizaciones sociales, el sector privado impulsa iniciativas de educación vial que buscan reducir accidentes y salvar vidas.
Por lo tanto, la construcción de movilidad más segura y sostenible necesita de todos los actores. En esta línea, Uber, Bridgestone y Scania nos comparten las acciones que están realizando.
“En Uber creemos que la seguridad vial es una responsabilidad compartida que requiere tecnología, sensibilización y trabajo colaborativo”, comienza explicando Eleonora Turk, Gerenta de Comunicaciones de Seguridad de Uber Argentina, y añade: “Como plataforma que facilita la movilidad a través de la tecnología, buscamos contribuir a una convivencia vial más segura a través de herramientas integradas en la app, iniciativas de sensibilización y alianzas con expertos e instituciones referentes”.
En este sentido, incorporaron herramientas pensadas para reforzar la seguridad antes de cada viaje y durante él, como RideCheck, que detecta anomalías en el trayecto (detenciones largas e inesperadas, por ejemplo), también límites de horas de conducción para ayudar a prevenir la fatiga y acceso rápido a funciones de asistencia dentro de la aplicación.
Además, desarrollan funciones específicas según el tipo de movilidad. En viajes en auto, la app incorpora recordatorios sobre el uso del cinturón de seguridad desde el inicio del trayecto. En el caso de Uber Moto, cuentan con herramientas como la verificación de uso de casco mediante selfie, además de listas interactivas con pasos de seguridad antes de iniciar el viaje. También impulsan iniciativas para promover hábitos responsables, como la prevención de distracciones al volante y la planificación anticipada de la movilidad, especialmente en contextos de salidas nocturnas.
¿Qué acciones realizan vinculadas con la educación y la seguridad vial? ¿Trabajan con otras instituciones?
Durante 2025 impulsamos distintas iniciativas enfocadas en sensibilización y promoción de hábitos seguros, tanto para viajes en auto como en moto.
En Uber Moto trabajamos junto al Automóvil Club Argentino (ACA) y OVILAM en talleres teórico-prácticos para socios conductores en distintas ciudades del país. Estas jornadas incluyeron recomendaciones sobre conducción segura, uso correcto del casco, circulación urbana responsable y prácticas para minimizar riesgos en el tránsito. En pista, los participantes realizaron ejercicios de frenado controlado, maniobras de esquive, técnicas de equilibrio y simulaciones de tránsito real.
Además, junto al Gobierno de Mendoza desarrollamos una iniciativa basada en estudios de Trensity e INECO para fomentar decisiones anticipadas de movilidad y desalentar el uso del vehículo particular luego del consumo de alcohol. La acción incluyó mensajes proactivos y descuentos durante fines de semana en zonas de alta actividad nocturna, buscando promover alternativas de movilidad más seguras.
A nivel regional, trabajamos junto a Honda en el desarrollo de una plataforma interactiva dirigida a socios conductores de moto, con recomendaciones de seguridad vial basadas en situaciones reales del tránsito cotidiano. Esta iniciativa incluye contenidos sobre conducción defensiva, uso adecuado del equipamiento de seguridad y prevención de riesgos en entornos urbanos.
Además, a nivel global colaboramos con organizaciones como la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que otorgó a Uber la máxima calificación en su Índice de Seguridad Vial, y con ASIRT, organización especializada en seguridad en viajes por ruta, para desarrollar contenidos y materiales adaptados a distintos perfiles de usuarios y socios conductores.
¿Cuáles son los desafíos vinculados con la educación vial?

Uno de los principales desafíos es la concientización de manera continua. La seguridad vial depende de hábitos cotidianos y de decisiones responsables que requieren compromiso permanente de todos los actores que forman parte de la movilidad urbana.
Por eso reforzamos mensajes clave como el uso del cinturón de seguridad en viajes en auto, el uso correcto del casco en moto, la prevención de distracciones al volante y evitar conducir luego del consumo de alcohol. También creemos que la tecnología puede ser una aliada importante para acompañar ese cambio cultural, ayudando a promover hábitos más seguros y una mejor convivencia vial.
“La seguridad vial depende de hábitos cotidianos y de decisiones responsables que requieren compromiso permanente de todos los actores que forman parte de la movilidad urbana”, Eleonora Turk, Gerenta de Comunicaciones de Seguridad de Uber Argentina.
“Para Bridgestone, la seguridad vial es parte central de su estrategia, porque está directamente vinculada con el rol que cumplen los neumáticos en cada viaje”, comienza explicando Rodrigo Escudero, Gerente de Asuntos Públicos y Comunicación de Bridgestone Argentina, y añade: “El neumático es el único punto de contacto entre el vehículo y el camino, por eso su estado, su mantenimiento y la presión adecuada son factores clave para una conducción más segura”. Desde ese lugar, la compañía trabaja no solo en el desarrollo de productos de calidad, sino también en acercar información, herramientas y experiencias que ayuden a generar mayor conciencia en los conductores. De esta manera, “la seguridad vial empieza mucho antes de salir a la ruta: comienza en la revisión del vehículo, en el control de los neumáticos, en la planificación del viaje y en los hábitos que se incorporan desde edades tempranas”, afirma Rodrigo Escudero.
¿Qué acciones realizan vinculadas con la educación y la seguridad vial?
Bridgestone desarrolla distintas iniciativas vinculadas con la educación y la seguridad vial, siempre con un foco común: promover la prevención y ayudar a que las personas tomen mejores decisiones antes de la conducción y durante ella.
Además, realiza acciones de concientización en momentos clave para la seguridad vial, como la temporada de verano, cuando aumentan los viajes en ruta y muchas personas circulan por terrenos más exigentes. En Pinamar, la compañía llevó adelante un espacio de calibrado de neumáticos para vehículos 4×4 en el ingreso y egreso a la playa, con el objetivo de reforzar la importancia de circular con la presión adecuada según el tipo de terreno. Esta acción viene realizándose a lo largo de los últimos años, y han participado más de 4000 personas. Como complemento, Bridgestone también realizó clínicas de manejo en arena orientadas a compartir recomendaciones prácticas para una conducción más segura en este tipo de terrenos.
También se realizaron controles gratuitos en el Check Point de Bridgestone en Atalaya, sobre la ruta 2, donde especialistas de la compañía revisaron neumáticos y brindaron una devolución al instante a los conductores. Este tipo de acciones permiten llevar la seguridad vial a situaciones cotidianas y de alto impacto, como la previa de un viaje largo.
¿Cómo nació la propuesta “Piensa antes de conducir”?

Nació como una iniciativa de Bridgestone para promover la seguridad vial a través de la educación y la prevención. Es un programa global que busca acercar contenidos simples, didácticos y accesibles para que chicos y familias incorporen desde temprano hábitos vinculados al cuidado, el respeto y la responsabilidad en la vía pública.
La premisa del programa es que la educación vial no empieza cuando una persona aprende a manejar, sino mucho antes. Los chicos también son peatones, pasajeros y usuarios de la vía pública, y lo que aprenden en la infancia puede influir en la forma en que se comportan en el futuro. Educar desde los primeros años no solo protege a los más chicos hoy, sino que también forma a los conductores y peatones responsables del mañana, promoviendo una cultura vial que priorice el cuidado y la prevención.
En la Argentina, el programa se implementa a través de una plataforma digital interactiva que permite aprender jugando. Allí, los chicos pueden acceder a videos, actividades y recursos didácticos sobre normas de tránsito, movilidad segura y convivencia vial. El objetivo es que la seguridad vial sea un aprendizaje cercano, entretenido, accesible y transformador. Más de 7000 chicos ya completaron el curso, un indicador clave del creciente interés por integrar la educación vial en la rutina familiar.
¿Cuáles son los desafíos vinculados con la educación vial?
Uno de los principales desafíos es lograr que la seguridad vial sea entendida como un hábito cotidiano y no como una preocupación que aparece solo antes de un viaje, frente a una infracción o después de un incidente. La prevención se construye todos los días antes de salir de casa. En ese sentido, Bridgestone aporta desde un lugar concreto: acercando información clara y práctica sobre el cuidado de los neumáticos, su revisión, la presión adecuada y la importancia de entender cómo estos factores impactan en la estabilidad, el frenado y la seguridad del vehículo y sus pasajeros a partir de campañas educativas, acciones presenciales o espacios de revisión gratuita. Otro desafío es empezar cada vez más temprano. La educación vial en la infancia permite incorporar valores como el respeto, la empatía y la responsabilidad desde los primeros años.
“La seguridad vial empieza mucho antes de salir a la ruta: comienza en la revisión del vehículo, en el control de los neumáticos, en la planificación del viaje y en los hábitos que se incorporan desde edades tempranas”, Rodrigo Escudero, Gerente de Asuntos Públicos y Comunicación de Bridgestone.
“La seguridad vial es un eje central dentro de la estrategia global de Scania y está directamente vinculada con su propósito. Para la compañía, avanzar hacia un transporte más sustentable implica mover personas y bienes de manera eficiente, sin comprometer la seguridad de las personas ni del entorno”, afirma Enzo Pereyra, Head of Regional Training Center Americas de Scania. En este sentido, la estrategia de la compañía contempla el impacto ambiental, la seguridad vial y la eficiencia operativa como ejes esenciales para transformar la movilidad de manera sustentable. “La capacitación y profesionalización de conductores y técnicos es un aspecto clave para mejorar la seguridad vial, la eficiencia operativa y la sustentabilidad del sistema de transporte”, agrega Pereyra. Además, impulsa soluciones de transporte inteligente y seguro a través de herramientas de conectividad, monitoreo en tiempo real y sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Asimismo, los vehículos incorporan tecnologías de seguridad activa como frenado avanzado de emergencia (AEB), control crucero adaptativo, programa electrónico de estabilidad (ESP) y advertencia de desvío de carril (LDW). El sistema de alerta de punto ciego de Scania, integrado en el paquete de seguridad ADAS 2.0 con el que vienen las unidades, utiliza sensores de radar y cámaras laterales para escanear zonas que no son visibles desde los espejos y advierte a los conductores sobre vehículos, peatones o ciclistas mediante luces led y vibraciones en el asiento para evitar accidentes. “Todos estos sistemas contribuyen a una conducción más segura para conductores, pasajeros y peatones”, expresa Pereyra.
¿Qué acciones realizan vinculadas con la educación y la seguridad vial?
Scania desarrolla distintas iniciativas de formación y educación vinculadas a la seguridad vial y la profesionalización del transporte. Una de las principales es el programa Conductoras, creado en 2019 para promover la inclusión de mujeres en el transporte de cargas y formar conductoras profesionales. El programa incluye formación teórica y práctica sobre seguridad vial, conducción profesional, mecánica, sustentabilidad y utilización segura de vehículos pesados. Actualmente cuenta con 84 egresadas de todo el país y más del 70 por ciento trabaja en el sector del transporte. Además, el programa ya acumula más de 17.000 horas de formación profesional.
En paralelo, la empresa acompaña desde 2014 a la Fundación Profesional para el Transporte (FPT) con camiones escuela para prácticas profesionales, permitiendo que futuros conductores se capaciten en escenarios reales de conducción, maniobras complejas y utilización de nuevas tecnologías aplicadas al transporte.
Asimismo, la compañía también desarrolla programas específicos de capacitación en conducción eficiente y segura a través de Scania Driver Services. Durante 2024, el alcance de Driver Training creció del 42 al 61 por ciento, mientras que Driver Coaching pasó del 41 al 45 por ciento, reforzando la formación personalizada para mejorar hábitos de conducción, eficiencia y prevención de riesgos. En esa línea, Scania también impulsa ProDriver, un servicio de coaching digital integrado en la Scania Driver App que permite a los conductores perfeccionar sus habilidades de conducción segura y sustentable mediante herramientas interactivas, contenidos didácticos y seguimiento personalizado.
Con respecto a sus iniciativas, ¿trabajan con otras instituciones?
Trabajamos articuladamente con distintas instituciones vinculadas a la formación, la seguridad vial, la sustentabilidad y la inclusión en el transporte.
Junto a la FPT, brazo académico de FADEEAC, desarrollamos programas de capacitación y prácticas profesionales para conductores. En el caso del programa Conductoras, la FPT actúa como aliada estratégica académica, brindando la formación profesional de las participantes, junto al Centro de Capacitación de Scania. Además, la compañía también participa activamente de espacios multisectoriales vinculados a sustentabilidad y movilidad, como el Pacto Global Argentina.
¿Cuáles son los desafíos vinculados con la educación vial?
Uno de los principales desafíos es acompañar la transformación tecnológica del transporte con capacitación adecuada para conductores y técnicos. Hoy los vehículos incorporan cada vez más herramientas digitales, sistemas de asistencia a la conducción, conectividad y telemetría, lo que exige perfiles profesionales más preparados. Otro desafío importante es la falta de conductores profesionales y la necesidad de renovar generacionalmente la actividad. El sector enfrenta dificultades crecientes para incorporar personal capacitado, especialmente en habilidades vinculadas a conducción segura, utilización de herramientas digitales, gestión eficiente del consumo y prevención de riesgos.A esto se suma el desafío de reducir la brecha de género en la industria. Actualmente, solo el 1,2 por ciento de las licencias nacionales de conducir categoría E pertenecen a mujeres. Por eso, Scania impulsa iniciativas que buscan ampliar la diversidad y generar nuevas oportunidades de desarrollo profesional dentro del transporte.
“La capacitación y profesionalización de conductores y técnicos es un aspecto clave para mejorar la seguridad vial, la eficiencia operativa y la sustentabilidad del sistema de transporte”, Enzo Pereyra, Head of Regional Training Center Americas de Scania.









