Las nuevas tecnologías pueden favorecer el surgimiento de emprendimientos y negocios que mejoren la calidad de vida de todos. 

Que la inteligencia artificial (IA) está cambiando e impactando en los negocios no es algo desconocido, pero ¿cuánto sabemos de cómo esta tecnología (y algunas otras que se acoplan) está ayudando a generar proyectos sustentables? En la Argentina ya existen varias iniciativas que aplican los nuevos conocimientos para favorecer el desarrollo de prácticas que protejan el medio ambiente.

En el mercado actual, la IA está muy demandada. “Las técnicas que se aplican en este campo son de lo más variadas, desde el simple análisis descriptivo de datos hasta la construcción de modelos predictivos y simulaciones para resolver problemas que antes eran considerados inabordables. A su vez, cualquier proyecto puede tener relación con la sustentabilidad. No es necesario realizar uno, específicamente, para que aborde el tema y lograr capturar beneficios en esta materia”, resalta Francisco Lonardi, líder de Consultoría Basada en Datos para HSA de Accenture.

“Los objetivos de negocio cada vez están más alineados, aunque sea indirectamente, con temas relacionados a la sustentabilidad. Los proyectos de optimización logística son un claro ejemplo: el objetivo principal es minimizar la cantidad de viajes que se hacen para transportar un producto. El efecto colateral de un proyecto de este estilo termina siendo la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero”, agrega Lonardi (ver recuadro).

El tránsito es, sin dudas, uno de los mayores problemas urbanos, y de varias maneras afecta al medio ambiente. En América Latina, por ejemplo, tenemos cuatro ciudades dentro de las diez con peor tráfico del mundo. A su vez, en CABA, alrededor de un 50 por ciento de la infraestructura de la ciudad se destina a transporte, pero el 95 por ciento del tiempo tu auto va a estar estacionado. Ante este escenario, ¿conviene seguir desarrollando infraestructura o aprovechar los datos buscando la forma de hacer más eficiente el transporte con la infraestructura actual? Este segundo enfoque es el que les interesó a los creadores de Ualabee.

En la Argentina sigue vigente la tendencia a utilizar el auto particular como medio de transporte de preferencia. Según la División Autos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), en 2019 se patentaron 459.592 vehículos. Si bien esto representa un 42,7 por ciento menos que el total alcanzado en 2018, sigue siendo una cantidad preocupante, porque el parque automotor continúa creciendo y las ciudades no han conseguido resolver el problema de la movilidad.

“En cambio, si concebimos la movilidad como un derecho, y no como un medio, entendemos la potencia de organizarse en comunidad y utilizar los instrumentos disponibles para hacer nuestros días más sencillos”, define Joaquín Di Mario, Co-Fundador y CEO de Ualabee. En este escenario nació esta aplicación de movilidad colaborativa que apunta a reforzar nuestra información sobre el transporte, los circuitos urbanos y las alternativas de desplazamiento.

“La moderación automática de contenido nos permite proveer información inmediata en tiempo real de manera segura. Esto evita demoras y procesos manuales en los que se necesita intervención humana. A su vez, se traduce en usuarios que reciben la información en el momento justo. Dicha información puede estar relacionada al tránsito, cortes en ramales y tipos de transporte específicos, estaciones, entre otros medios”, cuenta Alexis Picón, COO de Ualabee.

De esta manera, el usuario obtiene alternativas rápidamente y puede optar por la utilización de medios más amigables con el medio ambiente, usar la bicicleta saliendo un tiempo antes, y evitar así tomar un taxi o sacar el automóvil de manera improvisada. “Si consideramos que perdemos tres años de vida arriba de un vehículo, 40 minutos del día por problemas de tránsito y que esto impacta en un 25 por ciento en el cambio climático, concluimos en que la propuesta de valor de Ualabee, que brinda información accesible en tiempo real, contribuye a descongestionar las ciudades, reduciendo la contaminación y mejorando la calidad de vida de las personas”, sintetiza Picón.

“Esto no será un proceso de un día para el otro”, advierte Rubén Belluomo, Gerente Comercial de Infor para el Cono Sur Infor. Algunos de los puntos de datos con respecto a los costos y del impacto ambiental pueden tomar años de estudio y de análisis avanzados antes de que se puedan sacar conclusiones. “Por ejemplo, los científicos parecen estar de acuerdo en que el vidrio es más fácil de reciclar que el plástico. Pero también se sabe que el proceso de reciclado consume enormes cantidades de energía”, agrega el directivo.

Una de las empresas que se sumergió en la IA es IBM, pues los investigadores del IBM Research en Latinoamérica desarrollaron una tecnología novedosa que analiza el flujo de fluidos: el agua, el petróleo y el dióxido de carbono, dentro de medios porosos como las rocas o el suelo. Se llama IBM FlowDiscovery (FD) y su objetivo es reducir el impacto ambiental que causan diversos procesos industriales, desde la extracción de petróleo hasta el cultivo de alimentos.

Hoy, el uso ineficiente del agua es uno de los mayores problemas en la producción de alimentos y la generación de energía. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), aproximadamente 6000 millones de personas vivirán en ciudades sin suficiente agua en 2050 si los patrones actuales de uso y gestión del agua no se modifican. Latinoamérica tiene un papel importante que desempeñar en este contexto, ya que la región reúne aproximadamente un tercio de las fuentes de agua del planeta, pero también sufre un alto desperdicio de agua debido principalmente a usos ineficientes. De hecho, un estudio del Banco Mundial afirma que el alto desperdicio de agua tratada y la contaminación de ríos, lagos y manantiales del continente latinoamericano limitan la disponibilidad de agua para el consumo humano, la agricultura y la industria.

La solución IBM FlowDiscovery comprende un software basado en la nube y habilitado para IA que simula el proceso de recuperación de fluidos atrapados dentro de la roca del reservorio. En la práctica, funciona en tres pasos: primero, el usuario instruye a la inteligencia artificial para componer fluidos complejos utilizados en el proceso. En el segundo paso, basado en datos de imágenes microscópicas, el usuario crea una representación digital en 3D de la red capilar para simular el flujo de líquidos atrapados y crear escenarios de recuperación optimizados. En el tercer paso, el usuario puede validar los resultados de la simulación por computadora en un dispositivo de flujo dedicado y proporcionar validación de laboratorio antes de la aplicación de campo.

Otro recurso que debemos aprender a ahorrar es la energía, por eso en Pfizer han puesto el foco en ella. ¿Cómo lo hicieron? “Implementamos el Energy Management PME (Power Monitoring Expert), que nos ha permitido analizar, por medio de un panel de control, los impactos que resultan de cada ambiente productivo a través de la medición en tiempo real del consumo de aire comprimido, electricidad y agua potable y residual. Gracias a este sistema, podemos acceder a un esquema de consumo propio, compararlo con los estándares globales que buscamos alcanzar en materia de sustentabilidad y ver en qué aspectos se puede mejorar y qué es necesario modificar”, cuenta Lucas Valentino, Gerente de EHS & SSO de Pfizer Argentina.

“Con respecto al consumo de electricidad, el programa permite medir los parámetros y comportamientos de la utilización de este recurso y mostrar los impactos. Sobre la base de esa información, desde Pfizer actualizamos y programamos los equipos de energía eléctrica a partir de esquemas automáticos con los índices de utilidad registrados, a fin de garantizar una mayor eficiencia en el consumo de ventilación, calefacción y refrigeración”, suma Valentino.

Multiplicar

Una tarea importante en temas de sustentabilidad es hacer crecer el compromiso de la sociedad, tomando en cuenta a todos sus actores. Para esto, la organización Climate Interactive está utilizando la tecnología para concientizar sobre el cambio climático.

“Se desarrollaron simuladores que permiten entender qué variables se vinculan detrás del cambio climático. Para esto se generan diversos escenarios, y así entender cuáles son las principales acciones que pueden permitir mitigar este problema. Junto a los simuladores, se llevan a cabo talleres en los que los participantes interactúan con el simulador en un juego de roles y se embarcan ellos en proponer medidas que tiendan a disminuir el calentamiento global. Luego ven el impacto de dichas propuestas. De esta manera los participantes aprenden intentando ellos mismos resolver el problema en el que estamos inmersos”, afirma Pablo Lucángeli, docente de la entidad.

Con la mirada puesta en la salud y en cómo puede sumar la digitalización al sector, sobre todo en materia de cirugías, Johnson & Johnson, en colaboración con cirujanos y profesionales de la salud, creó una compañía llamada Verb Surgical que apunta a desarrollar la nueva era de la cirugía y permitir una mejor atención y mayor acceso para los pacientes.

Esta innovadora propuesta, cuya misión es democratizar la cirugía a nivel mundial, busca optimizar los procedimientos quirúrgicos con una plataforma basada en cinco pilares tecnológicos: integrar los últimos avances de la robótica, con una visualización e instrumentación avanzada, facilitando una ejecución de alta precisión y eficiencia. A esas tres aristas se suman las recientes tecnologías de conectividad e inteligencia artificial, para proveer los datos necesarios y en tiempo real que ayuden al cirujano a mejorar la toma de decisiones.

Esta tecnología combinará información sobre la anatomía y los antecedentes clínicos del paciente, almacenada en una base de datos accesible en tiempo real por el cirujano.

La plataforma Verb Surgical está pensada para que el cirujano acceda a un ecosistema de aprendizaje evolutivo y constante, con toda la inteligencia y la información del paciente antes de la cirugía y durante ella, y un monitoreo postoperatorio. Todo esto, disminuyendo los tiempos de hospitalización y recuperación del paciente. Incluso, el cirujano podrá compartir a distancia el proceso quirúrgico con otros expertos, y estos podrán observar la cirugía en tiempo real, con visualización de última generación y comunicación constante con el cirujano.

El sector de la salud tiene muchas aristas, y desde Sigmind decidieron profundizar el estudio de cambio de la psiquiatría. “Utilizamos inteligencia artificial para realizar un análisis automático del discurso de pacientes psiquiátricos. Combinamos técnicas de procesamiento de lenguaje natural con elementos de neurociencias cognitivas para crear modelos de análisis de lenguaje, y luego los utilizamos para extraer información de esos discursos y mostrar esa información a los psiquiatras”, cuenta Raúl Echegoyen, CEO de Sigmind, quien fue elegido como el Gran Innova y ganador de la Categoría Ciencia y Salud también en los premios Samsung Innova 2019.

“Así como el termómetro convierte la sensación de calor en la frente en un número preciso y objetivo, la temperatura corporal, nuestras herramientas de análisis computacional del lenguaje pueden asignar medidas objetivas y reproducibles a elementos del lenguaje que forman parte del núcleo del diagnóstico psiquiátrico, incluyendo la coherencia, la valencia y las fluctuaciones emocionales, o persistencia y repetitividad del discurso, entre otros”, relata Echegoyen.

Esta herramienta creada por Sigmind es versátil y puede utilizarse en distintos escenarios. Por ejemplo, es capaz de cuantificar la probabilidad de que una determinada droga sea efectiva en función de las características de la condición mental de cada paciente. “Esto, que se llama identificación de drogas, es la llave para eficientizar el desarrollo de nuevos neuropsicofármacos, reduciendo los tiempos y los costos de los ensayos clínicos, y mejorando la efectividad de la prescripción en la fase comercial. Especialistas de la industria farmacéutica estiman que los ahorros alcanzables por identificación de drogas son del orden del 20 por ciento, por lo que el mercado potencial supera los 1500 millones de dólares anuales”, enfatiza el directivo.

Nuevas posibilidades

Las nuevas tecnologías abren caminos, y de eso sabe Matías Badano, Director de Negocios de Nanótica Agro, firma ganadora de la Categoría Ambiente de Samsung Innova 2019. “Desarrollamos una nueva tecnología de nanoencapsulación para disminuir la cantidad requerida de agroquímicos, la contaminación y aumentar el rendimiento de los cultivos. El uso de nanotecnología puede ayudar a mejorar la efectividad de los productos, pero sus altos costos y baja estabilidad son factores limitantes”, dice Badano.

“Por esta razón proveemos a los productores de una máquina nanotizadora y cápsulas vacías; para nanotizar agroquímicos y darles la mejor efectividad que esta tecnología puede ofrecer. De esta manera, se generan mayores ganancias reduciendo el costo y utilizando menor cantidad de producto, lo que impacta positivamente en el medio ambiente”, describe el directivo de Nanótica Agro.

Su labor no se circunscribe a esto. “Actualmente estamos trabajando en el armado de una matriz macro para mejorar la efectividad de hacer ensayos en laboratorio, es decir, controlando la mayor cantidad de variables posibles. Buscamos que el sistema computacional nos vaya acercando información más asertiva sobre cómo podrían ser los resultados, ya que nuestro cuello de botella está en la capacidad de hacer ensayos y en el tiempo que lleva hacerlos. La biología de las plantas así lo requiere, sin contar que muchas veces las plantas crecen en determinadas estaciones del año”, detalla Badano.

En la Patagonia, Dana Cardozo y Tamara Rubilar son las fundadoras de Arbacia, empresa dedicada a la obtención de productos para la industria farmacéutica, nutracéutica y cosmética a través de la producción de erizos de mar. Mediante acuicultura, estas emprendedoras crían erizos de mar (sin maltrato animal), y de sus huevos extraen principios activos que dan soluciones naturales y reemplazan compuestos sintéticos en industrias como la farmacia y la cosmética.

“Primero tuvimos que generar biotecnología para hacer acupuntura a los erizos, algo que en el mundo no se lleva a cabo. Luego, diseñamos las piletas, que necesitan una sensorización especial para conocer variables como el oxígeno, la calidad del agua y más. Esto, además, permite recircular el agua y hacer sustentable el proceso”, cuenta Cardozo.

Para llegar a una recirculación óptima del agua trabajaron con impresoras 3D que recreaban a escala los diseños de las piletas. “Las primeras eran de tres litros, las que usamos ahora son de 3000 cada una”, explica Rubilar.

Por todo esto, la tecnología empieza a ser una aliada a la hora de desarrollar los cambios que tanto se anhelan.

Manejo seguro, un beneficio para todos

La Organización Mundial de la Salud considera la seguridad vial como uno de los problemas más graves de nuestro tiempo. Según sus datos, anualmente se registran en el mundo más de un millón de muertos y 30 millones de heridos. Su Decenio de Acción para la Seguridad Vial, que busca disminuir el número de heridos graves derivados de incidentes de tránsito y reducir la huella de carbono, así como los objetivos marcados en la Agenda 2030 de la ONU, muestran un camino. El interrogante principal es: ¿qué esperan las personas, los organismos de gobierno y las empresas para empezar a utilizar la tecnología disponible?

En la Argentina, según informan el Ministerio de Transporte de la Nación, la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), mueren más de 5000 personas por incidentes de tránsito al año. Aunque el país se posiciona como referente para la región en materia de políticas públicas relacionadas con la temática y los números demuestran que hay una estabilización en la cantidad de pérdidas humanas, hoy se busca una mejora significativa que no se está logrando.

Más del 90 por ciento de las muertes por accidentes viales se producen por conductas inadecuadas por parte de los conductores, que cometen maniobras imprudentes –ya sea por distracción o porque sucumben ante la somnolencia, atienden su celular o chequean sus redes sociales–, no cumplen con las leyes de tránsito o circulan a velocidades elevadas.

“Con el objetivo de favorecer una mejora en la eficiencia del manejo, existen en la actualidad herramientas que contribuyen a optimizar la seguridad y prevenir accidentes. Estas tecnologías, cada vez más presentes en nuestras vidas, tanto para el uso particular como para el corporativo, trabajan bajo el ecosistema de IOT –Internet de las Cosas– y promueven las buenas prácticas de conducción”, asegura Martín López Ramos, Gerente de Tecnología de Pointer Argentina.

Esta empresa, por ejemplo, ofrece una solución de manejo seguro que lleva a una posible reducción significativa de los incidentes fatales. “Al mismo tiempo, se puede percibir su incidencia en el ahorro de costos tanto de mantenimiento como de combustible, lo que replica directamente en el aumento del rendimiento del vehículo y, por ende, un incremento en la productividad de la flota. Este tipo de tecnologías son sumamente relevantes para colaborar con el objetivo de la OMS en su agenda 2030: salvar vidas, pero también para las empresas que deben enfrentar las consecuencias de los incidentes que protagonizan u ocasionan sus colaboradores”, cuenta López Ramos.

A partir de la información en línea suministrada por estas soluciones, es posible realizar análisis de conductas de manejo, identificando patrones peligrosos para disminuir el riesgo vial, anticipándose a posibles incidentes, fatalidades e incluso interrupciones en las operaciones, puesto que, a partir de la información brindada por la herramienta, los administradores de flotas pueden tomar decisiones estratégicas y corregir comportamientos riesgosos de los choferes antes de que estos tengan un impacto negativo.