Todos sabemos que mantenerse en los hogares y aislados de los demás es una necesidad imperiosa para frenar en nuestro país el avance del coronavirus, una pandemia que está cobrándose la vida de cientos de miles de personas en el planeta. La cuarentena puede contribuir a salvar muchas vidas, y no solo del coronavirus. La reducción abrupta de la circulación vehicular y de personas está provocando una caída fuerte de la cifra de muertos en el tránsito.

La Ciudad de Buenos Aires ha informado que el mes de marzo pasado terminó con la menor cantidad de víctimas mortales respecto al mismo mes de los últimos tres años. El mes pasado murieron tres personas, mientras que en marzo de 2019 hubo diez fallecidos y en 2018, ocho.

Según cifras oficiales, entre el 20 de marzo, cuando se dispuso el aislamiento, y el 6 de abril solo hubo un muerto en el tránsito en la Ciudad y la cantidad de siniestros se redujo un 34%. Cabe destacar que se estima que la circulación de vehículos tuvo una baja de 70%. A esto se suma la importante reducción en la circulación de peatones.

A pesar de estas condiciones, los siniestros de tránsito, no han disminuido en  a misma proporción que la circulación de personas,  y esto es una llamada de atención para los conductores autorizados a circular, que pueden sentirse más seguros al ver poco tránsito, y optan por circular a más velocidad y respetar menos los semáforos en la creencia de que no hay riesgos, y esto no es así. También a los peatones que se arriesgan a cruzar distraídos, por cualquier parte, confiados en que hay pocos autos.

Sin duda, menos gente en las calles, y menos personas alcoholizadas y o drogadas, ya que también se suspendieron los eventos sociales resultan en menos vidas perdidas en el tránsito. Pero no debemos olvidar que el tránsito es un sistema organizado y conformado por cada uno de los que circulamos por calles y rutas. Y en él dependemos unos de otros.

De cada uno de nosotros depende salvar vidas, tanto en el tránsito como por Coronavirus.