Laboratorios e IA: Una transformación en progreso

La inteligencia artificial está cambiando todas las industrias y los procesos, y los laboratorios están tomando esta herramienta para darles un nuevo impulso a sus operaciones y acciones de sustentabilidad.

Las nuevas tecnologías acompañan la innovación en investigación, diagnóstico y desarrollo de tratamientos. En este caso, la inteligencia artificial (IA) permite analizar grandes volúmenes de datos en menor tiempo, optimizar procesos, acelerar el descubrimiento de nuevos compuestos y mejorar la toma de decisiones.

En un escenario donde la velocidad y la evidencia científica son cada vez más importantes, la incorporación de la IA redefine la dinámica de la industria farmacéutica. Al mismo tiempo, implementar esta tecnología y mejorar los procesos permite una reducción de recursos, lo que se puede traducir en un impacto positivo en el ambiente.

En esta nota, junto con los Laboratorios Bagó, Richmond y Adium analizamos de qué manera la IA está transformando este sector y cuáles son las oportunidades y los desafíos que plantea para el futuro de la industria.

“Para nosotros la sustentabilidad no es algo más, sino que es parte del modelo de gestión. La IA puede potenciarla, porque mejora la eficiencia de procesos, reduce tiempos muertos o scraps, optimiza consumos energéticos y permite una cadena de suministro y logística más inteligente”, expresa Marcelo Figueiras, Presidente de Laboratorios Richmond sobre el vínculo entre sustentabilidad e inteligencia artificial.

Marcelo Figueiras, Presidente de Laboratorios Richmond.

¿Cómo está transformando la IA su negocio?

La estamos incorporando de manera gradual y con criterio. En una industria regulada como la nuestra, donde cada proceso exige validación, el cambio no puede responder a una moda: requiere prueba, aprendizaje y una convivencia inteligente entre lo nuevo y lo ya validado. La experiencia, la academia y el conocimiento técnico siguen siendo indispensables, pero hoy se complementan con capacidades que aceleran el análisis y amplían la escala. La transformación es real y global; ninguna empresa que quiera competir internacionalmente puede quedar al margen.

¿Qué usos le están dando a esta herramienta?

Hoy estamos empleando IA en tres campos: en investigación y desarrollo, la IA nos está ayudando a analizar grandes volúmenes de datos, tanto propios como bibliográficos. Está siendo muy valiosa en el diseño de experiencias, en priorizar hipótesis, anticipar riesgos y reducir tiempos. Permite optimizar la estrategia de I+D, que se traduce en reducir algunos tiempos de las primeras etapas del desarrollo. También la estamos empleando en producción y calidad, para la evaluación de datos y análisis de tendencia. Se están evaluando la automatización y el control de procesos y equipos, para detectar desvíos o fallas. Y, por último, en comercialización y ventas la IA nos está ayudando en business intelligence, en la realización de análisis farmacoeconómicos y en análisis de datos para optimizar las estrategias comerciales.

En términos de industria, la evidencia reciente muestra que las compañías farmacéuticas están acelerando la adopción de IA justamente para reducir costos y plazos, especialmente en etapas tempranas.

A futuro, ¿cómo observan el vínculo entre los laboratorios y la IA?

Lo veo cada vez más estrecho, pero también más exigente. La IA no reemplaza al científico o al técnico: potencia su trabajo y obliga a repensar procesos, perfiles profesionales y responsabilidades. Trabajamos en un sector donde el foco es la salud y la persona, donde muchas veces “un caso” supera la estadística, por eso la mirada científica en la toma de decisiones por ahora sigue siendo crítica. El futuro de la industria va a depender de formar talento capaz de combinar ciencia, datos y regulación. En países como la Argentina, donde el capital científico es muy valioso, invertir en ciencia y tecnología no es un lujo: es una condición para crecer, innovar e incluir.

¿Cuáles son los próximos desafíos y oportunidades?

El principal desafío es el capital humano. Hoy falta gente formada en la intersección entre ciencia de datos, biología/medicina y regulación. También pesan la ética, la seguridad de datos y la necesidad de marcos públicos que acompañen la transición digital. La oportunidad, en cambio, es enorme: nuevos desarrollos, medicina de precisión, terapias personalizadas, mejor eficiencia operativa y la posibilidad de que un laboratorio argentino genere tecnología propia y la exporte. La IA es una herramienta; el diferencial estará en saber usarla con criterio y sentido ético.

“En países como Argentina, donde el capital científico es muy valioso, invertir en ciencia y tecnología no es un lujo: es una condición para crecer, innovar e incluir”, Marcelo Figueiras, Presidente de Laboratorios Richmond.

“En la industria farmacéutica, la inteligencia artificial ya no es una expectativa a futuro, sino un eje de rendimiento medible. Para Laboratorios Bagó, además, la IA opera como un acelerador estratégico que redefine la forma en que se toman las decisiones y promueve una integración progresiva que está transformando las áreas clave de la compañía”, afirma Hernán Da Cunha, Director de Relaciones Institucionales.

¿Cómo está transformando la IA los laboratorios?

En este contexto, aplicamos la IA para generar valor de forma directa y tangible en toda la estructura del negocio. Por un lado, lo hacemos a través de la aplicación de tecnologías clave para nuestro desarrollo productivo. Un ejemplo de ello es la utilización de herramientas farmacométricas y modelos predictivos que aceleran el desarrollo de medicamentos, lo que nos permite incrementar la calidad y la eficiencia de nuestros productos. Además, la adopción de una estructura tecnológica robusta en la nube nos permite escalar proyectos de IA a gran escala. Todo esto, priorizando siempre una gobernanza ética de la IA, lo cual es crucial en el sector farmacéutico, asegurando el cumplimiento de las regulaciones y los principios de seguridad y transparencia.

De este modo, la IA se constituye como un pilar transversal destinado a optimizar la inversión en innovación, alcanzar la eficiencia en los procesos industriales y comandar la transformación de la industria hacia un modelo de salud centrado en el bienestar de las personas.

¿Qué usos le están dando a esta herramienta?

Hernán Da Cunha, Director de Relaciones Institucionales en Laboratorios Bagó.

La inteligencia artificial en Bagó se está centrando en tres dimensiones fundamentales. Primero, en el área productiva, la implementación de Pharma 4.0 ha transformado nuestros procesos industriales: gracias a la manufactura inteligente, la automatización y el uso estratégico de datos. En este marco, la IA cumple un rol fundamental, porque contribuye a potenciar la productividad y la eficiencia. Además, permite un control de calidad mucho más estricto, mayor seguridad y una trazabilidad más ágil, asegurando que los medicamentos cumplan con los altos estándares y regulaciones exigidos en el sector farmacéutico.

En la investigación y desarrollo (I+D), por su parte, el uso de big data y modelos predictivos nos permite acortar significativamente los ciclos de desarrollo de nuevos productos. Esta aceleración posibilita crear tratamientos más precisos, efectivos y personalizados en menor tiempo, permitiendo además orientar la industria hacia un modelo enfocado en la prevención, el diagnóstico temprano y el bienestar integral de las personas. En este sentido, inauguramos recientemente en nuestra planta productiva de La Plata (Buenos Aires) un Centro Bioanalítico, aprobado por ANMAT, para la realización de estudios de la etapa bioanalítica del proceso de bioequivalencia para el desarrollo de nuevos productos, es decir, la determinación de si un producto farmacéutico es bioequivalente al producto de referencia.

A nivel organizacional y cultural, la IA no busca reemplazar el talento, sino liberar a las personas de tareas repetitivas para enfocarlas en actividades de mayor valor estratégico como la investigación y la creatividad. Este cambio exige tomar decisiones basadas en datos objetivos en lugar de intuición, promovido por un liderazgo que prioriza la capacitación continua, la ética, la privacidad de los datos y el impacto real en la salud de la comunidad.

A su vez, estamos resignificando la innovación en el vínculo con nuestros stakeholders, brindando soluciones a través de nuevos canales digitales en las formas de relacionarnos con médicos, farmacias y pacientes. Este enfoque integral permite que la innovación no sea una acción aislada, sino parte del ADN cultural de la compañía.

A futuro, ¿cuáles pueden ser los próximos desafíos y oportunidades?

Un tema que nos desafía como industria es la protección, privacidad y ética en la gestión de datos, ya que el manejo de grandes volúmenes de información médica sensible exige garantizar la privacidad del paciente y establecer políticas estrictas de ciberseguridad y gobernanza ética. El impacto es directamente en la vida humana, por lo cual el margen de error en la aplicación de IA debe ser mínimo, manteniendo un control riguroso y una supervisión humana constante frente a las predicciones del software.

Hay grandes oportunidades vinculadas a facilitar la investigación y el desarrollo de alternativas para enfermedades poco conocidas, huérfanas o de baja incidencia, así como en el diseño de medicamentos y terapias adaptados a las necesidades específicas de cada paciente.

¿Cómo se relaciona con las acciones de sustentabilidad? ¿Cómo puede impactar?

Para empresas como Laboratorios Bagó, la IA no es solo tecnología, es una herramienta clave para tomar mejores decisiones. Hoy pasamos de ser una compañía que procesa datos a una que piensa con datos.

Como aliada en la toma de decisiones, la IA nos permite implementar nuestro Programa de Inversión Social con mayor eficiencia e impacto. Gracias a esta tecnología, evolucionamos hacia un modelo basado en evidencia empírica, gestión de riesgos y rentabilidad medible, lo que potencia nuestra gestión sustentable. La personalización de las métricas nos facilita el seguimiento y la validación de datos, y así realizamos nuestro trabajo de manera más eficiente.

“La IA opera como un acelerador estratégico que redefine la forma en que se toman las decisiones y promueve una integración progresiva”, Hernán Da Cunha, Director de Relaciones Institucionales.

Para finalizar, Patricia Prada, Gerenta de Tecnología de la Información de Adium Argentina, expresa: “Entendemos que la evolución digital no se trata solo de incorporar inteligencia artificial o tecnología: es una transformación más amplia, que abarca cómo integramos nuestros datos y procesos, cómo trabajamos entre las áreas, cómo desarrollamos nuevas capacidades y cómo maduramos como organización. La IA es un acelerador muy potente dentro de un cambio cultural y operativo mucho mayor”. Por eso lo abordan de manera integral: alineando iniciativas y equipos a estándares corporativos, sosteniendo un marco sólido de gobierno, seguridad, compliance GxP y continuidad operativa, y gestionando la evolución de la estructura y capacidades sin perder foco local ni capacidad de respuesta al negocio. “El objetivo es que la tecnología se traduzca en valor concreto para la organización: mayor eficiencia, mejores decisiones, calidad, agilidad y una mejor experiencia para nuestros clientes y colaboradores”, especifica Patricia Prada. En esta línea, indica que todo se ordena en una agenda digital que integra cinco ejes estratégicos: transformación y eficiencia; operaciones digitales, planta y Pharma 4.0; datos, analytics y decisiones inteligentes; fundaciones tecnológicas; SAP Génesis. “La IA los atraviesa a todos, con foco también en su adopción, uso responsable y desarrollo de las capacidades que requiere esta nueva forma de trabajar”, afirma Prada.

Patricia Prada, Gerenta de Tecnología de la Información de Adium Argentina.

Con respecto a las iniciativas, indica que son numerosos los proyectos en los que utilizan IA en Adium Argentina, y que son el resultado del trabajo conjunto entre los equipos de IT, Operaciones, Calidad, Sostenibilidad, RRHH, entre otros. En esta línea, destacan dos experiencias de uso que ya están siendo implementadas en sus plantas de producción y laboratorios. La primera es el Sistema de Conteo UFC –aplicada a laboratorios–: una app de inteligencia artificial desarrollada en Adium Argentina que automatiza el conteo de unidades formadoras de colonias de microorganismos en los ensayos de laboratorio. Funciona a partir de una imagen tomada desde la app. El modelo cuenta con precisión la cantidad de colonias microbiológicas, una tarea que hasta ahora se realizaba de forma visual y manual. Además, relaciona y contextualiza automáticamente la información de cada prueba y envía los resultados directamente al LIMS (sistema de gestión de laboratorios), eliminando la carga manual. Con su implementación, el proceso se reduce de más de 3500 horas a 700 horas. “Con respecto a sustentabilidad y trazabilidad, se transparenta y digitaliza el registro completo de cada ensayo, dejando una traza confiable y auditable de punta a punta. Actualmente este sistema se encuentra en uso en planta Cramer y en análisis en planta San Juan”, agrega Patricia Prada.

“La IA es un acelerador muy potente dentro de un cambio cultural y operativo mucho mayor”. Patricia Prada, Gerenta de Tecnología de la Información de Adium Argentina.

En segundo lugar, se encuentra el “Tutor Virtual de la Academia GEO”, utilizado en RRHH, que es una solución de IA entrenada sobre la documentación, los procesos y las metodologías propias de Adium. Personaliza y automatiza el ciclo completo de capacitación en excelencia operacional dentro de la Dirección de Operaciones. Está disponible las 24 horas para guiar a cada colaborador según su nivel y su ritmo, genera evaluaciones adaptadas a cada perfil y las corrige con feedback inmediato. “Su impacto es concreto: libera alrededor de 1200 horas anuales de los líderes y capacitadores, propiciando la escalabilidad, y aporta trazabilidad total del aprendizaje, con trayectorias individuales registradas y certificables”, comenta la Gerenta. Luego añade: “En términos de sustentabilidad, democratiza el acceso a capacitación de calidad y consolida una cultura de mejora continua que se fortalece con el uso”.

Como conclusión y con mirada al futuro, ven en el vínculo entre laboratorios e IA una de las mayores oportunidades del sector. “Estamos comprometidos con seguir profundizando nuestro mindset digital e incorporando la IA de manera responsable, como un acelerador que potencia a nuestros profesionales, mejora la toma de decisiones y genera valor para el negocio y para nuestro propósito de mejorar la salud y la calidad de vida de los pacientes, siempre con la calidad, la seguridad y la trazabilidad como pilares”, finaliza Patricia Prada.

 

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