Merck, una compañía dedicada al progreso humano que busca generar cambios duraderos en la vida de los pacientes, está sumamente comprometida con aportar soluciones para responder a crisis sanitarias globales como la actual pandemia de COVID-19.

Como muestra del esfuerzo mundial que se está haciendo para desarrollar potenciales terapias para el COVID-19 y del apoyo que Merck le brinda a la investigación independiente, la Compañía decidió donar 290 mil unidades de interferón beta-1a a la Organización Mundial de la Salud que serán utilizadas en el ensayo clínico SOLIDARITY, del cual participa la Argentina. Este estudio investiga distintas opciones terapéuticas posibles para el tratamiento del COVID-19, lo cual despertó el interés de más de 70 países. Esta acción solidaria se complementa con otra donación realizada ante el Instituto francés INSERM (Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale) que auspicia la realización del ensayo internacional DISCOVERY.

Interferón beta-1 a de Merck está aprobado para el tratamiento de la esclerosis múltiple recurrente. A la fecha, su uso no está aprobado por ninguna autoridad regulatoria como tratamiento para el COVID-19 ni como agente retroviral.

Merck continúa trabajando codo a codo con las autoridades sanitarias nacionales y mundiales para responder a las necesidades de los pacientes afectados por el COVID-19.