La capital uruguaya lleva años de un desarrollo turístico sostenido que tiene como puntos destacados la integración entre los visitantes y la vida cotidiana de la ciudad.

La rambla de Montevideo y sus playas a lo largo de unos 30 kilómetros de costa son una muestra de lo que debería ser el desarrollo urbano pensando en integrar la población local y el turismo. Es común la sorpresa entre los que llegan por primera vez a la capital charrúa y son repetidos los elogios de quienes fueron más de una vez a Montevideo: sus costas son admiradas tanto por su belleza como por la posibilidad que ofrecen para dar un paseo. Es que además de ser un lugar hermoso, es democrático: sí, porque el acceso a la playa es ilimitado prácticamente en toda su extensión, más allá de alguna actividad privada como paradores o clubes de playa.

Como consecuencia de una política sostenida, el turismo en Montevideo –la capital más austral de América– se lleva a cabo de modo integrado, con un entramado urbano que ya existía antes del desarrollo de la industria. Hay puntos de la ciudad que tienen una gran actividad turística –como la Ciudad Vieja, el centro, la costanera, el parque Rodó, el Prado y distintos espacios urbanos y naturales–, pero que no fueron creados para el turismo. Se trata de una capital que goza de buena imagen: de hecho, es habitual ver en las noticias que Montevideo resulte premiada como la ciudad con mejor calidad de vida en América Latina.

En el informe “Montevideo: de ciudad turística a destino turístico inteligente”, publicado en 2019, la intendencia de la capital uruguaya señala que en la década de los 90 y principios del siglo XXI, a raíz de la crisis de la desindustrialización de las economías urbanas, en Montevideo se volvió la mirada al turismo como fórmula de regeneración socioeconómica de la ciudad. Esto, explica, dio un nuevo impulso a la política pública municipal que llevó a crear la Corporación Turística de Montevideo, se realizaron inversiones públicas en equipamiento e infraestructura en la Ciudad Vieja –como estrategia de rehabilitación y renovación urbana, lo que convirtió el casco histórico en un atractivo para el turismo– y la activación patrimonial del tango y el candombe, que concluyó en el 2009 con la declaración de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en una estrategia ante la UNESCO compartida entre Montevideo y Buenos Aires.

Mientras tanto, el sector privado impulsó la creación y el funcionamiento de productos como el turismo de reuniones y el turismo de cruceros. Por su parte, el Estado, a través del Ministerio de Turismo (Mintur), consolidó el concepto de producto turístico para que la oferta de la ciudad incluyera el turismo cultural, además de apoyar el turismo de reuniones.

Otro paso importante fue la creación del Conglomerado de Turismo de Montevideo en 2008, un organismo público-privado que llevó adelante un plan estratégico para la puesta en valor de los atractivos, el desarrollo de productos turísticos, la comercialización y promoción, la mejora de la competitividad y el fortalecimiento de la cadena de valor turístico del destino, remarcó el informe municipal. Luego, en el 2012 comenzó a funcionar el bus turístico Descubrí Montevideo, un servicio como el que brindan la mayoría de las ciudades importantes en el mundo. Arriba de este bus se pueden recorrer la Ciudad Vieja, el centro, algunos barrios al este sobre la costa y la zona del Prado. “Si bien Montevideo se presenta claramente como un destino multiproducto, tiene concentrados sus segmentos de demanda en profesionales (turismo de reuniones) y recreativo”, concluye el informe de la intendencia.

La importancia del turismo

Luego de años de desarrollo, el turismo se consolidó como una actividad destacada para la economía de Uruguay, ya que contribuye en un 8,6 por ciento al producto interno bruto (PBI), genera un 6,3 por ciento de los puestos de trabajo (el 6,6 por ciento de ellos en Montevideo) y produce divisas por más de 2300 millones de dólares. Dentro de la oferta turística, Montevideo es el principal destino de Uruguay: llegan más de un millón de visitantes al año y hay 160.000 personas que lo hacen durante la temporada de cruceros (octubre-marzo) y dejan más de 600 millones de dólares.

“El turismo puede ser un instrumento de inclusión y dinamización social y económica de un territorio. Por eso es preciso considerar el rol de la gestión pública desde esta perspectiva, incorporando además el enfoque de la sostenibilidad, la accesibilidad y la participación ciudadana, así como la coordinación y cooperación entre los diferentes niveles de la gestión pública y los diversos actores del destino (privados y comunidad local)”, dijo Elizabeth Villalba, Directora de la División Turismo de Montevideo.

Es habitual escuchar que las economías locales de muchas ciudades buscan apoyarse en el desarrollo del turismo, para lo cual se diseñan planes y estrategias que incluyen procesos de recuperación y expansión económica. En este sentido, la División Turismo de la Intendencia de Montevideo comenzó a implementar a mediados de 2018 su nueva estrategia con horizonte en 2022. “Montevideo: de ciudad turística a destino turístico inteligente” es el lema de la intendencia, cuyos objetivos generales tienen que ver con brindar soluciones inteligentes para mejorar la gestión turística, pero a la vez también la experiencia de los visitantes y la calidad de vida de los montevideanos.

“Los pilares sobre los que se basan los destinos turísticos inteligentes son la sostenibilidad económica, cultural, social y medioambiental, la innovación, la accesibilidad y la tecnología. Por ello, para desarrollar con éxito un destino turístico inteligente es fundamental contemplar la integración de las nuevas tecnologías como herramientas potentes para la gestión sostenible del territorio turístico”, dijo Villalba.

Es que el peso del turismo ha obligado a incorporarlo como factor clave en la gestión pública de la ciudad. En este sentido, sostiene la Directora de Turismo de Montevideo, se constatan dos aspectos clave en la gestión pública del turismo en espacios urbanos y metropolitanos: por un lado, la incorporación del enfoque de la sostenibilidad y la participación ciudadana; y por otro, la consideración de una ineludible coordinación y cooperación entre los diferentes niveles de la gestión pública del turismo (municipal, departamental, nacional).

Visitando Montevideo

No solo es fácil quedar encantado con el aire tranquilo de Montevideo, sino que es algo que sucede rápido: desde el aeropuerto, pasando por la hermosa costanera con playas y llegando hasta el casco histórico, las distancias son cortas y el turista enseguida queda inmerso en una ciudad que preserva una arquitectura intrigante, conservada entre las líneas en movimiento del art nouveau y la impronta del art déco, a la vez que también se muestra como una ciudad joven.

En la serenidad de las calles montevideanas conviven la poesía y la música, expresiones de una ciudad donde durante todo el año se estrenan obras de teatro de calidad, además de que es un lugar que alberga importantes obras artísticas. A su vez, cuenta con una infraestructura deportiva en espacios públicos. “Las más de mil plazas y plazoletas son lugares privilegiados de intercambio y construcción colectiva, en una ciudad donde la huella de la acción humana encuentra equilibrio con la naturaleza, los árboles, los jardines, los parques”, dijo el Intendente de Montevideo, Christian Di Candia, que destacó que es una ciudad verde que tiene un árbol cada tres habitantes.

“Quien descubre Montevideo confirma que la ciudad desafía todos los sentidos al recorrer sus rutas y rincones gastronómicos, al apreciar las figuras del tango bailado, la vibración de los coros de la murgas, el candombe que hace palpitar a quien lo escucha cerca. Y es mucho más: es urbanidad, pero también la posibilidad de disfrutar de los encantos del campo”, añadió Di Candia, que destacó que Montevideo es una ciudad que se moderniza.

Es que la capital uruguaya está llevando adelante un proyecto de innovación turística que incorpora herramientas tecnológicas para dotar de sostenibilidad económica, medioambiental, social y cultural a la ciudad. Mediante el uso de big data accede a información para conocer al visitante del exterior, sus gustos, medir lo que está pasando y tomar las decisiones adecuadas para seguir fomentando y promocionando el proyecto turístico de la ciudad de Montevideo.

“Es una oportunidad para proyectar y adaptar una oferta turística no solo como ciudad turística, sino como algo más dinámico: destino turístico inteligente. Estamos trabajando con un modelo de gobernanza público-privado que fortalece la institucionalidad y la sinergia entre ambos sectores. Es fundamental continuar la estrategia diseñada para Montevideo 2018-2022 y, pensando en la perspectiva, sobre todo proyectarnos hacia Montevideo 2030”, dijo Oscar Curutchet, Director del Departamento de Desarrollo Económico de Montevideo.

El funcionario señaló que el modelo de gestión del turismo apunta a ser inclusivo, accesible e inteligente. A su vez, esto se da dentro del marco del Plan Nacional de Turismo Sostenible 2009-2020, que promueve una actividad turística planificada, en la que los actores involucrados sean protagonistas y decisores de su desarrollo.

“Es nuestra responsabilidad dotar de herramientas que permitan el desarrollo de un proyecto turístico sostenible de Montevideo –dijo Curutchet–. Debemos seguir profesionalizando y tecnificando las distintas áreas de trabajo, vincularnos más con entidades estatales de enseñanza, seguir generando sinergia con el sector privado para fomentar una industria realmente de servicios a través del turismo y, sobre todo, brindar un servicio de calidad que marque un antes y un después en la memoria de los visitantes”.

Más información:

Cómo llegar. Hay vuelos directos desde Buenos Aires a Montevideo. También se puede ir en ómnibus, auto o ferry.

Clima. Montevideo tiene un clima subtropical húmedo, con una temperatura media anual de 16,7 grados. El invierno es húmedo, ventoso y nublado. El verano es cálido, húmedo y poco ventoso.

Gastronomía. Sobresalen los platos en base a carne vacuna, además de comidas que instalaron los inmigrantes que también son muy populares.

Mercados. Montevideo tiene una gran variedad de mercados gastronómicos y culturales. Entre otros, el Mercado del Puerto –uno de los más antiguos y más concurridos–, el Mercado Agrícola de Montevideo, el Mercado de los Inmigrantes y el Mercado Modelo.

Playas. Además de hacerlo en auto, las playas se pueden recorrer a pie o en bicicleta, ya que son accesibles yendo por la rambla. Desde el puerto y yendo hacia el este, es posible visitar playas reconocidas como Ramírez, Pocitos, Carrasco, Buceo y Malvín, entre tantas otras. En cambio, yendo hacia el oeste hay otras más agrestes, como la Colorada, Punta Espinillo, Punta Yeguas, Zabala o Santa Catalina.Instituto Uruguayo de Turismo Sustentable: https://iutus.org/