Nestlé estableció un acuerdo con Nozama-Plasticks, empresa de tecnología de sostenibilidad, para rastrear con tecnología blockchain sus cápsulas de café Dolce Gusto cuando el consumidor, que será recompensado por ello, las lleve al punto de reciclaje.

Este rastreador supone una revolución en la industria del reciclaje, conectando a los consumidores con su marca favorita y asegurando que forman parte del proceso de gestión de residuos al ayudar a dar un a segunda vida a los productos consumidos.

Con esta nueva alianza, la instalación de Nestlé Market ubicada en Esplugues de Llobregat (Barcelona) será la primera tienda en disponer del rastreador, un software que añade transparencia al proceso de recuperación y reciclaje de las cápsulas de café al permitir su trazabilidad. Así, los consumidores podrán conocer qué beneficios para el medio ambiente consiguen a través de este pequeño gesto.

Para ello, los consumidores deberán descargarse la app Reciclaje NDG, disponible tanto en Apple Store como en Google Play, a través de la que podrán llevar un seguimiento personalizado de la cantidad de cápsulas que depositan en el punto de reciclaje y la contribución medioambiental que este acto conlleva.

Así, deben colocar las cápsulas que se van a reciclar sobre una balanza inteligente, que mostrará un código QR que se escanea mediante la app Reciclaje NDG y que automáticamente traslada estos datos a la app.

De esta manera, los usuarios pueden ir acumulando kilos recogidos que próximamente podrán canjearse por premios y descuentos en la misma tienda Nestlé Market.

Daniel García, cofundador y Responsable Técnico de Desarrollo de Nozama, señala: “Estamos orgullosos de que Nozama Technology esté permitiendo a Nescafé Dolce Gusto abrir nuevos caminos para dar a los consumidores la posibilidad de conocer cómo toda la cadena de suministro está comprometida a minimizar el desperdicio”.

Por su parte, Berta Cruz, responsable del negocio de Nescafé Dolce Gusto, afirma: “Gracias a esta colaboración tecnológica, nuestros consumidores verán el impacto cuantificado de llevar sus cápsulas usadas a un punto de recogida, colaborando de esta manera en la reducción de residuos y fomentando la economía circular”.