La Organización de la Naciones Unidas lanzó recientemente un grupo de trabajo para presionar a las empresas a mantener sus promesas de reducción de emisiones. El grupo de expertos de 16 miembros elaborará estándares para medir la credibilidad de las afirmaciones de grupos no estatales, incluidas ciudades y empresas, sobre la reducción que están haciendo de las emisiones de carbono que provocan un cambio climático devastador.

El nuevo organismo, llamado Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre los Compromisos de Emisiones Netas Cero de Entidades No Estatales, será presidido por la exministra de medio ambiente de Canadá, Catherine McKenna, e incluirá a varios académicos y líderes de negocios, finanzas, energía, política y ONG.

Para mitigar el cambio climático, los países de la ONU acordaron limitar el calentamiento global a +1,5 grados centígrados, lo que requiere, según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), la neutralidad de carbono para mediados de siglo.

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que las promesas de los Estados no serán suficientes si las autoridades regionales, las empresas contaminantes y los bancos que las financian no van en la misma dirección.

En febrero, un informe histórico del IPCC sobre los impactos del cambio climático advirtió que casi se había agotado el tiempo para garantizar un “futuro habitable” para todos.

Un estudio del Boston Consulting Group encontró que unas tres mil empresas habían establecido algún tipo de compromiso de emisiones netas cero para noviembre de 2021. Pero las empresas están acusadas de greenwashing o lavado verde: pregonar promesas de reducción de emisiones mientras toman medidas que socavan esos objetivos.

La ONU dice que el lavado verde es posible gracias a la falta de estándares comunes para evaluar la credibilidad de los compromisos de reducción de carbono y hacerlos cumplir.

Según Guterres, el nuevo organismo elaborará estándares y tratará de incorporarlos en las regulaciones internacionales. El jefe de la ONU le pidió al grupo que hiciera recomendaciones para fin de año.

“Para evitar una catástrofe climática, necesitamos promesas audaces acompañadas de acciones concretas”, dijo. “Estándares más estrictos de cero emisiones netas y una mayor rendición de cuentas en torno a la implementación de estos compromisos pueden generar reducciones de emisiones reales e inmediatas”, añadió.