Los talleres de empleabilidad se han convertido en una herramienta clave para acercar a las personas al mundo laboral. A través de ellos, las empresas pueden brindar formación práctica en habilidades y conocimientos, en algunas ocasiones vinculados con su actividad para luego poder incorporarlos, en otros casos, sobre otros oficios, generando oportunidades y desarrollo profesional. Estas iniciativas buscan acercar el desarrollo de competencias. Los talleres de empleabilidad se presentan como un espacio de capacitación accesible que impulsa la inserción laboral, promoviendo el aprendizaje de habilidades concretas y acercando a los participantes a nuevas oportunidades de trabajo. Por su parte, las empresas que llevan adelante estas iniciativas fortalecen su vínculo con la comunidad y contribuyen a la formación de futuros talentos.
Para conocer qué están haciendo al respecto y cómo promueven las oportunidades de capacitación, dialogamos con L’Oréal Groupe, Banco Galicia, BASF, Cencosud y Fundación Mediapila.
“Belleza por un Futuro es una iniciativa impulsada por la Fundación L’Oréal que se implementa en más de 20 países y que, en la Argentina, se desarrolla desde 2017 junto a L’Oréal Groupe y Fundación Pescar”, indica Mariana Petrina, Directora de Comunicación, Asuntos Públicos y Sustentabilidad de L’Oréal. Así, el programa nació con el objetivo de generar oportunidades reales de inserción laboral para personas en contextos de vulnerabilidad socioeconómica, a través de la formación en oficios vinculados a la industria de la belleza. “En un mercado laboral desafiante donde muchas personas enfrentan barreras de acceso al empleo formal, la iniciativa busca brindar herramientas técnicas, acompañamiento y desarrollo de habilidades socioemocionales que faciliten una salida laboral concreta y sostenible”, añade Petrina.
¿Qué capacitaciones brindan? ¿Están dirigidas a un público en particular?
El programa ofrece cursos gratuitos de peluquería y maquillaje, dictados por profesionales que trabajan con las marcas de L’Oréal Groupe. La formación combina contenidos técnicos (peluquería general, corte, color, maquillaje) con capacitación en competencias socioemocionales y laborales, e incluye una práctica profesional al finalizar los estudios.
En 2024 se incorporó Belleza en Acción, una serie de cursos on-line enfocados en sustentabilidad, diversidad, digitalización y empleabilidad. Además, se desarrolla Belleza por un Futuro 2.0, una propuesta de perfeccionamiento en peluquería para egresadas, dictada en la Academia de L’Oréal Pro por técnicos especializados.
Las capacitaciones están dirigidas a personas mayores de 18 años que atraviesen contextos de vulnerabilidad socioeconómica. No se requieren conocimientos previos y se prioriza a personas desempleadas o con empleos informales.

¿Cuántas personas participaron al momento?
Con diez años de implementación en la Argentina, el programa suma 2224 personas graduadas en todo el país, de las cuales 683 corresponden a la sede de Barracas. Cuenta con una tasa de graduación del 92 por ciento y con un 78 por ciento de inserción laboral, indicadores que reflejan el impacto sostenido de la iniciativa.
¿Qué feedback reciben de los participantes?
El feedback de quienes participan en Belleza por un Futuro destaca principalmente el
impacto transformador del programa, no solo en términos de inserción laboral, sino también en el plano personal. Valoran la calidad de la formación técnica, el aprendizaje de herramientas para entrevistas y desarrollo profesional, y el fortalecimiento de la confianza y la autoestima. También resaltan el acompañamiento cercano y el seguimiento posterior al egreso que realiza Fundación Pescar durante dos años consecutivos, así como la posibilidad de continuar capacitándose y proyectar emprendimientos propios. En muchos casos, describen al programa impulsado por L’Oréal Groupe como un punto de inflexión que les permitió reescribir su historia y construir un nuevo camino laboral.
“La propuesta con Fundación Oficios surge en el marco de nuestra estrategia de inversión social estratégica, donde trabajamos buscando contribuir al desarrollo sostenible de las comunidades en las que estamos presentes”, asegura María Florencia Pereira, Líder de Inversión Social Estratégica de Banco Galicia. Dentro de este marco, uno de sus focos de trabajo es la promoción del ecosistema productivo, desde donde impulsan iniciativas orientadas a fortalecer la empleabilidad y la generación de oportunidades económicas. La alianza con Fundación Oficios se enmarca en este eje, orientado a la formación en oficios como herramienta concreta de inclusión y movilidad social. “En el último año, además, evolucionamos el modelo hacia una lógica de articulación a nivel Grupo Galicia, integrando distintas capacidades: desde Galicia acompañamos la formación en educación financiera, desde Naranja X acercamos soluciones financieras con foco en la inclusión y desde Galicia Seguros facilitamos cobertura para herramientas y equipamiento de trabajo, en una propuesta integral adaptada a las necesidades de las personas”, destaca María Florencia Pereira.

¿Qué capacitaciones brindan? ¿Qué acciones incluyen?
Junto a Fundación Oficios desarrollamos programas de formación integral en oficios técnicos, adaptados a las demandas del territorio, como electricidad domiciliaria, plomería, reparación de celulares y costura. El enfoque no se limita al aprendizaje técnico, sino que incluye un acompañamiento más amplio para facilitar la inserción laboral: tutorías personalizadas, formación en habilidades para el trabajo (como educación financiera, armado de CV y herramientas de empleabilidad) y acceso a insumos y equipamiento para la práctica. Además, trabajamos con una mirada de género transversal, promoviendo la participación de mujeres en oficios históricamente masculinizados, como parte de nuestro compromiso con la reducción de brechas y la generación de mayor autonomía económica.
¿Cuántas personas participaron desde sus inicios?
Desde el inicio de la alianza, el programa viene creciendo de manera sostenida e impactó en más de 1000 personas. Solo en el último año se alcanzaron alrededor de 250 personas, y para este año proyectamos ampliar el alcance a más de 350 participantes, manteniendo un modelo de formación de calidad y con fuerte acompañamiento.
“La alianza entre Easy, parte del grupo Cencosud, y Fundación Oficios comenzó hace tres años como una colaboración orientada a fortalecer la capacitación en oficios técnicos y promover la inserción laboral, especialmente de jóvenes que buscan desarrollar competencias alineadas a las necesidades del mercado”, relata Raúl Troncoso Urquiza, Gerente Regional de Sostenibilidad en Cencosud. Complementariamente, en 2025 Easy se sumó al programa de Residencias Universitarias de Fundación Sí, el cual entrega alojamiento, alimentación y apoyo académico a estudiantes provenientes de zonas rurales que buscan continuar sus estudios en centros urbanos.

¿Qué capacitaciones brindan? ¿Qué acciones incluyen?
En conjunto con Fundación Oficios, nuestra marca Easy impulsa diversos cursos de formación en oficios, orientados a fortalecer las competencias laborales de la comunidad. Entre las capacitaciones se incluyen especialidades como jardinería, electricidad en inmuebles, instalación de equipos de climatización, entre otras, todas alineadas con necesidades concretas del mercado laboral. Esta colaboración promueve el desarrollo profesional de jóvenes, al mismo tiempo que fortalece el vínculo entre la educación técnica y el mundo del trabajo. En esta línea, los egresados de los programas son incorporados al programa Mundo Experto de Easy, mediante el cual acceden a beneficios y descuentos exclusivos para profesionales, ampliando así sus oportunidades de desarrollo e inserción dentro del sector.
¿Cuántas personas participaron desde sus inicios?
Desde 2023, la alianza con Fundación Oficios ha permitido capacitar a 532 personas en distintos oficios, contribuyendo al fortalecimiento de sus habilidades y a su inserción en el mundo laboral.
Por otra parte, a través del apoyo a Fundación Sí, Easy acompaña actualmente a cuatro residencias universitarias en distintas provincias del país, beneficiando a un total de 16 estudiantes. En conjunto, estas iniciativas reflejan el compromiso de Cencosud con la empleabilidad juvenil en la Argentina, generando oportunidades concretas de desarrollo para jóvenes y comunidades en contextos de mayor vulnerabilidad.
Hace diez años, en 2016, nació la convocatoria Conectar para Transformar con el relanzamiento de la estrategia de Compromiso Social de BASF. “Conectar para Transformar tiene como objetivo fundamental promover proyectos de organizaciones del tercer sector con foco en educación y empleabilidad, apostando al desarrollo sustentable de las comunidades donde tenemos las principales plantas productivas y así vivir nuestro propósito de crear química para un futuro sustentable”, puntualiza Juan Gowland, Gerente de Relaciones Gubernamentales de BASF Argentina. En el país, están presentes con Conectar para Transformar en las localidades de Malvinas Argentinas y Burzaco, en la provincia de Buenos Aires, y en General Lagos, provincia de Santa Fe.

¿Cómo fomentan las oportunidades de empleabilidad y educación con la propuesta?
A través de este programa, identificamos y apoyamos iniciativas que potencian la mejora educativa, brindan formación técnica y promueven el desarrollo de habilidades. Por ejemplo, hemos acompañado a Junior Achievement con el programa Aprender a Emprender en Malvinas Argentinas y General Lagos, donde estudiantes secundarios desarrollaron emprendimientos de triple impacto para fomentar el aprendizaje y la educación emprendedora, con el acompañamiento de mentores voluntarios de BASF.
También promovimos, con la Fundación Manos Abiertas, un curso de instalador de sistemas eléctricos de energías renovables en Malvinas Argentinas para jóvenes en situación de vulnerabilidad, para que puedan formarse en este rubro con certificación nacional.
Junto con Conectar para Transformar, se suman otras iniciativas que tenemos desde BASF, como las actividades que se realizan desde el voluntariado corporativo Conexión Solidaria BASF, donde los colaboradores contribuyen a sus comunidades con iniciativas propias de cada localidad, y nuestro apoyo a otras propuestas que surgen a partir de necesidades de la comunidad, como por ejemplo, la realización de un curso de manejo de autoelevadores en General Lagos o donación de equipamiento informático entre otros. Este tipo de iniciativas buscan ampliar las oportunidades laborales de las personas y fortalecer capacidades en las comunidades.
¿Cuántos proyectos han apoyado desde sus inicios? ¿Cuál fue el impacto?
Desde su lanzamiento, hemos patrocinado más de 20 proyectos en la Argentina. Al principio, comenzamos implementando iniciativas en la localidad de Malvinas Argentinas (Buenos Aires), y como el impacto fue muy positivo, en 2022 sumamos a la convocatoria a la comuna de General Lagos (Santa Fe), y este año incorporamos a la localidad de Almirante Brown (Buenos Aires). Esta convocatoria viene creciendo año tras año y genera un gran impacto positivo no solo en las personas beneficiarias, sino también en las comunidades en general, mientras que año a año se inscriben más instituciones u organizaciones a la convocatoria. En la edición 2026, se postularon más de 45 proyectos de alto impacto y se seleccionaron cinco proyectos en todo el país. Dos de ellos se implementarán en simultáneo en Malvinas Argentinas, Almirante Brown y General Lagos, mientras que los otros tres proyectos se desarrollarán uno en cada localidad. De esta manera, buscamos estar cerca de nuestras comunidades, a fin de impactar positivamente en la sociedad, articulando proyectos educativos de calidad junto a aliados locales.
“Mediapila nace en 2005 con una idea muy concreta: generar oportunidades laborales para mujeres en situación de vulnerabilidad a través de oficios. En ese momento, el foco estaba puesto en la costura como herramienta de salida laboral rápida y concreta”, informa Luciana Eraso, Directora de Relaciones Institucionales de la Fundación. “Más allá del oficio en sí, en el camino fuimos entendiendo que no alcanzaba solo con enseñar una habilidad, sino que también era necesario acompañar los procesos. Generar autonomía, confianza y una red que sostenga”, agrega Eraso.

¿Cómo evolucionaron sus programas desde 2005 hasta la actualidad? ¿Qué oficios o habilidades se enseñan actualmente?
Los programas fueron evolucionando mucho en función de los cambios en el mundo del trabajo de cada industria y, sobre todo, de lo que íbamos escuchando en las mujeres que se acercaban a Mediapila. Desde el inicio, el oficio de costura fue central. Sigue siendo hoy una herramienta manual muy concreta para generar ingresos y desarrollar una salida laboral en el corto plazo. Pero con el tiempo entendimos que también era necesario ampliarnos. Así incorporamos el área de tecnología, a través del programa Mujeres Programando Futuro, donde hoy formamos para saber gestionar proyectos tecnológicos con fuerte conocimiento de programación y roles que hoy tienen alta demanda en el mercado laboral.
Este último tiempo con la evolución y el cambio en la industria tecnológica tuvimos la necesidad de adaptar el programa. La demanda de programadores y programadoras bajó abruptamente y la llegada de la IA lleva a pedir roles más versátiles, proactivos y experimentados.
Actualmente trabajamos en estas dos áreas. En ambas, el acompañamiento social es igual o más importante que lo técnico. Las habilidades blandas, acompañamiento y orientación laboral son clave para su inserción en el mercado. Por eso contamos con programas sociales regulares para toda la comunidad.
En paralelo, hace muchos años desarrollamos el área de producción, que surgió como una forma de generar primeras experiencias laborales reales. Hoy ese espacio también creció mucho y se volvió clave, porque nos permite cerrar el círculo y que la formación se traduzca en trabajo concreto y en oportunidades reales de inserción.
Ahora estamos dando un paso más en ese sentido, empezando a pensar cómo llevar esa lógica también al mundo de la tecnología, para que la formación esté cada vez más conectada con la práctica.
¿Cómo se promueve la inserción laboral? ¿Cómo es la articulación con las empresas?
La inserción laboral es el corazón de nuestro trabajo, es nuestra misión y, al mismo tiempo, es uno de los mayores desafíos, sobre todo en un contexto que cambia constantemente y que nos obliga a adaptarnos todo el tiempo.
Trabajamos con empresas que nos apoyan y nos acompañan de distintas formas. Algunas a través de aportes económicos, y otras desde su tiempo y compromiso, con actividades, donaciones y diferentes iniciativas. Muchas de ellas, además, participan activamente en los programas de forma voluntaria, brindando clases, mentorías y espacios de encuentro que acercan a las participantes al mundo laboral real.
A la vez, uno de nuestros grandes objetivos es poder seguir construyendo vínculos que se traduzcan en oportunidades concretas de trabajo. Nos interesa especialmente avanzar hacia más prácticas de contratación, ya sea por proyecto o en roles formales, y contar con empresas que acompañen ese proceso de inserción.
En el área de costura sí contamos con una bolsa de trabajo activa, y también con el área de producción, que hoy funciona como un primer espacio de experiencia laboral para las egresadas. En tecnología, estamos trabajando para poder desarrollar un área de servicios que cumpla ese mismo rol, acercando a las participantes a sus primeras experiencias laborales.








