PC Discount y TECHO Argentina firmaron una Alianza Colaborativa en agosto del año pasado, con el objetivo de facilitar a las empresas el proceso de donación de fondos a través de sus activos tecnológicos en desuso, habilitando así fondos líquidos para costear gastos operativos institucionales.

La semana pasada se concretó la primera operación, fruto de esa alianza colaborativa, con la entrega de dos equipos refurbished con upgrade en sus sistemas operativos y memorias para ser utilizados por el personal de TECHO en las tareas diarias. PC Discount se encargó del retiro de los activos informáticos en desuso y la puesta a punto para su reutilización.

El Acuerdo contempla un esquema de trabajo centrado en tres roles:

  1. Las empresas: Realizan la donación de sus equipos tecnológicos en desuso.
  2. Pc Discount: Actúa como intermediario en el proceso de reutilización y reacondicionamiento.
  3. La organización beneficiada: Consiguen nuevas formas de generación de fondos para solventar gastos de estructura y financiar proyectos.

A propósito del impacto que genera esta alianza, Juan Felipe Bustos, Coordinador de Desarrollo de Fondos en Buenos Aires de TECHO Argentina, comenta que “mediante el acuerdo y a través de PC Discount en su rol de facilitador, se logra allanar a las empresas el proceso de donación de fondos a través de sus Activos IT en desuso, habilitando así fondos líquidos que se asignen al mantenimiento de personal, a la estructura fija y a los proyectos que surjan”. El ejecutivo remarca las dificultades con las que tienen que lidiar las organizaciones de la naturaleza de TECHO a la hora de captar fondos de libre disponibilidad.

Acerca de esas dificultades, Bustos amplía: “La situación económica del país, agravada por la pandemia del COVID-19, ha dificultado aún más las posibilidades de conseguir fondos. Esta condición ha llevado a muchas empresas que tenían en mente realizar actividades de voluntariado o campañas con fines solidarios, posponerlas ante las medidas de prevención y aislamiento, ya que preferían realizarlas de manera presencial en el transcurso del año.

Este escenario nos presentó un gran desafío: repensar nuestro mayor diferencial en el voluntariado corporativo, la experiencia presencial y la cercanía con los barrios, garantizando que las acciones a realizar sean innovadoras y, a la vez, seguras.

Como toda crisis representa una oportunidad, esta situación de emergencia en particular generó gran empatía, creando un ambiente de solidaridad, donde las personas que desconocen la problemática con la que trabajamos se encuentren dispuestas a escucharnos, a la vez que aquellos que ya la conocían se decidieran a comprometerse aún más, apoyándonos con su donación.

Ante esta nueva realidad, en el que las medidas de prevención e higiene son fundamentales para evitar la propagación del Coronavirus (como el cumplimiento del aislamiento domiciliario, la correcta higiene de manos y el distanciamiento social), cobra mayor importancia visibilizar la situación de hacinamiento en la que viven miles de familias de barrios populares de Argentina, que no poseen un hogar seguro donde afrontar la pandemia ni tienen acceso al agua de manera segura”.

Sin embargo, para el desarrollo de las actividades, la organización cuenta con un plantel fijo, además de  voluntarios y voluntarias. El equipo rentado está conformado por 80 personas en 10 provincias que integran las diferentes áreas de trabajo en territorio, además de comerciales y administrativas.

Desde la organización señalan que en un año con el desarrollo habitual de actividades masivas, movilizan aproximadamente 10.000 voluntarios y voluntarias en distintas actividades y eventos, mientras que alrededor de 700 voluntarios y voluntarias conforman los equipos fijos de trabajo en territorio y oficina.

“El año pasado fue completamente atípico dado que la pandemia nos presentó múltiples desafíos, varias de las actividades masivas se vieron afectadas por las medidas de prevención del COVID-19 y tuvimos que reorganizar nuestro trabajo en los barrios para continuar acompañando a las comunidades.  De esa manera logramos llevar a cabo muchas acciones: realizamos una campaña de emergencia para poder entregar alimentos a más de 60.000 familias de asentamientos; construimos más de 290 viviendas de emergencia e impulsamos más de 120 proyectos comunitarios gracias al compromiso de nuestro voluntariado”, explica Bustos.

La renovación tecnológica en las empresas se ha convertido en un factor crítico, que no solo ayuda a mejorar sus procesos de negocios, también puede hacer una diferencia sustancial en la estructura de costos. La mayoría de las empresas realizan el recambio de su parque tecnológico cada 3 años en promedio, sin tener en cuenta el destino de esos equipos  que desconectan (Pcs, notebooks, monitores), enfrentándose así a un problema que supone costos y riesgos.

Mediante el proceso de Disposición de Activos de Tecnología de la Información (ITAD por sus siglas en inglés) las empresas encuentran una solución a la problemática del fin de ciclo de vida de los activos tecnológicos no utilizados o en desuso.

“El tratamiento de los Activos IT en desuso es un tema  que implica planificar y administrar correctamente un proceso de descarte que involucra manipulación y almacenamiento, borrado y destrucción de la información, evaluación y destino final de los elementos físicos. Por ello cabe destacar el valor de trabajar con un proveedor de servicios de ITAD certificado y con experiencia”, comenta Alberto Esswein, Presidente de PC Discount.

A través de la reutilización de su parque tecnológico, las empresas pueden colaborar en el cuidado del medio ambiente. “Esta alternativa es la más indicada para recuperar los aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE´S) de una manera económica, técnica y ambientalmente más eficiente que el reciclaje. Como resultado, los productos refurbished (o “reacondicionados”) son aquellos artículos que se destinan a la comercialización tras haber sido revisados, reparados y re-embalados”, agrega.

De esta manera, se generan ingresos líquidos que la empresa puede usar para financiar el programa de voluntariado corporativo de TECHO o directamente viviendas de emergencia a construir en barrios populares.

En cuanto a los beneficios de la alianza, para TECHO Argentina “se genera una sinergia que impacta de manera positiva en todos los sentidos, ya sea por la oportunidad de disponer de equipos refurbished para que nuestro equipo pueda realizar de una manera más eficiente las tareas diarias,  como de explorar nuevas herramientas de financiación destinadas al cumplimiento de proyectos comunitarios vinculados al mejoramiento del hábitat y la vivienda de los barrios populares”.

En el marco de transparencia del acuerdo, la organización cree firmemente en la Rendición de Cuentas, no solo por la obligación de ser transparentes, también consideran que las sociedades deben ser justas e igualitarias.

“Como organización de la sociedad civil, los resultados y operaciones de TECHO son de interés público. 

En este sentido, somos responsables de responder y rendir cuentas a nuestros grupos de interés sobre los resultados, la gestión de recursos y nuestros objetivos. Por ese motivo nos comprometemos a compartir toda la información necesaria de manera abierta, oportuna y de fácil entendimiento, de este y todos los fondos que sean donados a la organización”, concluye Bustos.