Durante el Congreso Mundial de la Asociación Internacional de Desalinización (IDA), el evento más importante del sector, se entregó el premio “Proyecto Innovador” a la siderúrgica ArcelorMittal, que tomó una iniciativa inédita en Brasil al adquirir una planta de tratamiento de agua de mar a gran escala, la cual está siendo construida por Fluence Corporation, en una de sus unidades ubicadas en Victoria (ES).

Tras varios años de investigación, donde se tomó como referencia una experiencia argentina en la materia, la firma brasileña eligió este equipo que tratará desde 2020 grandes volúmenes de agua de mar y proveerá del recurso a la industria beneficiando no solo a sí misma sino también a los habitantes de la ciudad de Victoria, dado que contribuirá a subsanar la demanda del Río Santa Maria da Vitória.

El Ing. Alejandro Sturniolo, Vicepresidente de IDA, destacó: “Este proyecto es pionero en su configuración, escala, la calidad del agua producida y su destino, y servirá a la industria siderúrgica, descomprimiendo las fuentes de agua potable locales, beneficiando a la población local, sin impacto ambiental”. José Roberto Ramos, Business Developer – Fluence Brasil agregó: “El premio de IDA marca un hito histórico dado que por primera vez nuestro país contará con una planta desalinizadora de tal envergadura”.

Según comenta el Gerente General de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de ArcelorMittal Tubarão, João Bosco Reis da Silva: “Con este proyecto el Estado de Espírito Santo tendrá una oportunidad para aprender más sobre este tipo de tecnología. Desarrollaremos trabajos en conjunto con varias instituciones académicas, que pueden llegar a conocer y estudiar el funcionamiento y operación de este tipo de sistema, fomentando la mano de obra local especializada en esta área, que es totalmente innovadora”. Desde Fluence explicaron que la región enfrenta escasez de agua debido a la capacidad limitada de los embalses locales. Es por ello que la compañía decidió innovar invirtiendo en una planta de desalinización de agua de mar en un país donde esta tecnología no es popular ni conocida por la mayoría de la población. Así pueden tener una fuente alternativa y no dependerán de las fuentes de agua superficial, lo que garantiza una mayor seguridad para la empresa y la población en general.

Por su parte, ArcelorMittal realizó estudios para implementar el proyecto e incluyó las mejores tecnologías y proveedores del mundo. A la investigación asistió el Centro de Investigación y Desarrollo ArcelorMittal, con la participación de investigadores de Brasil y España (Asturias). En la evaluación de riesgos, costos y aspectos operativos, fueron tomadas como referencia dos plantas desaladoras de Fluence Argentina. Una se instaló en Puerto Deseado y brinda suministro de agua para las redes públicas, y la otra se está poniendo en marcha en Caleta Olivia.

El proceso del dispositivo a estrenarse en Brasil consiste en la toma de agua de mar y su tratamiento a través del proceso de ósmosis inversa, una tecnología que ya está establecida y aplicada en países como Israel, España, Australia, Argentina y Estados Unidos. La planta, que costó USD 10 millones, se instalará cerca de la Central Termoeléctrica de la empresa y ocupará alrededor de 6,000 m², convirtiéndose en la desalinizadora más grande del país. Su capacidad inicial será de 500 m³/hora (12.000 m³/día) y puede ampliarse en el futuro.