“Ser parte de la generación de la matriz energética argentina. Realizar inversiones que fortalezcan y diversifiquen la matriz productiva del país, apostando a un desarrollo sostenible a largo plazo, brindando energía limpia, de manera sustentable, con altos estándares de calidad, profesionalismo y responsabilidad”. Así define su misión la empresa EFE S.A., perteneciente al Grupo Inverclub S.A., que actualmente está desarrollando el Parque Solar de los Llanos, ubicado a pocos kilómetros de la localidad Chamical, en La Rioja.

En la Argentina, a través de la Ley 27.191, se promueve el desarrollo de proyectos relacionados con el uso de fuentes renovables para la producción eléctrica. La ley indica que los grandes usuarios deben incorporar un porcentaje de consumo de energías renovables, y en 2025 se deberá alcanzar como mínimo el veinte por ciento del total del consumo propio de energía eléctrica. En este contexto, EFE S.A. buscar contribuir con el cumplimiento del objetivo fijado por el gobierno nacional, mediante el desarrollo, la construcción, la operación y el mantenimiento del parque solar fotovoltaico. Para conocer más sobre el proyecto, PRESENTE dialogó con Francisco Muro, Presidente de EFE S.A., y Florencia Benedicto, Directora Corporativa de Inverclub S.A

En primer lugar, ¿por qué decidieron invertir en energías renovables?

Francisco: Por un lado, las empresas que conforman el directorio son consumidoras de energía eléctrica, entonces nos parecía muy importante ir en el sentido que va el mundo, que son las energías renovables. Además, tenemos un compromiso con la Ley 27.191, donde se establece que hay que comprar un porcentaje de energía renovable. En 2019 el porcentaje establecido por la ley es del doce por ciento. Actualmente, con el avance del proyecto, ya estamos por encima de ese porcentaje, y la idea es tener una operación ciento por ciento renovable.

La inversión tiene dos objetivos: en primer lugar, el mundo se dirige hacia las energías renovables y  en segundo, nosotros somos grandes consumidores de energía, por lo tanto, una opción era salir a comprar a otros proyectos o en CAMMESA, el mercado de compras conjuntas, o en el MATER (Mercado a Término de Energías Renovables), que está desregulado y es entre privados. En este contexto, decidimos hacer nuestro propio proyecto y acompañar el cambio abriendo una nueva unidad de negocios. Ya que somos consumidores, también nos convenía ser productores.

¿Cuál es la importancia de integrar la sustentabilidad en las inversiones?

Florencia: En el mundo, principalmente en los países más desarrollados, las empresas hablan del triple impacto, y las experiencias demuestran, especialmente en sus resultados económicos, que esas empresas son las que están creciendo, mientras que las que están quedando afuera son las que no contemplan en sus decisiones el impacto ambiental o en la comunidad donde operan.

Una vez que decidieron la inversión, ¿cuál fue el siguiente paso?

Francisco: Primero fue definir la tecnología, en este caso, solar. Como no éramos del sector energético, tenía que ser accesible para poner en marcha. Por mi parte había estudiado el tema de la energía fotovoltaica. Aunque no soy un especialista, nos rodeamos de gente que sí lo era y que ya había operado parques. Era muy importante para nosotros contar con un equipo que hubiera estado en el campo y hubiera conocido los problemas y desafíos. Fue fundamental al momento de elegir el equipo que nos acompañó.

El otro punto por analizar es la inversión. Un parque eólico requiere más tierra y más inversión inicial. Después genera más producción, pero primero empezamos siendo cautos, por eso nos volcamos hacia lo solar e hicimos que el proyecto fuera escalable: empezamos por 12 MW, ahora tenemos en construcción 8 MW y el año que viene incluiremos 10 MW más, logrando un total de 30 MW.

Una vez definida la tecnología, se evalúa la capacidad de transporte de los cables para conectarse a la red. Por ejemplo, en la región sur del país, las líneas troncales están siendo altamente exigidas por los parques eólicos. En cambio, en el norte, hay sol y hay más capacidad de transporte, ya que los proyectos son más chicos.

Este tipo de proyecto debe tener un gran impacto en la comunidad…

Franciso: Sí, actualmente empleamos un ingeniero, tres técnicos y personal de seguridad que son de la zona. El ingeniero que nos acompaña era de Chamical, y gracias al proyecto pudo volver a su pueblo y trabajar desde ahí.

También fue importante el vínculo con la comunidad, nos ofrecieron el acceso al agua si hacíamos la línea y la llevábamos a dos escuelas de la zona que no tenían. Por lo tanto, llevamos la línea de agua, que estaba a 12 km, y las escuelas lograron acceder a ella.

Ya cumplieron el porcentaje que pide la ley. ¿Cuál es su porcentaje actual de generación?

Florencia: Nuestros clientes son el Hipódromo de Palermo y todo el complejo del casino de Rosario. En el caso del hipódromo está en el 18 por ciento, en esta época que es de baja de producción, pero en verano puede llegar al 25. En caso del casino, se encuentra en el 38 por ciento y puede llegar a más de 40. La ley indica que para el 2025 se debe tener el 20 por ciento, pero nosotros ya lo conseguiremos a fin de año. Para 2020, cuando ya estén los 30 MW instalados, vamos a lograr que tanto el hipódromo como el casino sean ciento por ciento renovables, y después podremos ofrecer energía a otros clientes.

¿Cuáles son los planes a futuro?

Florencia: Ahora –además de en la generación de energía solar–, empezamos a trabajar en los subproductos adicionales. En esta línea, estamos trabajando para entrar en el mercado voluntario de bonos de carbono y avanzaremos en su emisión. En este mercado, se puede un emitir un bono de carbono y, en vez de venderlo en el mercado oficial, se lo ofrece a empresas que están interesadas en reducir su huella de carbono o buscan llegar a cero emisiones. Es decir, si emiten determinada cantidad de gases de efecto invernadero, comprando bonos tratan de equipararse en cero emisiones, pero son empresas que no están obligadas a hacerlo. Salen a buscar estos bonos por una decisión estratégica y voluntaria. Paralelamente, comenzamos el proceso para certificar como empresa B. Ya modificamos el estatuto social asumiendo el compromiso y esperamos continuar en ese camino cuando avancemos en la facturación.