Florencia Segal, Responsable de Desarrollo Institucional en Fundación Empujar, habla del trabajo que realizan junto a 1600 voluntarios profesionales por año y más de 500 empresas aliadas que participan de diferentes maneras con el objetivo de ayudar a los jóvenes en su inserción laboral.
Solo tres de cada cien jóvenes que viven en barrios vulnerables de nuestro país acceden a un empleo de calidad, advierte un informe del observatorio de la UCA. Esto demuestra que el acceso al trabajo sigue siendo uno de los mayores desafíos para los jóvenes, quienes se enfrentan a varias barreras estructurales como la falta de formación, redes de contacto y experiencias previas.
En este contexto, la Fundación Empujar abordó este desafío a través de una amplia red de empresas y personas que trabajan de manera articulada para lograr el ingreso de jóvenes de entornos vulnerables a puestos de trabajo formal.
“Empujar nace a través de la iniciativa de un grupo de empresarios y empresarias pymes, nucleados en la organización Vistage”, empieza explicando Florencia Segal, Responsable de Desarrollo Institucional en Fundación Empujar, y añade que surgió con dos focos específicos: “El primero está vinculado con la vocación de los empresarios de poder generar un impacto económico positivo en las localidades donde operan sus empresas. El segundo nace a raíz de una demanda concreta vinculada a las dificultades que tienen las empresas de conectar con el talento junior para cubrir los puestos de primer empleo”. En este contexto, afirman que existe una carencia en el universo de habilidades blandas y socioemocionales. Por lo tanto, Fundación Empujar nace para dar respuesta a esos dos procesos con el objetivo de generar fuentes de primer empleo para jóvenes que viven en contextos de vulnerabilidad socioeconómica.
¿Cómo es el equipo de trabajo de Fundación Empujar? ¿Cómo es el acompañamiento a los jóvenes?
Somos una organización integrada por 26 colaboradores. Todos los procesos internos están en manos de Empujar, es decir, no tercerizamos el proceso de trabajo con los jóvenes. En esta línea, contamos con áreas de Desarrollo Institucional, de Gestión de Donantes, de Programas y de Intermediación Laboral. Todo el recorrido que los jóvenes hacen desde el momento en que los seleccionamos hasta que encuentran un trabajo en una empresa está íntegramente cubierto por nuestro personal.
Dentro del área de Programas (enfocada en la parte formativa de los jóvenes que ingresan a la organización) hay coordinadores que van presencialmente a cada una de las sedes y las localidades donde estamos. También tenemos un equipo directamente focalizado en conectar a los jóvenes con las oportunidades de contratación que nos acercan las empresas de nuestra red. El seguimiento permanente nos asegura que los resultados en empleabilidad sean efectivos.
Cabe destacar que de la totalidad de jóvenes que pasan por Empujar y realizan los programas, el 70 por ciento logra conseguir su primer trabajo.
Dentro de sus programas, ¿qué capacitaciones ofrecen? ¿Cómo dan respuesta a las necesidades de las empresas?
Siempre intentamos amoldar la propuesta formativa que hacemos a lo que demanda hoy el mercado de trabajo. Apuntamos a que salgan con un empleo y no solo con la formación. Para eso, debemos aggiornar nuestra propuesta formativa a lo que necesitan las empresas. En este sentido, una de las principales demandas está vinculada a las habilidades blandas y socioemocionales: el poder presentarse en una reunión, expresar ideas y trabajar en equipo. Todo ese universo de habilidades es relevante para los empresarios y los primeros empleos. Como respuesta a esto, nació el programa Tu Empleo, donde formamos a los jóvenes en habilidades blandas. Una vez que terminan los cinco meses de formación, pasan a la etapa de intermediación laboral donde los conectamos con oportunidades de contratación que nos acercan las empresas aliadas.
Por otro lado, tenemos otros programas que surgieron a medida que el mercado de trabajo fue mutando, como, por ejemplo, el programa IT. Este está orientado al universo tech y lo llevamos adelante en conjunto con la CESSI (Cámara de la Industria Argentina del Software), que nuclea a todas las empresas del sector IT.
Además, están los programas de Oficios y el de Emprendimientos para aquellos jóvenes que se quieren incorporar al mercado laboral de manera autónoma.
Con respecto a los voluntarios, ¿cómo es su rol y participación?
En este punto concibo a la Fundación Empujar como una tríada, porque somos el resultado de un proceso articulado entre los jóvenes, las empresas y nuestro tercer componente –que también es el corazón de nuestra organización–, que son los voluntarios profesionales que aportan al proceso formativo de los jóvenes con los que trabajamos.
Empujar tiene una red de aproximadamente 1600 voluntarios profesionales por año. Pueden ser colaboradores de empresas o personas que individualmente se enteran por las redes y se suman a colaborar. Cuando una empresa se suma a voluntariar, nosotros nos ocupamos de la gestión de todo, el voluntario solo aporta su expertise profesional.
Asimismo, los voluntarios cumplen un rol fundamental para los jóvenes que no tuvieron ejemplos o modelos cercanos de personas que hayan estado incluidas en el entorno laboral formal. Acompañan y marcan el camino para conseguir un primer empleo. Por ejemplo, hay profesionales de recursos humanos que colaboran con simulacros de entrevistas para que puedan estar preparados para las primeras entrevistas. Otros se suman brindando clases específicas sobre alguna temática o algunas empresas abren sus puertas y les muestran las áreas de trabajo, como una orientación vocacional.
Además, las 1600 personas que colaboran y forman parte de este proceso de formación de los jóvenes generan un gran capital social. Como resultado, cuando una empresa suma a un joven egresado de la fundación, sus equipos terminan siendo más diversos, más motivados y más creativos.
¿También cuentan con el aporte de donantes individuales?
Tenemos una red de más de 150 donantes individuales que también son el corazón de lo que hacemos, porque ellos nos permiten que los programas que acercamos a los jóvenes sean gratuitos.

¿Cuál es la importancia del trabajo articulado? ¿Con cuántas empresas colaboran?
Hoy tenemos una red de más de 500 empresas aliadas que participan de la organización. Ya sea siendo empleadoras, participando de la organización a través de voluntariado corporativo o también como donantes para poder seguir brindando estos programas gratuitos.
Empujar empezó impulsado a través de Vistage, que ya tenía una red de más de 2000 empresarios. Eso nos permitió hacer crecer el modelo con velocidad.
Asimismo, tenemos presencia en municipios que cuentan con parques industriales. En esta línea, a medida que las empresas fueron contratando jóvenes y tuvieron buenos resultados, también se fue difundiendo el trabajo de la fundación entre empresas que están en la misma zona.
A nivel general, nuestro partner Vistage fue clave en la primera etapa. Luego, nosotros nos empezamos a posicionar como organización que trabaja el empleo joven. Y los buenos resultados nos fueron llevando a que más puertas se abran.
Por otro lado, las empresas colaboran con las ofertas laborales. Contamos con un portal de empleos propio, y en él recibimos las vacantes que tienen las empresas. Ellas asimismo pueden acceder a todos los perfiles de jóvenes que han egresado de la fundación y que cumplen con los requisitos que buscan tomando de base la localidad.
¿Qué le dirías a una empresa que no conoce Empujar?
En principio, además de ser una organización que busca contribuir a la problemática del desempleo juvenil, también queremos generar un cambio de mirada en relación con el rol del empresario en la sociedad actual. Queremos construir puentes entre los jóvenes y su primer empleo, y entre el empresariado y la sociedad argentina. En ese sentido, Empujar es una gran puerta que genera un impacto muy concreto, que es la autonomía económica a una familia. Los participantes son jóvenes que ni ellos ni sus familias tuvieron experiencias en el entorno laboral formal. Entonces, cuando un joven encuentra un trabajo formal, no solamente transforma su vida, sino también la vida de toda su familia.
Así, Fundación Empujar mezcla el impacto social con revalorizar la figura del empresario, y todo esto anclado en un concepto de darle fuerza a lo local. En esta línea, además de trabajar con empresas grandes, notamos que hay un valor muy fuerte en el empresariado pyme, y es el que termina haciendo la diferencia para nosotros. Por lo tanto, el entramado del desarrollo local es también algo que nos distingue.
Por último, observamos un efecto multiplicador: cuando uno de esos jóvenes accede, la persona de al lado siente que también puede, convirtiéndose en un motor de crecimiento. Con respecto al impacto, ya son más de 7000 los jóvenes que egresaron y el 70 por ciento de los jóvenes consiguen un primer trabajo.
¿Cuál es la situación de los jóvenes con respecto al primer empleo? ¿Qué desafíos enfrentan?
Hay una brecha entre el acceso a talento joven para perfiles junior y el acercamiento efectivo de los jóvenes a esas puertas. Esta se agudiza cuando son entornos vulnerables. Lo que nosotros intentamos hacer es que los jóvenes que les tocan la puerta a esas empresas sean jóvenes formados con las habilidades que las empresas demandan.
La articulación que Empujar propone con el ADN empresarial está vinculada con el poder armar una propuesta programática acorde a lo que las empresas buscan e impulsar a las empresas a que sean contratantes, brindándoles un acompañamiento adicional, que es ciento por ciento gratuito, durante seis meses para los jóvenes que ingresan. Este acompañamiento nos permite poder finalizar el proceso de la mejor manera.
¿Cuáles son los objetivos y desafíos para este año?
Arrancamos con una sede de 20 jóvenes hace 13 años. Nuestro próximo desafío está vinculado con generar impacto trascendiendo los jóvenes que hoy forman parte de la organización. Apuntamos a dar una respuesta más sistémica a la problemática del desempleo juvenil y lo queremos hacer porque tenemos el know-how en todo lo vinculado con la inserción de jóvenes en situación de vulnerabilidad. En este sentido, estamos pensando junto a algunos partners estrategias de crecimiento para dar respuesta a esta problemática. Estamos diseñando iniciativas que lanzaremos en los próximos meses, con el objetivo de poder llegar a la mayor cantidad de jóvenes de nuestro país. Es el desafío de la organización hoy: un crecimiento basado en el cambio sistémico, que también está en diálogo con lo que las empresas piden hoy. Actualmente la responsabilidad social empresarial no tiene tanto que resolver un problema a una familia o a una comunidad específica, sino que debe dar respuestas que puedan maximizar también el impacto. Entonces, estamos en ese sendero.
Por otro lado, tenemos una presencia muy fuerte en Buenos Aires, tanto en la ciudad de Buenos Aires como en varios municipios de la provincia que tienen un entramado industrial fuerte, porque más allá de la formación nos interesa que los jóvenes que seleccionamos vengan de una localidad, se formen allí y consigan un empleo en esa zona.
Para que esa red funcione necesitamos empresas de esas áreas y parques industriales. En este contexto estamos en ciudades como La Plata, La Matanza, San Martín, Pilar… En otras partes del país, estamos operando en otras provincias como San Juan, Mendoza, Santa Fe, y este segundo ciclo vamos a estar también en la provincia de Neuquén. Nuestro próximo objetivo es poder consolidar un Empujar Córdoba.
Por último, desde tu rol, ¿qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
Siempre tuve muy en claro que mi corazón estaba en el tercer sector, porque me parece que hay mucho por hacer en la Argentina. En esta línea, lo que más me gusta del rol hoy tiene que ver con esta posibilidad de articular y de construir puentes en un país en donde a veces esos puentes son difíciles de llevar adelante.
Entonces, tengo la certeza de que, para resolver el problema del desempleo juvenil, que es muy complejo, se necesita dialogar con el Estado, con las empresas y con todas las organizaciones de la sociedad civil. Desde Empujar, lo más lindo que me toca realizar es poder construir proyectos donde no solamente seamos nosotros quienes construyen ese diálogo con empresas y con gobiernos, sino donde también incentivamos que conversen las empresas con los gobiernos. Los resultados positivos se observan cuando el gobierno arma alguna propuesta en territorio en conjunto con nosotros y esa propuesta está en diálogo con lo que las empresas del territorio piden. En estos casos, los números de empleo suben.
Además de generar articulación entre todos los sectores que hoy son protagonistas de esta problemática en nuestro país, también es derribar prejuicios y achicar las diferencias para construir conjuntamente respuestas que terminan demostrando resultados positivos.








