Santander lleva adelante una serie de iniciativas y medidas de inclusión financiera como parte de su estrategia de Banca Responsable/ESG, medidas directamente alineadas con el compromiso adquirido por la entidad de contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijados por Naciones Unidas.

En este sentido, Santander se fijó en 2019 el objetivo de empoderar financieramente a 10 millones de personas para 2025 y sus previsiones y evolución apuntan a que este objetivo será ampliamente superado. En 2021, la compañía empoderó a dos millones y medio de personas.

En solo en tres años, la entidad benefició a 7,4 millones de personas a través de sus políticas e iniciativas de acceso, financiación y educación financiera, en los distintos países en los que opera, lo que supone el logro del 74% de la meta fijada para 2025.

Según coinciden los expertos, tanto la digitalización como la educación financiera están en el centro de las estrategias para favorecer la inclusión financiera, que contribuye de manera directa a siete de los 17 ODS de Naciones Unidas para 2030.

Así se ha puesto también de manifiesto en la última reunión de la Alianza Global para la Inclusión Financiera del G20 (GPFI) en la que expertos académicos e institucionales han aclarado la necesidad de aprovechar la digitalización para dar un salto en términos de inclusión financiera, el impacto de las finanzas digitales y el papel de la educación financiera y la protección del consumidor para superar las barreras del conocimiento.

En Latinoamérica, el objetivo principal de Santander es garantizar el acceso al sistema financiero a través de proyectos como Superdigital, que permite a las personas escasamente bancarizadas de países como Argentina, Brasil, México o Chile hacer depósitos en efectivo, reintegros y pagos sin necesidad de tener una cuenta bancaria.

También impulsar el programa Santander Microfinanzas, especialmente dirigido a micro emprendedores para que puedan hacer prosperar sus pequeños negocios, a sus familias y las comunidades en las que se desarrollan. Cabe destacar que, en 2021, de un millón de micro emprendedores apoyados, el 72% eran mujeres.

En mercados maduros como España, Reino Unido o Estados Unidos, Santander busca garantizar que nadie se vea obligado a abandonar el sistema financiero o sufra dificultades para acceder a él, al efectivo o al crédito, centrándose en los colectivos escasamente bancarizados, que atraviesan dificultades financieras, que se encuentran en zonas desatendidas por proveedores de servicios bancarios o que sufren la brecha digital o disponen de conocimientos financieros limitados.

Ejemplos de estas iniciativas y de los acuerdos alcanzados con otras instituciones son el servicio Correos Cash en España, el plan de Comunidades Inclusivas de Santander US para facilitar ayuda financiera a comunidades en dificultades, o los numerosos programas y acciones de educación financiera -79 en 2021-, que la entidad desarrolla a través de empleados voluntarios, como Finanzas para Mortales o Educación Financiera para Mayores en España, los podcast Santas Finanzas  (Argentina) y Tempo é Dinheiro (Portugal) sobre conceptos financieros,  o las iniciativas de educación financiera que ofrece Tuiio en México.

Solo en 2021, Santander facilitó el empoderamiento de 860.000 personas a través de iniciativas de acceso, más de 1.100.000 personas a través de financiación a medida para particulares y pymes con dificultades para obtener crédito o en una situación financiera vulnerable y ayudó a 1.290.000 a mejorar sus conocimientos financieros básicos, profundizar sobre la seguridad de sus finanzas y aprender sobre finanzas digitales.