Bajo el lema “La Nueva Inversión Social: multiactoral, integral y colaborativa”, el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE) realizó su XIV Jornada Anual. Contó con la presencia de autoridades del sector público y privado.

Durante el evento, que tuvo lugar en el Auditorio YPF, representantes de empresas, fundaciones empresarias, organizaciones de la sociedad civil, especialistas en el tema del país y el exterior, y funcionarios de gobierno debatieron acerca de los nuevos desafíos, ante un mundo que presenta cambios cada vez más rápidos con problemáticas complejas que necesitan de respuestas de trabajo en conjunto entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil”.

El presidente del GDFE, Ludovico Videla, al inaugurar el encuentro resaltó: “Estamos cumpliendo casi 21 años como organización y nuestra madurez como entidad nos obliga a repensarnos permanentemente y sobre todo ante un cambio de contexto como el que estamos asistiendo. Es por eso que proponemos una reflexión en nuestro rol como inversores sociales para pensarnos como un actor más en el ecosistema de la gestión del bien público en nuestro país, trabajando junto a otros en agendas compartidas, multiactorales, integrales y colaborativas como lo señala el lema de este evento”.

En este contexto Videla destacó que “la inversión social privada maduró en forma exponencial. Ya no se trata solo de movilizar recursos sino que la consigna es generar círculos virtuosos para lograr soluciones concretas y de impacto social”.

De la primer parte de la jornada también participó la Vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, quien puso el foco en la problemática de los argentinos “a trabajar desde lo colectivo. Hay mucho éxito desde lo individual pero hay poco trabajo en lo colectivo. Lo colectivo transforma, lo individual no necesariamente”.

Michetti también destacó “la fuerza de las ONG y la sociedad civil para poder fortalecer todo lo que se hace desde el Estado”. Y dijo que el mayor desafío hoy está en ayudar al “tercio de los argentinos en situación de pobreza, que se presenta de una forma estructural y compleja. Para actuar en esta problemática será muy importante todo el trabajo en conjunto entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en las zonas más vulnerables”.

Por videoconferencia, en tanto, Marta García, directora del Social Finance, contó como desde el Reino Unido se lleva adelante una experiencia innovadora y exitosa que busca resolver problemas sociales arraigados, con el trabajo conjunto entre el Estado, el sector privado y civil.

Para bajar la tasa de reincidencia criminal, el Estado inglés ha suscripto una suerte de “contrato” con inversores sociales privados, quienes a su vez buscaron y financiaron a las mejores ONG que consideraron para dar solución al tema. Al tener éxito el plan, el Ministerio de Justicia por este acuerdo paga a los inversores privados por los resultados sociales.

A su turno, Guillermo Scallan, Director de Innovación Social de la Fundación Avina, planteó la necesidad de trabajar más en lo que considera un “nuevo modelo de construcción de innovación social” para generar un mayor impacto en la búsqueda de soluciones a los grandes problemas sociales. “Es central que la innovación tecnológica esté más abocada a la innovación social. Con innovación social, de tecnología y de negocios se pueden acelerar los cambios”.

Luego, en el panel de reflexión que llevo como título “Ni privado ni público: abordajes colectivos a problemáticas comunes”, se abrió la charla sobre la nueva agenda que impone hoy la sociedad a los representantes del tercer sector, que incluye temáticas complejas y no siempre tomadas por las empresas en sus políticas de inversión social, como tráfico de personas, drogadicción, corrupción, entre otros.

Verónica Zampa, especialista en Comunicaciones Corporativas y Responsabilidad Social indicó que hoy estamos “ante una agenda compleja, en la que muchas veces hay falta de conocimiento y no se advierte cómo estas temáticas terminan impactando incluso en el propio negocio a largo plazo. Por eso será fundamental trabajar más desde el diálogo y lo multisectorial”.

El Presidente del Grupo Los Grobo, Gustavo Grobocopatel, en tanto, señaló “que los temas calientes de mañana ya aparecen hoy”. Y que desde el sector civil el gran desafío es “ayudar a hacer un Estado de este tiempo, un Estado facilitador que genere bienes públicos”.

Matías Bendersky, jefe de la Unidad de Alianzas Estratégicas y Movilización de Recursos del Banco Interamericano de Desarrollo, por su parte señaló que desde su oficina se busca generar más “innovación y valor agregado a la tarea de generar alianzas con empresas en un trabajo multisectorial que permita llegar con soluciones y ayuda en forma más rápida a quien lo necesita”, dando como ejemplo el trabajo realizado con Coca Cola para ayudar a las víctimas del terremoto de Haití. “Pudimos capacitar a los productores de mangos de Haití a partir del dinero que recaudó la empresa donando parte de su recaudación en su línea de jugos”.

Y Silvia Torres Carbonell, Subsecretaria de Economía Creativa y Comercio Exterior, Desarrollo Científico y Emprendedor de la Ciudad de Buenos Aires, afirmó que el camino es ir hacia “modelos colaborativos como se ve hoy en las redes sociales. No importa quien está del otro lado, sino la interacción con esta persona”.

Ante este contexto, Torres Carbonell resaltó que lo central desde el Estado “es generar espacios de encuentro, ayudando a generar confianza entre pares e intervenir cuando es necesario. Los círculos de confianza determinan el grado de sociedad que tenemos”.

Por último Miguel Santos, Investigador Senior en el Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, contó su experiencia junto a gente de la fundación Los Grobo por pedido del BID en el estado más pobre de México, Chiapas. “No se trata solo de dar soluciones técnicas sino luego dar solución a los problemas adaptativos”.

Este trabajo multidisciplinario busca conocer las problemáticas de la gente, observando las potencialidades y debilidades, y a partir de ahí trabajar en una lista de necesidades en el área. Una de las reflexiones sobre la experiencia es que “resulta mejor tener todos los inputs requeridos en un lugar que un poco de cada cosa en muchos lugares. Quizás por eso el crecimiento es desigual”.

El evento contó con el apoyo del BID, Banco Galicia, Fundaciones del Grupo Petersen, Fundación Irsa, Fundación Lúminis, Fundación Telefónica, Fundación Williams, Fundación YPF; la colaboración de Fundación Arcor, Fundación Avina,  Fundación Los Grobo y Fundación Victoria Jean Navajas; y como media partners Fundación La Nación y Fundación Noble.