La empresa alemana  y la aeronáutica firmaron un acuerdo de colaboración para avanzar hacia la electrificación de la aviación, que busca demostrar la viabilidad técnica de diversos sistemas de propulsión híbridos eléctricos al 2020.

En el marco de este acuerdo, las empresas planean desarrollar sistemas de propulsión con potencias de hasta 10 y más megawatts, por ejemplo, para aeronaves de menos de 100 plazas, helicópteros o UAV (vehículos aéreos no tripulados), para viajes clásicos de corta y media distancia.

Ambas empresas ya han presentado una aeronave hibrida en 2011, y desde entonces Siemens ha desarrollado un motor eléctrico para aeronaves que entrega cinco veces mas potencia manteniendo el mismo peso.

Los sistemas de propulsión eléctrica-híbrida pueden reducir de forma drástica el consumo de combustible de una aeronave y reducir los niveles de ruido. Europa busca una reducción del 75% en emisiones de CO2 para 2050, en comparación con los valores del año 2000. Estos objetivos tan ambiciosos no se pueden lograr con las tecnologías convencionales.