“Tenemos un ADN de ayudar, muy colaborativo”, Diego Guaita, CEO del Grupo San Cristóbal

Diego Guaita, CEO del Grupo San Cristóbal, dirige el tercer grupo asegurador argentino, con presencia en tres países y una cartera de más de un millón de clientes.

Apenas empezaba marzo de 2025 cuando Bahía Blanca debió enfrentar un temporal que dejó 300 milímetros de lluvia en dos días. La urgencia le representó al Grupo San Cristóbal un desafío muy importante en materia de asistencia y contención. Recibió 1146 denuncias de siniestros de automotor y hubo 349 casos de daños en hogares que fueron gestionados con pagos por 493 millones de pesos. El 90 por ciento de ellos fueron periciados en tiempo récord.

A través de las marcas San Cristóbal Seguros, Asociart ART, iúnigo y San Cristóbal Retiro, entre otras, el Grupo brinda soluciones de seguros y servicios financieros para individuos, empresas y agro.

En 2025, el 71 por ciento de los fondos de su cartera se invirtió en compañías que informan su huella de carbono, logró una reducción del 18 por ciento en la exposición a energía fósil y destinó más de 21.408 millones de pesos a instrumentos con criterios de sostenibilidad. Además, su programa de voluntariado corporativo Hacedores por la Comunidad lanzado en 2018 fue reconocido el año pasado por la Universidad Nacional de Rosario por su proyecto de mejora integral para la Casa del Niño en esa ciudad.

PRESENTE conversó con Diego Guaita, CEO del Grupo, acerca de estas y otras iniciativas que buscan generar un impacto social, y explicó por qué considera que ser sustentable es un buen negocio.

¿Cómo fue tu carrera hasta llegar a liderar el Grupo San Cristóbal?

Soy actuario de profesión. Estudié siempre en escuela pública, primaria y secundaria, y en la Universidad de Buenos Aires, muy agradecido con ella. Antes de trabajar como actuario, me desempeñé como camionero en una empresa de transporte e hice trabajos de cadetería, lo cual me permitió tener un manejo de equipos en distintos ámbitos. En el 96 me recibí y empecé a trabajar cuando en la Argentina empezaban las AFJP, las compañías de retiro. Me desenvolví primero en un grupo asegurador, Consolidar. Luego me fui a trabajar en consultoría a Watson Wyatt, donde asesoraba a compañías de seguro en Latinoamérica. Ahí conocí al Grupo San Cristóbal, porque yo era su actuario externo. En 2013 me fui a vivir a Chile con mi familia durante cinco años, una excelente experiencia porque te abre muchísimo la cabeza, tanto a nivel personal como profesional. Y en 2019 se jubilaba el CEO del Grupo San Cristóbal y me ofrecieron continuar, así que asumí como CEO, regresando con la familia a la Argentina.

¿Cómo se conforma el equipo?

Mi equipo de trabajo se compone, primero, de estupendas personas y profesionales. Yo quiero que la empresa sea muy humana y muy tecnológica. Para lograr ese objetivo, busco personas altamente profesionales, obviamente, pero también que tengan un costado muy humano y que sean muy buenas personas. El equipo hoy está conformado por Leonardo López, de Finanzas; Laura Valeiro, quien tiene Personas y Bienestar a cargo; la actuaria Lidia Leonardi; Matías Berasategui, de Riesgo y Presupuesto; Cristian Bluzón, de Marketing y quien lleva también la venta de grandes brokers; Diego Schneider, que es el Gerente Comercial; Nicolás Ercole, Gerente de Operaciones; Federico Rela en Tecnología; y María Noel Broglia en Auditoría.

“Los que trabajamos en seguros tenemos la suerte de contar con un lindo propósito, que es estar cuando las personas o empresas más nos necesitan”

¿Cómo se desarrolla la estrategia de sustentabilidad del Grupo en todo el país?

Los que trabajamos en seguros tenemos la suerte de contar con un lindo propósito, que es estar cuando las personas o empresas más nos necesitan. Nuestra naturaleza es hacer que las personas sigan cuando algo malo pasa. Es decir: si te roban un auto, se te incendia la casa o sucede cualquier catástrofe como la inundación de Bahía Blanca, que el grupo asegurador estuvo ahí para que muchas familias siguieran adelante. Nos dedicamos a asesorar y proteger a las personas y empresas para que continúen si pasa algo. Eso ya a mí me da sentido de sustentabilidad: hacer las cosas muy bien desde dentro. Y después tenemos el programa de sustentabilidad, que es no solo hacer bien nuestra tarea y cumplir con nuestro propósito, sino también conectar con las comunidades en las que nos desarrollamos. Y lo hacemos con muchísima convicción. Hace mucho tiempo que digo la siguiente frase: “Es un buen negocio hacer sustentabilidad”. Cuando la empresa realmente se compromete, lográs atraer mejor talento a la organización, las personas trabajan con mayor convicción y traés mejores resultados. Una de las acciones que me gusta mucho es nuestro grupo Hacedores, en el que ayudamos a proyectos durante todo el año para agregar un granito de arena a distintas comunidades. Pueden ser por ejemplo escuelas o comedores. Les proveemos herramientas o las personas que se desenvuelven en el Grupo aportan horas de trabajo a la comunidad, al igual que algunos de los 10.000 productores asesores de seguros. Nosotros les damos la materia prima. Hay muchas personas que quieren ayudar, pero no tienen el tiempo o no saben cómo hacerlo. Con el programa Hacedores facilitamos ese trabajo. Estuvimos ayudando en la Casa del Niño de Rosario, garantizamos el acceso a agua segura en comunidades rurales aisladas, plantamos 750 árboles nativos en los bosques de Misiones e hicimos una plaza de juegos inclusiva. En Rosario fuimos a Villa Banana y realizamos distintas acciones ayudando con educación y con comida, y llevamos a un especialista en robótica para que los chicos se amiguen con la tecnología.

¿Participás personalmente en estas iniciativas?

Trato de participar. Me gusta muchísimo. Yo vivo cerca de Ezeiza y hay comedores a los que voy. No hago mucho marketing del tema, pero me gusta porque llena mucho el corazón.

¿Cómo surgió el proyecto que realizan en alianza con Fundación Inclúyeme y la Universidad Tecnológica Nacional, que consiste en dar treinta becas en Análisis de Datos con Power BI a jóvenes con discapacidad de Buenos Aires y Rosario?

Junto con la Fundación Inclúyeme estamos ayudando a todas las personas con discapacidad a conectarse con el trabajo. Yo sentía que muchas veces hablábamos de diversidad y estábamos muy conectados con las mujeres, pero que no teníamos un capítulo para las personas con discapacidad en la organización. Entonces nos pusimos a trabajar y encontramos esta organización que ayuda, ya sea con recursos, con computadoras o con becas, a que se inserten en el mercado laboral. A algunas de ellas nosotros las tomamos y otras quedan con herramientas para que se conecten con otras organizaciones. Eso a mí me genera mucho orgullo. Son personas, por ejemplo, que se dedican a temas de tecnología y pueden trabajar desde la casa tranquilamente o pueden venir a las oficinas, que están adaptadas para que puedan trasladarse y moverse con comodidad. Es un programa que está todos los años.

“Cuando la empresa realmente se compromete, lográs atraer mejor talento a la organización, las personas trabajan con mayor convicción y traés mejores resultados”

¿Qué medidas internas de sustentabilidad aplican?

Realizamos el reporte de sustentabilidad y tenemos un compromiso dentro de nuestros pilares. Pasamos casi la mitad de la flota de autos a híbridos y eso contribuye muchísimo a reducir la huella de carbono. También separamos la basura: todas las oficinas tienen los tres recipientes de reciclado y facilitamos que traigan los reciclables desde su casa, por ejemplo. Además de adherirnos al Pacto Global (de las Naciones Unidas) en 2018 y tener un plan con los 17 objetivos de desarrollo sostenible, buscamos hacer un poquito más. Por ejemplo, el fin de la pobreza es algo que fomentamos muchísimo, o el acceso al agua y la equidad de género. Esos son los objetivos que más buscamos y que trabajamos año tras año para poder llegar en 2030.

¿Qué acciones emprenden para garantizar la equidad de género?

Tenemos procedimientos internos para que realmente suceda el cambio. Trabajamos mucho en el bienestar de las personas. Nos tomamos el trabajo de revisar que seamos justos con las compensaciones en materia de hombres y mujeres. Fomentamos y damos herramientas para que puedan desarrollarse profesionalmente. En el mercado de seguros hay más preponderancia de hombres. Tenemos menos mujeres en las posiciones de rango alto, con lo cual empezamos a desarrollar programas para que puedan crecer y ascender. Si bien el porcentaje de mujeres gerentas fue mejorando, siempre hay que trabajarlo, ya sea con más horas en maternidad, capacitación o facilidades para trabajar. Hay un trato igual y lo toma todo mi equipo en primera persona. La verdad que para mí es tan natural que hablar hoy, en el 2026, de este tema es obsoleto. Ya está embebido en la organización.

¿Qué es y cómo nació el Premio San Cristóbal?

Nos dimos cuenta de que hay muchas organizaciones que hacen las cosas muy bien en materia de sustentabilidad para generar impacto social. Y con la finalidad de no “reinventar la rueda” y conectarnos, decidimos ayudarlas a que cumplan con su propósito. Con esa idea nació el Premio San Cristóbal al Impacto Social, que consiste en una ayuda económica, pero también en un reconocimiento y en darles visibilidad a las iniciativas que están haciendo muchas personas talentosas de la Argentina. Tuvimos más de 200 postulaciones, premiamos a tres organizaciones el año pasado y otorgamos 30 millones de pesos. Lo más difícil fue dejar afuera a muchísimas, porque eran trabajos geniales. Pusimos un jurado muy piola, externo, de cinco personas muy capaces. Esa fue la primera edición del Premio. Reunimos a unos 50 finalistas e hicimos un espacio de conversación en un lugar en la ciudad de Buenos Aires. Resultó muy lindo para hablar de cómo hacer más y mejores cosas para la sociedad. Este año, además, estableceremos una comunidad para darles visibilidad, que otras empresas y nuestro equipo de Hacedores también puedan colaborar.

Además de estas iniciativas, hicieron un pódcast. ¿Qué temas tocaron?

Sí, tenemos un pódcast de movilidad sustentable. Se llama Circulantes y ganó un premio de la Municipalidad de Rosario. Nos dimos cuenta de que en la Argentina no solamente tiene que circular mejor el automóvil, sino también el peatón, la bicicleta, etcétera. Entonces empezamos a desarrollar un pódcast que invitaba a distintos actores a conversar y a reflexionar sobre cómo nos movemos en la ciudad, y llegamos a algunas conclusiones para hacerla más segura. Tuvimos cinco temporadas con un capítulo por mes. Se puede escuchar en nuestro sitio y en Spotify.

A fines de 2025 representaste al sector como parte del grupo CM50 en la Segunda Cumbre Mundial de Desarrollo Social organizada por la Asamblea General de Naciones Unidas en Qatar. ¿Cómo fue esa experiencia?

Sí, nos invitaron. San Cristóbal es una compañía sin fines de lucro, es una mutual. Tenemos un ADN de ayudar, muy colaborativo. Naciones Unidas declaró el 2025 como el Año del Cooperativismo y el Mutualismo, y eligió algunas compañías que hacían las cosas bien o les llamaban la atención para ir a hablar en el evento sobre cómo el movimiento cooperativo y mutualista puede aportar soluciones globales a problemas globales. Así que fui a hablar, con bastante nerviosismo, de cómo los seguros y la parte financiera ayudan a las personas y las empresas. El Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, te dice que las empresas que más resiliencia tuvieron a las crisis globales fueron las cooperativas y mutuales, increíblemente, porque ofrecen productos más asequibles. Nosotros tenemos también compañías financieras. Al no buscar fines de lucro, también tenemos ciertas ventajas impositivas. Las personas acceden a mejores créditos y a condiciones más blandas. Y eso genera muchísimo impacto en las comunidades. Y estamos tratando, desde el CM50 –que es un grupo de 50 cooperativas y mutuales alrededor del mundo–, de trabajar activamente para que los gobiernos y las regulaciones permitan seguir desarrollándonos. Sabemos lo que hacemos, sabemos que lo hacemos muy bien en las comunidades en que operamos y queremos seguir expandiéndonos, muy profesionalmente. Podemos impactar muy bien sin buscar fines de lucro.

¿Cuáles son los objetivos que tienen para este año y el año que viene?

El objetivo es cumplir nuestro propósito asegurando a más personas y más comercios. Seguir creciendo. En una Argentina que nos plantea ciertas dificultades, nos estamos esforzando por pagar mucho más rápido. Estamos haciendo procedimientos más ágiles para que las personas tengan el dinero lo más rápido posible, como pasa en un evento como puede ser un incendio en una fábrica. Ahí nosotros hablamos con los reaseguradores, que son los seguros de los seguros, y gestionamos todo para que tengan rápidamente la plata para reconstruir la fábrica y que las personas vuelvan a trabajar. Como creo que lo hacemos muy bien y tenemos todos los indicadores y los clientes nos siguen eligiendo, queremos contar con más clientes. Nuestro objetivo es que muchas más personas en Argentina, Uruguay y Paraguay tengan los seguros de San Cristóbal. Estoy muy orgulloso de la empresa que somos. Tenemos un costadito que es ahorro, seguros de retiro, con el que estamos ayudando a las personas difundiendo mayor educación financiera. Las seguridades sociales de todo el mundo están colapsadas. La baja de la natalidad y el aumento de la longevidad hacen colapsar los programas de seguridad social, con lo cual soy un fanático de que la gente ahorre y se prepare para la jubilación. Obviamente, la situación aprieta, así que el mes a mes también es difícil. Por eso, desde el vector financiero que tiene San Cristóbal colaboramos y ofrecemos productos asequibles para que las personas ahorren u obtengan préstamos de la manera más accesible posible.

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