Era el año 2015 y una familia rescató a un pequeño felino de la vera de la ruta cercana a un bosque de los Yungas de Bolivia. Al principio creyeron que se trataba de un gato doméstico, pero luego de un año de convivencia notaron que maullaba de una forma diferente y conservaba los instintos de un depredador salvaje, por lo que necesitaba otro espacio y se contactaron con el santuario de vida silvestre Senda Verde.
“Un gato extraño” fue la primera descripción que recibió la bióloga y exploradora de National Geographic Paola Nogales-Ascarrunz en un llamado telefónico, y rápidamente acudió al santuario para estudiar al felino.
Una década después de aquel primer encuentro, los análisis genéticos han confirmado que no se trataba de un Leopardus tigrinus, como se pensaba inicialmente, sino de una especie distinta: Leopardus tilcayo, la primera nueva especie de felino descrita formalmente en más de un siglo.
El camino al descubrimiento
Al llegar al santuario, la investigadora notó que el animal tenía el hocico pequeño, orejas cortas y redondeadas, largos bigotes y un pelaje cubierto de manchas semejantes a las de un leopardo. Además, era demasiado pequeño para ser un gato doméstico. “Le hice un centenar de fotos”, recuerda la investigadora. “Me fascinó muchísimo”.
En aquel momento, sin embargo, la explicación parecía sencilla: el felino debía pertenecer a Leopardus tigrinus, una especie conocida en distintas regiones como tigrino, oncilla, tigrillo o gato tigre. Pero una observación realizada años después hizo que aquella identificación empezara a tambalearse.
En 2019, mientras preparaba un folleto sobre los felinos de Bolivia, Nogales-Ascarrunz comparó las fotografías del animal con imágenes de referencia procedentes de Brasil. Entonces reparó en una diferencia especialmente llamativa: las rosetas de aquel felino eran mucho más grandes.
Pero la respuesta no estaba únicamente en su aspecto. A medida que el equipo pudo desarrollar análisis genéticos más precisos, comenzó a estudiar el genoma del animal para situarlo con precisión dentro del árbol genealógico del género Leopardus.
El hallazgo también cambia la clasificación de los llamados “gatos tigre sudamericanos”. El estudio reconoce ahora al menos cinco especies dentro de este complejo: Leopardus tilcayo, Leopardus guttulus, Leopardus emiliae, Leopardus pardinoides y Leopardus tigrinus. Además, los investigadores proponen una nueva subespecie en Perú, Leopardus tigrinus antisuyo.
El descubrimiento obliga a revisar cómo se estudian y protegen estas poblaciones. Durante décadas, las similitudes físicas hicieron que distintos gatos tigre fueran considerados parte de una misma especie, pero los análisis genómicos están revelando diferencias que no siempre pueden apreciarse en una fotografía.
Por ahora, el único ejemplar identificado con certeza permanece en Senda Verde. Debido a la impronta humana adquirida durante su crianza y a los problemas derivados de su alimentación inicial, no ha podido regresar al medio natural. El equipo quiere ahora averiguar si existen más tilcayos en libertad mediante cámaras trampa y nuevas muestras genéticas.
Fuente: National Geographic.








