Se ponen en marcha las actividades para avanzar en un Sistema Integrado Vitivinícola (SIV) en La Rioja, a partir de un proyecto pensado, diseñado y presentado por La Cooperativa La Riojana, en carácter de entidad beneficiaria, y la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), a través de sus unidades ejecutoras de Investigación, Desarrollo e Innovación (IDI) y la de Pequeños Productores, que fue aprobado por el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación y por el que llegarán $13,3 millones en aportes no reembolsables para su ejecución.

El contexto COVID ha profundizado problemas logísticos tanto en el acceso a insumos como en la distribución de vinos en canales de venta tradicionales, lo que impacta en la sostenibilidad de la vitivinicultura local y en la preservación del entramado socio-productivo que la origina. Para dar respuesta a esta problemática y cumplir con los objetivos trazados en el Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI), COVIAR y la Cooperativa La Riojana, llevarán adelante el proyecto “Sistema Integrado Vitivinícola”, que es financiado por el Programa Soluciona del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación.

“Para la Cámara Riojana de Productores Agropecuarios (CARPA) es muy importante la implementación del proyecto SIV, principalmente por qué se va a desarrollar en una zona Vitícola que acarrea muchos problemas estructurales que hay que resolver y porque apunta al desarrollo de pequeños productores que pertenecen a un sistema cooperativo (LA RIOJANA) que engloba a una cadena productiva muy importante en nuestra provincia. El Desarrollo de nuevas tecnologías, la vinculación y formación de capital humano, y el bienestar de los pequeños productores son ejes principales de la vida institucional de CARPA, con lo cual estamos muy contentos de que este tipo de proyectos se ponga en marcha”, afirmó Mario González, presidente de CARPA y miembro del Directorio de COVIAR.

“Estamos convencidos que la diversidad y la territorialidad es lo que da fortaleza a la vitivinicultura argentina. Ese es el espíritu del vino, la diversidad. La modernidad viene de la mano de la rentabilidad social, necesitamos ser rentables pero también aportar a la sociedad y desde COVIAR lo tomamos como un fuerte mandato que luego llevamos a la práctica a través de una aceitada articulación con el sector privado, organismos técnicos / científicos y los gobiernos nacionales y provinciales”, destacó José Alberto Zuccardi, presidente de la COVIAR.

El objetivo general es desarrollar un Sistema Integrado Vitivinícola (SIV) entre la Bodega Villa Unión y viñedos de pequeños productores ubicados en las localidades de Guandacol y Villa Castelli en La Rioja. En ese marco, el proyecto establece estos objetivos específicos:

1-Aumentar la competitividad de la Bodega al lograr productos diferenciados en base a la calidad enológica, características físico-ambientales y puesta en valor en origen e integración social.

2-Generar un punto de venta directo donde el cliente acceda a los vinos y acceda en forma directa a los productores y, a su vez, conozca viñedos y paisajes del cual nacen.

3-Favorecer condiciones que incrementen el vínculo bodega-productores e ingresos de los productores.

4-Contribuir a la mejora de productividad en el uso de recursos en viñedo y calidad de la uva para su elaboración mediante la ampliación de la asistencia técnica de forma remota.

Para todo este plan de trabajo y objetivos presentados, los fondos aprobados por parte del Programa Soluciona del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación alcanzan los $13.300.000 destinados a activos fijos en un 78%, a capital de trabajo en un 11% y a capacitación el 11% restante.

En el área de alcance del proyecto la viticultura es la principal actividad productiva. Los destinatarios del proyecto son los 39 productores integrados a través del Centro de Desarrollo Vitícola de La Rioja y sus explotaciones ubicadas en las localidades de Guandacol y Villa Castelli con una cobertura de 126,4 hectáreas en términos de superficie. Y la Bodega de la Cooperativa La Riojana de Villa Unión que con sus 45.000 hectólitros de capacidad procesa la uva y en gran medida elaborado el vino en la zona de alcance del proyecto.

La ejecución del proyecto prevé cuatro etapas de desarrollo: Diagnóstico; Diseño del SIV; Puesta en Marcha y Adopción.

En la etapa de Diagnóstico se avanzará en la caracterización de factores físicos-ambientales del área a partir de la información existente y la adicional que se requiera relevar. También se incorporará equipamiento para viñedo y bodega.

Durante la etapa de Diseño se formularán algoritmos e interfaces que integren las redes de información conformadas. A su vez, se desarrollará de plataforma de Experiencia Vitivinícola Remota, se hará el prototipado del SIV y ajustes de programación que se requieran con recurso humano especializado de la provincia de La Rioja y la Asociación Ad Hoc de IDI COVIAR.

En la etapa de Puesta en Marcha se contempla el montaje de dispositivos electrónicos, redes de sensores para el uso de BigData e integración de datos existentes con los generados.

En tanto, la etapa de Adopción se aborda el proceso de incorporación del SIV por parte de sus destinatarios a partir de adecuaciones en instalaciones de fincas y bodega, capacitación a usuarios y acciones de marketing.

Entre los objetivos y metas previstas dentro del programa, el SIV permitirá contribuir a la caracterización físico-ambiental de la zona de alcance de proyecto; incorporar red de estaciones meteorológicas y sensores, dron y dispositivos móviles que generarán información sobre humedad de suelo y planta, temperatura, otros datos meteorológicos, así como grados brix y nivel de antocianos de la uva. También fortalecerá la asistencia técnica remota a productores a través del Centro de Desarrollo Vitícola de La Rioja y en bodega permitirá optimizar la recepción de uva identificada por viñedo, que luego de la determinación de polifenoles, seguirá el destino de la uva hasta su destino en barrica/tanque y luego fraccionamiento hasta la botella.

A nivel comercial, los productores de la zona podrán contar con una plataforma e-commerce en la que cada botella de vino, a partir de la trazabilidad alcanzada, identifique la finca de la que proviene la uva, así como las características físicas-ambientales de las localidades para su comunicación al cliente.