“Una parte de ser líder es entender que cuanto más escuchamos a la gente, más creativos podemos ser y trabajamos mejor”, Andrea Peña Niño, Country Sales Manager de United Airlines Argentina

Andrea Peña Niño, Country Sales Manager de United Airlines en la Argentina, construyó una carrera marcada por la empatía y el liderazgo colaborativo. Hoy impulsa el crecimiento femenino desde la industria aérea y desde Women Corporate Directors.

Hay trayectorias que se construyen con paciencia, con coraje y con una forma muy humana de entender el liderazgo. La de Andrea Peña Niño, Country Sales Manager de United Airlines en la Argentina, es una de esas historias que avanzan paso a paso, impulsadas por la curiosidad, la disciplina y una convicción profunda: liderar es escuchar, acompañar y abrir caminos.

United Airlines, una compañía que conecta personas y oportunidades en todo el mundo, encuentra en Andrea una representante que encarna ese espíritu. Su recorrido en la industria aérea –que comenzó desde roles iniciales y creció hasta posiciones estratégicas– refleja no solo su esfuerzo, sino también una manera distinta de ejercer la autoridad: cercana, empática y colaborativa.

Ese compromiso con el desarrollo de otras mujeres la llevó también a involucrarse en Women Corporate Directors (WCD), una organización global dedicada a impulsar la presencia femenina en directorios y espacios de decisión. Andrea hoy es Co-Chair del Capítulo Argentino, que trabaja para visibilizar talento, generar oportunidades y acompañar a quienes buscan llegar más lejos.

Su historia es la de una mujer que creció mirando cómo lideraban otros, imaginando cómo quería liderar ella, y que hoy abre puertas para que más mujeres puedan hacerlo. Esta entrevista invita a conocer ese recorrido y la mirada con la que Andrea piensa el liderazgo femenino en una industria que todavía tiene mucho por transformar.

Naciste en Bogotá, Colombia. Contanos cómo llegaste a la Argentina y cómo fue tu carrera profesional.

Así es, soy colombiana. Me vine a los 18 años por amor, porque me enamoré de un argentino, con el que me casé y tuve a mi hijo, que hoy tiene 25 años y del que estoy superorgullosa. Hace 29 años que estoy en el país y ya no me quiero ir. Estudié Turismo tres años en la Universidad del Salvador (USAL) y, luego de tener a mi hijo, hice una pasantía en Copa Airlines, donde trabajé seis años y pasé por distintas posiciones, para luego entrar en Continental Airlines, donde ingresé como Account Manager. Después nos fusionamos con United. En enero de 2020, antes de la pandemia, me nombraron Country Sales Manager. Fue un momento muy desafiante. Fue como haber hecho un máster, tuve que aprender un montón de cosas que en otro momento no hubiera aprendido. La Argentina fue uno de los países en que se vivió más duramente la pandemia, estuvimos cerrados al mundo. Cuando en Estados Unidos o Brasil se volaba casi libremente, nosotros teníamos todo cortado. Fue una crisis global de la industria aérea, así que fue un momento difícil que me ayudó a aprender y a moldear el liderazgo.

 

¿Qué otros elementos de tu vida y tu carrera te ayudaron a construir tu liderazgo?

Yo siempre, tanto en mi estudio como en mi carrera profesional, fui de ver cómo eran los líderes y pensaba cómo me gustaría ser si el día de mañana tenía una posición de liderazgo. Actúo siempre pensando en eso. Actúo de la manera en que quiero que actúen conmigo. Pasé de ser par a ser líder de mis compañeros de trabajo. Muchas veces eso no es fácil, pero la verdad es que cuando surgió la posición, muchos de ellos me apoyaron para que me postulara, y hoy siento un orgullo enorme de trabajar con mi equipo.

No me gusta tomar decisiones sola, me gusta la escucha activa, escuchar las opiniones de cada uno, para tomar decisiones en conjunto. Me parece que eso es parte de ser líder: entender que cuanto más escuchamos a la gente, más creativos podemos ser, trabajamos mejor, nos sentimos mejor. Siempre digo que quiero que tengan la confianza de que pueden acceder a mí, hablarme con libertad, sentirse seguros de que pueden decirme lo

que piensan y cómo se sienten.

¿Cómo es la estructura de empleados de United Airlines?

En la Argentina somos 180 personas y tenemos tres oficinas. En la de Vicente López están el Contact Center, Recursos Humanos y Finanzas. En la Argentina atendemos todo el tráfico de llamados en español del país, parte del flujo de llamados en español de los Estados Unidos, y también se atiende a toda Europa. Después, tenemos las oficinas en el aeropuerto, donde está la parte operativa de llegadas y salidas de los vuelos. Contamos con un equipo grande de mantenimiento que creció mucho en el último año y medio, que atiende también a aeronaves de otras empresas. Por último, está la oficina de Atención al Cliente, que tiene un supervisor y tres representantes de ventas directas. Mi equipo, el comercial, cuenta con cuatro Account Managers que dependen de mí, que mantienen las relaciones y el servicio para las agencias de viajes y nuestros clientes corporativos. Después, tenemos dos equipos que brindan servicio de soporte de ventas a los equipos de ventas de los Estados Unidos y que van a estar junto a nosotros en la oficina comercial que se inaugurará próximamente.

“Tenemos que creer en nosotras, valorarnos, creer que podemos. Empoderarnos y hacernos escuchar”

¿Qué iniciativas tiene la compañía para impulsar el liderazgo femenino?

United Airlines enfoca su estrategia en el talento y las personas. Buscamos atraer talento, contratarlo, desarrollarlo y retenerlo. Las personas son lo más importante para nosotros, pero siempre vamos a contratar a quien tenga las mejores capacidades para la posición que se está buscando. Lo que sí puedo resaltar es que en la Argentina la mayoría de los gerentes somos mujeres: la gerenta de Aeropuerto, la de Contact Center, la de Finanzas, las de los departamentos de Ventas, la gerenta de Sales Strategy y estoy yo como Country Sales Manager y Representante Legal de la empresa en Argentina. Esto tiene que ver con el talento y con que todas cumplimos con lo que United necesita para dichos roles.

¿Cómo empezó tu participación en Women Corporate Directors (WCD)?

Yo conocí el Capítulo Argentina en 2021, donde tuve contacto con Gabriela Terminielli, una de las fundadoras y ex Co-Chair. WCD es una organización global, que surgió en los Estados Unidos en 2001 y está presente en 39 países, 70 capítulos alrededor del mundo. El Capítulo Argentina, uno de los más importantes, fue creado en 2017 por Gabriela

Terminielli y Tamara Vinitzky, que venía de KPMG. En 2022, me sumé como miembro. Conocí la organización y a algunas de las mujeres que están en ella a través también de AmCham Argentina, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en el país, porque estoy en el board de directores de la camara. Yo tenía mi primer evento grande como Country Sales Manager, que era el 30° aniversario de United Airlines en la Argentina. Hicimos un evento en el Palacio Bosch, para el que venían varios de nuestros líderes de casa matriz, inclusive nuestra SVP de Ventas Globales, Doreen Burse. La casa matriz de la compañía está en Chicago, pero nuestra ruta desde Argentina es Buenos Aires-Houston. Por la naturaleza de nuestra ruta a la ciudad de Houston (que es la cuarta ciudad más grande de los Estados Unidos y es la capital de la energia), muchos de nuestros clientes corporativos vienen del sector de la energía oil & gas, y la mayoría son hombres. Entonces, como venía nuestra SVP, yo quería más mujeres en el evento. Contacté a Gaby y le pedí que me pusiera en contacto con mujeres de WCD, que fueran de empresas americanas y que pudieran ser potenciales clientas nuestras, y así fue. Yo hablaba después del embajador y estaba muy nerviosa. Y varias de las invitadas de esta organización, que no me conocían, me dieron su apoyo. Entonces dije “¡Guau, esta es una organización a la que tengo que pertenecer!”. Ahí fue que entré como miembro.

En los Estados Unidos solo se aceptan directoras de board. En la Argentina, como el número de directoras es bajo, se amplió a CEO de compañías, presidentas, country managers y directoras ejecutivas. Con mi posición como Gerenta Comercial y Representante Legal, pude entrar como miembro. En febrero de 2024 fui nombrada Co-Chair, en reemplazo de Gabriela Terminielli, y soy Co-Chair de WCD Capítulo Argentina junto a Andrea Pastrana, de KPMG.

¿En qué consiste el trabajo de la organización?

WCD busca aumentar la representatividad de las mujeres en directorios, promover el liderazgo femenino. Para eso, visibilizamos a las mujeres miembros, las conectamos con oportunidades en boards. Hacemos eventos mensuales, donde se brinda contenido exclusivo técnico respecto a las posiciones y contenido soft. Son exclusivos para las miembros, pero posteriormente se visibilizan en nuestras redes. También conectamos con medios de difusión y tenemos contactos con head hunters locales y globales, que a veces se acercan a la organización en busca de talento.

Hacemos dos eventos locales al año muy importantes. Uno es abierto para miembros y mujeres y hombres no miembros. El otro lo hacemos junto al diario La Nación, y es el reconocimiento a la mujer destacada en el ámbito empresarial. Queremos motivar a que haya cada vez más mujeres en posiciones de liderazgo y de board. Para esto, contamos las historias de cómo llegamos adonde estamos para que otras mujeres se animen y digan “Yo puedo”. Es importante dar a conocer las historias, porque hay mujeres muy talentosas. Es un trabajo de hormiga, porque falta mucho. Los números no han crecido. En 2024, la revista Mercado hizo un reporte anual y el porcentaje de mujeres en boards no llegaba al 18 por ciento. Falta un largo camino para recorrer, pero es importante mantenerlo y que se visibilice. Que esté en la agenda y mostrar historias, como hacen ustedes con este número de la revista.

¿Cuáles son tus objetivos a nivel profesional?

Yo me pongo metas chiquitas. Siempre supe que quería seguir creciendo. Empecé como pasante en la recepción de Copa Airlines y siempre buscaba cosas extra. Mi función en Copa era atender el teléfono y abrir la puerta, y yo siempre pedía ayuda a mis compañeros, con ganas de aprender y con pequeñas metas: quería trabajar en Reservas y logré entrar como agente, después ascendí a Asistente de Gerencia, luego a Inside Sales, que era el apoyo operativo de los account managers, después accedí a ser Account Manager en Continental y más tarde en United. Hoy espero seguir dando lo mejor para mi equipo. Cuando yo me imaginaba siendo líder, quería un equipo que disfrutara de venir a la oficina, que estuviera motivado y disfrutara trabajar conmigo. Ese es un objetivo superimportante. Uno no se da cuenta de que cuando la gente no se siente cómoda con un jefe, es frustrante ir a trabajar. Yo quiero que se sientan felices de trabajar para la empresa y de trabajar conmigo, no para mí. Siento que somos un equipo, que estamos a la par, no me creo más que ninguno de los que estamos en la empresa. Me gusta saludar a cada uno de los que pasan al lado mío, que sientan que pueden venir a hablarme, aunque no reporten a mí, que tengan esa confianza.

¿Cómo actuás cuando ves que alguien no responde a lo que debería hacer en su tarea?

Hablo, escucho y trato de aplicar la empatía. Uno no sabe la situación por la que pasa la persona; entonces, hay que escuchar para saber qué pasa, si tiene un problema personal, laboral, de motivación. Escucha activa y empatía. Cuando uno entiende la problemática, ahí se puede ver cómo alivianar el trabajo, facilitarlo, mejorar la situación.

¿Qué iniciativas tiene United Airlines en la actualidad?

Quiero hablarte de una superimportante, motivadora e inspiradora: el Girls in Aviation Day. Este año va a ser la quinta vez que lo hacemos. Surgió en los Estados Unidos junto a Women in Aviation y se trajo a algunos países de Latinoamérica. Se invita a niñas de entre 13 y 15 años de una escuela carenciada para que vean cómo opera United en la Argentina. Las llevamos al aeropuerto, les mostramos el avión, la carga, el mantenimiento. Se sientan, van a la cabina del piloto, adonde duermen las azafatas. Después las invitamos a almorzar, y las mujeres que trabajamos allí les contamos nuestras experiencias profesionales, cómo llegamos allí. La idea es motivarlas e inspirarlas a que estudien carreras relacionadas con aviación. O también otras carreras que les permitan trabajar en la industria: si les gustan las redes sociales, pueden trabajar en un departamento de contenido de UA, o pueden ayudar a seleccionar el contenido que se muestra en cada uno de nuestros vuelos. Disfruto de ver las caras de las chicas y lo que me dicen: que es algo nuevísimo para ellas, muchas de ellas nunca se habían subido a un avión, ver que les da alegría y que esto las motiva a estudiar inglés o trabajar en una aerolínea.

“Contamos con una iniciativa llamada Girls in Aviation Day, destinada a chicas en edad escolar. La idea es motivarlas e inspirarlas a que estudien carreras relacionadas con aviación. O también otras carreras que les permitan trabajar en la industria”

A raíz de esto, me surge una pregunta: ¿qué lugar ocupa hoy el disfrute en tu trabajo y qué es lo que todavía te sigue emocionando de esta profesión?

La industria aérea es una industria hermosa, nadie se quiere ir. Al contrario: los que se fueron quieren volver. A mis veintipico era supertímida, me costaba hablar con gente que no conocía. Gracias a mi trabajo, descubrí mi lado extrovertido. Atendía llamados, atendía a corporaciones. Después, como ejecutiva de ventas, tenía que salir a vender, ahí empecé a escuchar. La gente muchas veces no escucha. En Copa trabajaba como agente de Customer Service y la gente llamaba para hacer reclamos, obviamente, enojada, y muchas veces me pasó que, al no retrucarle ni cortarle, me decía que no lo podía creer y me agradecía solo por escucharla.

En pandemia, me contactaban por redes contándome sus historias, que no podían volver o que querían ir a ver a familiares, y no había vuelos. Yo me anotaba cada uno de esos casos y, cuando nos aprobaban los vuelos, llamaba y les decía que les había conseguido lugar en vuelos especiales cerrados a la venta. Es el día de hoy que me escriben para agradecerme.

Una de las frases insignia de United es “Uniendo personas, conectando el mundo”. Es tal cual. Uno conecta y la gente lo aprecia y valora el servicio que le das. Eso es lo que yo transmito a mi equipo: conectar con el agente de viaje, con el cliente directo, con el corporativo, saber sus necesidades. El servicio va más allá de sentarse en el avión. Viajar es una experiencia y puede ser muy buena o muy mala. Cuando vos conectás y entendés las necesidades, es cuando brindás el mejor servicio.

Por último, ¿tenés algún otro mensaje para las mujeres que quieren progresar en sus trabajos?

Sí. Las mujeres tenemos una autoexigencia terrible en comparación con los hombres. Frente a un posteo de una posición importante, la mujer la analiza y, si no siente que cumple con el 100 por ciento de los requisitos, no se presenta, pero los hombres se presentan sin cumplir la totalidad de dichos requisitos. Tenemos que creer en nosotras, valorarnos, creer que podemos. Aunque no cumplamos con todos los requisitos, podemos presentarnos. El porcentaje de mujeres que egresa de carreras de grado es mayor que el de los hombres. El porcentaje de mujeres que hizo posgrados, también. No es falta de preparación, solo falta tomar envión y tener seguridad en que podemos. Empoderarnos y hacernos escuchar.

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