Daniela Finocchiaro es Responsable de Sustentabilidad de la Asociación de Hoteles de Turismo y coordinadora del programa Hoteles más Verdes, que ya suma 209 establecimientos certificados de Argentina, Uruguay y Paraguay.
Cada vez más hoteles buscan ser sustentables, pero ¿cómo se emprende este camino? De eso se ocupa la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT), que nuclea a 394 establecimientos de alta gama y fue reconocida con el Premio de Economía Circular 2025 por su trabajo en concientizar sobre el cambio climático, la gestión responsable de los recursos y el cuidado del ambiente.
Con casi veinte años de experiencia en la AHT, Daniela Finocchiaro habló con PRESENTE sobre el proceso de certificación sustentable de la gestión hotelera y la importancia del acompañamiento que realizan, dentro y fuera del país.
¿Cómo surge el programa Hoteles más Verdes?
Se empezó a gestar hace más de quince años. Nos pusimos en contacto con consultores de España, donde el tema está más avanzado, y haciendo un diagnóstico para saber en qué etapa estaban los socios de AHT en diferentes destinos del país vimos que se podía, primero, trabajar un manual de buenas prácticas para hoteles. Y después, que no había una certificación específica del sector para hotelería. No era un sector como otros que ya tenían el ejercicio de trabajar en las certificaciones. Tampoco era algo que buscaba el viajero ni era un atributo específico de decisión en ese momento, como tal vez lo empieza a ser ahora. Si bien estaba la herramienta IRAM Sectur (las normas que la Secretaría de Turismo había desarrollado), el sector no se encontraba todavía maduro. Y la Asociación pudo acompañar ese camino desde un lugar menos exigente, si se quiere, entendiendo que era algo que iba a empezar a estar en agenda. Con este entender, hicimos una convocatoria masiva para ver en qué etapa se encontraba el resto de los actores del turismo y así surgió este certamen, el Concurso de Hotelería Sustentable, y la marca Hoteles más Verdes. Hasta ese momento era el Programa de Sustentabilidad Hotelera de la AHT, que tenía foco en los socios. Con el concurso se hizo una convocatoria abierta a proveedores de la industria, hoteles no socios de la institución. Y en esa primera edición, que fue en 2012, se hizo el lanzamiento de la Certificación en Hotelería Sustentable.
El concurso después se amplió para incorporar a otros países de la región.
Sí, a raíz de la interacción de la AHT con las cámaras regionales y colegas de los países de la región, para los diez años logramos que la AHRU (Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay) y la AIHPY (Asociación Industrial Hotelera del Paraguay) fueran participantes del concurso. Y el año pasado conseguimos que también se sume Hoteleros de Chile. Estamos supercontentos de que esto haya excedido los límites de la Argentina, y el hito más importante tiene que ver con las certificaciones. Ya contamos con hoteles certificados en Uruguay, que en principio fueron nueve, y en Paraguay, que al principio fueron seis. Hoy son 17 hoteles certificados. Es un logro ser una herramienta para el sector. Sabemos que hay otras, pero están diseñadas en otro hemisferio. Que realmente hayamos podido exportar algo hecho acá, ideado desde la Argentina, tiene un valor muy lindo en fortalecer la región. Somos un destino exótico, y cuando un turista viene a Latinoamérica visita varios puntos del Cono Sur, así que poder pensar ese viaje teniendo ese atributo en los alojamientos que elige, que exista una certificación y que sea la misma creo que está buenísimo.

¿Qué aspectos de la hotelería sustentable garantiza la certificación?
Lo que nosotros certificamos es la gestión hotelera, que el día a día del hotel se haga de una manera sustentable. En mayo de 2013 se publica el primer estándar de Hoteles más Verdes y ese año surgen los primeros dos alojamientos certificados, que son del noroeste argentino. Después fue creciendo exponencialmente el programa. Fuimos desarrollando nuevos servicios como el de coaching, que es un servicio de implementación, porque pasaba que los hoteles recibían el estándar de Hoteles más Verdes y no sabían cómo cumplimentar todo lo que eso exigía. Este servicio es algo opcional, pero colabora bastante porque hay establecimientos que no tienen un consultor externo, por ejemplo. Nosotros certificamos hoteles socios, no socios, alojamientos grandes y pequeños. Nuestro estándar es lo suficientemente amplio como para que cualquier establecimiento turístico hotelero o parahotelero de la Argentina pueda estar certificado, ya sea en la Quebrada de Humahuaca, en Tierra del Fuego, en Mendoza o en la costa argentina. La certificación implica tener una política sustentable que sea comunicada, que todos los colaboradores del establecimiento estén involucrados. Sabemos que muchos proveedores han empezado a transitar el camino de la sustentabilidad por la demanda de los hoteles. Les exigimos a los hoteles que tengan una política de compra sustentable, todo lo relacionado al recurso humano, a la posibilidad de crecimiento, la capacitación de ese recurso y, obviamente, respetar los derechos laborales. En la comunicación también hablamos de un marketing responsable, de evitar el green washing. Y después, la gestión ambiental, que es tal vez lo más visible. Lo primero es saber cuánta agua consume el establecimiento, que se pueda medir e incluso, si tiene spa, que mida ese consumo de manera separada para poder tomar decisiones en relación con eso. La protección del suelo, el uso de productos químicos, hay muchas cosas que van a estar dadas por el marco normativo del lugar donde está el alojamiento, y por eso también para nosotros es un requisito conocer toda la normativa que el alojamiento tiene que cumplir, saber sobre vencimientos y quién es el responsable de que todo eso se cumpla, entre otras cosas. Nuestra exigencia es mayor a la de la ley. Debe haber objetivos que tengan seguimiento, que los avances puedan ser informados, que donde haya estructuras grandes puedan reunirse, que haya trazabilidad entre todas las áreas del hotel. Y sí o sí todo eso debe estar acompañado por la Dirección, porque si no, realmente no funciona. Nos ha pasado en hoteles que vos ves al personal que está muy motivado y que después no les aprueban determinadas inversiones.
En total, ¿cuántos hoteles tienen certificados?
En total, 209. Hay 31 en Nivel Oro, 47 en Plata y 131 en Bronce. Y 188 establecimientos están en la Argentina, 17 en Uruguay y cuatro en Paraguay.
¿En todas las provincias tienen hoteles certificados?
En casi todas. Córdoba es una de las que más hoteles certificados tiene. Y de los destinos, Salta y Buenos Aires estuvieron mucho tiempo a la cabeza peleando el ranking. Ciudad de Buenos Aires ha trabajado bastante y ha conseguido nuevos hoteles certificados. Y en el caso de Iguazú, por ejemplo, la mayoría se encuentran en el Nivel Oro: allí hay 17 hoteles certificados, porque el destino tiene una mirada muy sustentable. Para llegar a estos resultados, hemos trabajado también mucho la articulación público-privada. En el caso de Salta, tenemos convenio con el Ente de Turismo de la ciudad, en Córdoba con la agencia Córdoba Turismo. Ellos decidieron que la herramienta para trabajar la calidad y la sustentabilidad iba a ser Hoteles más Verdes, así que durante muchos años vienen subvencionando la provincia para que los hoteles certifiquen con nuestra ecoetiqueta. Nuestra trayectoria es bastante larga y descansan en eso, en que pase el gobierno de turno que pase, esto va a seguir existiendo.
¿Cómo es el proceso de certificación?
En la adhesión llenan un formulario y pagan un canon. A partir de ese momento, hay un año para pedir la auditoría de certificación y cumplir nuestro estándar. Esa implementación, en promedio, dura entre cuatro y seis meses dependiendo de las temporadas, la rotación de personal, etcétera. La implementación la puede hacer el hotel por sus propios medios, porque nosotros al momento de la adhesión le damos una guía de implementación con ejemplos y planillas que le va a pedir el auditor. Estamos a disposición. A su vez, el programa tiene mesas de trabajo y capacitaciones que también brinda sobre diferentes temáticas, desde eventos sostenibles hasta comunicación. Las mesas de trabajo puntualizan en los diferentes requisitos del estándar tratando casos de éxito, ejemplos, la interacción en la comunidad de hoteles vinculados al programa. Ahí la inversión es poner a alguien del hotel que se involucre y empiece a ver de qué manera puede terminar de implementar el estándar. Otra forma es que contrate un consultor externo. Hoy hay muchas consultoras que trabajan este tema y lo celebramos. Y tenemos el servicio de coaching, que lo desarrollamos porque veíamos que el hotel tal vez no sabía cómo llevarlo adelante, sobre todo los de estructuras chicas o los que no tienen un departamento específico. Una vez que el hotel se considera implementado, pide la auditoría de certificación. Nosotros coordinamos con un auditor externo para que visite el establecimiento durante una o dos jornadas, dependiendo de su tamaño. El auditor elabora un informe que tiene puntos fuertes, que es cuando lo hacen mejor de lo esperable; oportunidades de mejora, que pueden usar para establecer sus nuevos objetivos y planes de trabajo; y no conformidades, que es cuando no cumplen o lo cumplen parcialmente. Desde el momento en que el hotel recibe el informe, tiene dos meses más para presentar un plan de acciones correctivas y terminar de cumplir ese requisito. Si está todo OK, se le otorga la certificación. Al año siguiente tiene una auditoría de validación, al otro año otra y al tercer año tiene que recertificar. Sí o sí hay una instancia presencial en las auditorías de certificación y recertificación. Las validaciones pueden ser presenciales o virtuales.
¿Cómo se realiza el cambio de nivel?
El cambio de nivel es opcional y pueden hacerlo en cualquier momento. Hay hoteles que terminan supercopados y que, incentivados por el auditor de cumplir varios requisitos, deciden certificarse al nivel que sigue, a veces enseguida. Eso depende mucho del hotel. A estos 209 hoteles les hacemos auditorías constantes. La realidad es que hay que sostenerlo. El hotel es casi la única fábrica en la que tenés los clientes adentro porque el huésped está ahí, consumiendo lo que vos estás produciendo en ese momento. Hay que hacer que tus clientes sean aliados en todo esto. Uno no los puede obligar a hacer determinadas cosas, pero sí es una invitación. Es realmente un día a día, que se va profundizando. Lo importante es que cuando uno detecta que ya se transformó en el ADN de la empresa, sale natural. Lo ves en las publicaciones, en alguna nota, cuando llegás al hotel y hacés la reserva, ya te das cuenta de eso.
En septiembre del año pasado Hoteles Más Verdes recibió el Premio de Economía Circular. ¿Qué significó para ustedes?
Nosotros trabajamos siempre en reconocer a otros, y ser reconocidos nos genera valor. La verdad es que no somos tantas personas las involucradas dentro de la Asociación, y hacemos todo con mucho esfuerzo, mucha dedicación y muy profesionalmente. Además, interactuar con marcas de otros sectores económicos y entender cuáles podrían llegar a ser oportunidades para nosotros resulta muy fructífero. Así que lo capitalizamos y, obviamente, nos enorgullece tanto a nivel de equipo como institucional. Hay dirigentes de la institución muy comprometidos, que llevan la bandera de la sostenibilidad. Siempre fue uno de los objetivos que la AHT sea referente en este tema, y consideramos que lo logramos. Pero, como todo, hay que llegar y sostenerlo, así que seguir trabajando para esto es fundamental.
Para terminar, ¿cuáles son los objetivos para este año y el que viene?
Nuestro estándar está reconocido por el Consejo Global de Turismo Sostenible, el GSTC, y fue diseñado a raíz de esos criterios globales de sostenibilidad. Así que estamos trabajando en una nueva versión que publicamos a principio de este año sobre la base del estándar actualizado de GSTC. Los nuevos hoteles certificados y los que tienen que recertificar deben seguir esta nueva versión. Además, a raíz de la coyuntura, que requiere siempre adaptarse y ser resiliente, queremos fortalecer nuestro servicio, porque hay hoteles que se dan de baja del programa también. Son hoteles que se venden, equipos que se achican. El sector de hotelería sufre mucha rotación de personal y hay varias barreras que hacen que las certificaciones queden un poco relegadas, así que queremos poder sostener la calidad en el servicio que brindamos. Y después, seguir avanzando en Uruguay y Paraguay y poder generar esta red, porque la realidad de cada destino es muy diversa. Conseguir llegar a territorio, entender cómo funciona y ver qué herramientas están necesitando y cuál es la oportunidad de mejora. Siempre está buenísimo decir: “Soy el único hotel certificado en X destino”. Pero en estos destinos en donde tal vez hay uno o dos establecimientos certificados, sostenerlos es más difícil, porque uno no puede ser sustentable solo. Sí o sí necesita acompañamiento. Ahí es donde necesitamos poner la atención.








