La cooperativa Reciclando Conciencia separa, trata, desarrolla y distribuye productos fabricados 100% con material ecológico a lo largo de la Costa Atlántica. Está lanzando tablas de madera plástica y produce eco bloques de telgopor, adoquines de polietileno y escombro y chapas acanaladas hechas con el aluminio  de Tetra brik.

Reciclando Conciencia, cooperativa que opera la planta de transferencia donde se reciclan residuos preclasificados en el Partido Pinamar, comenzó a producir y distribuir tablas de madera plástica, eco bloques de telgopor, objetos de plástico reciclado y chapas hechas a partir del Tetra brik, que se están aplicando en la región, para construcciones, decks, casas y objetos, que serán protagonistas de esta temporada.

Las tablas de madera plástica están realizadas con plástico 100 % de desechos post consumo, siendo un producto que permite completar la cadena de valor, ya que es la misma cooperativa, en Pinamar, es la que lleva a cabo la recolección y separado del plástico que luego se aplica a la producción de las tablas.

La madera plástica se usa principalmente para exteriores, por su alta durabilidad y fortaleza ante  dificultades climáticas. De hecho, es resistente a la corrosión, al agua, al frío, al calor y al contacto con cualquier tipo de suelo. No requiere ninguna clase de mantenimiento, no necesita barniz ni protector alguno, ya que no se reseca ni se pudre.

A nivel ambiental, posee grandes ventajas, como evitar la tala de árboles, no incrementar el uso de material virgen, reutilizar lo que ya se generó de desechos  y  disminuir la basura que se traslada a basurales a cielo abierto.

Las tablas ya se están utilizando  tanto en Pinamar como en otros balnearios que se preparan para la temporada. Por ejemplo, para la construcción de stands, casas, composteras, decks, mesas, escaleras, pérgolas y revestimientos, entre otros.

Reciclando Conciencia, a su vez, desarrolló otros productos sustenables que actualmente se aplican a la construcción en la Costa Atlántica. Entre ellos, un eco bloque realizado a partir del telgopor, un material de difícil trazabilidad y alto nivel de contampinación, que se produjo en conjunto con el Centro Experimental de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU).

Actualmente la cooperativa se encuentra desarrollando -en estado experimental- un adoquín con polietileno reciclado y escombros y fabrica, desde hace un tiempo, placas de plástico reciclado, de diferentes colores y texturas, que se utilizan para distintos tipos de muebles, como mesas, sillas, macetas y buzones, cuchas etc.

Con el aluminio que se extrae de los envases Tetra brik, Reciclando Conciencia está distribuyendo chapas acanaladas. A su vez, la Asociación de Hoteles y Turismo de Cariló (AHT), le compró a la cooperativa 100 cestos para que 15 de sus hoteles comiencen con la actividad de separación de residuos.

A través de sus 120 centros de acopio, situados en Pinamar, Valeria del Mar, Cariló y Ostende, Reciclando Conciencia recibe entre 4 mil y 6 mil kilos de residuos de manera diaria, que previamente son separados por los vecinos.  Actualmente cuenta con 40 socios y desarrolla más de 16 áreas paralelas, siempre vinculadas al reciclado, la inclusión social y el cuidado ambiental.

“Tanto las tablas, como el eco bloque, el adoquín y las placas, son productos reciclados para realizar proyectos de construcción sustentable, siempre tomando en cuenta el cuidado ambiental y también los aspectos sociales que tienen que ver con la historia (huella) de cada producto”, señaló Carlos Méndez, presidente de Reciclando Conciencia, quien finalizó: “Todo esto apunta a una producción y un consumo responsable y sustentable y, junto a ello, a resolver o mejorar el problema de los basurales a cielo abierto”.

Parte del desarrollo de Reciclando Conciencia es posible gracias al apoyo de la Municipalidad de Pinamar, que los reconoce como proveedores de servicio en el tratamiento de residuos reciclables, creando una sinergia inédita entre Estado y cooperativismo. Este año, la cooperativa fue seleccionada, por su proyecto de adoquines post consumo, entre más de 3000 proyectos para INNOVAR 2019, y quedó en el puesto 30 en la categoría Tratamientos de residuos en los premios Latinoamérica Verde, donde se presentaron 7712 proyectos.