La recuperación y reforestación de la selva misionera es uno de los objetivos que la Fundación Vida Silvestre Argentina sostiene hace 10 años en Misiones. En este tiempo ya ha reforestado 225 hectáreas con más de 120.000 plantines de especies nativas que la misma organización produce en un vivero ubicado en la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, un área protegida que administra.

En los últimos días, durante tres intensas jornadas, Vida Silvestre plantó más de 5.000 plantines de 35 especies de la selva misionera en la Reserva Privada San Sebastián de la Selva, ubicada en el Corredor Biológico Urugua-í – Foerster, sobre un área que había sido utilizada para la producción ganadera. Para esta tarea, contó con el apoyo de estudiantes de la Tecnicatura Universitaria Guardaparque y de la carrera de Ingeniería Forestal, ambas de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones, alumnos y docentes de la Escuela de la Familia Agrícola (EFA-Andresito), guardaparques provinciales, vecinos y propietarios. Estas acciones no podrían haberse ejecutado sin el apoyo del proyecto Hello Atlantic Forest junto con WWF US y y de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación en el marco del Plan Nacional de Restauración.

Este trabajo, no sólo fue un festejo de 10 años de trabajo en la zona, sino que también fue el comienzo de las tareas de plantación de 60 nuevas hectáreas que la organización tiene previsto realizar en 2019 en el Corredor Biológico Urugua-í – Foerster, involucrando a propietarios privados de reservas naturales y pequeños y medianos productores que asumieron el compromiso de recuperar el bosque en los márgenes de arroyos.

El Corredor Biológico Urugua-í – Foerster es un área de conectividad entre los Parques Provinciales Urugua-í y Guardaparque Horacio Foerster, sitio de alto valor para la conservación. En esta misma zona, propietarios privados decidieron invertir y crear reservas naturales, interesados en conservar y recuperar áreas con suelos degradados por la práctica de diversas actividades productivas y desarrollar allí actividades sustentables.

La reforestación es la clave

En los últimos meses, el mundo tiene los ojos puestos en los bosques debido a los lamentables incendios que arrasaron con miles de hectáreas de selva. Sin embargo, no sólo es bosque lo que se pierde, sino los servicios ambientales que el bosque presta. Es por ello que, desde Vida Silvestre están convencidos que la plantación de especies nativas es clave para iniciar el proceso de restauración del paisaje forestal y de protección de los suelos y cursos de agua. La absorción de dióxido de carbono –principal responsable del Cambio Climático-, la regulación de los caudales de los ríos y arroyos, oxígeno, protección del suelo y sus nutrientes, alimentos y medicinas, son sólo algunos de los servicios ambientales que brindan los bosques.

La recuperación de la selva favorece también la generación de corredores de biodiversidad cuando conectan distintas áreas naturales protegidas entre sí. Esto beneficia a la fauna silvestre y a los ciclos naturales de la flora. Esto es lo que busca la Fundación Vida Silvestre Argentina hace más de 10 años con las experiencias de reforestación. La conexión de estos sitios resulta fundamental para la conservación del hábitat del yaguareté, especie que precisa de grandes extensiones de selva en buen estado de conservación para cumplir su ciclo de vida.